Idea Vilariño (Montevideo, 1920-2009) fue una poeta, ensayista y crítica literaria uruguaya perteneciente al grupo de escritores denominado Generación del 45. Dentro de sus facetas menos conocidas se encuentran la de traductora, compositora y docente.
Vilariño was one of the outstanding figures of Uruguayan poetry, with her lyric creations collected in works such as “La Suplicante” (The Supplicant), “Poemas de Amor” (Love Poems) and “Nocturnos” (Nocturnes).
Also known as an essayist and literary critic, she was a member of the writers’ group called the Generation of 45, to which Mario Benedetti, 88, also belonged and who is currently in a Montevideo hospital in critical condition.
Idea Vilariño worked as a high-school literature teacher from 1952 until the 1973 military coup in Uruguay.
Her translations and Shakespearean studies have been hailed throughout Latin America’s academic world.
After the dictatorship in 1985, she became head of Uruguayan literature in the Humanities and Education Sciences Faculty of the University of the Republic.
In her work as a lyricist, two legendary works stand out: “A una Paloma” (To a Dove), set to music by Daniel Viglietti, and “La Cancion y el Poema” (The Song and the Poem), with a melody by Alfredo Zitarrosa.
Idea, nunca me cansaré de leer y re-leer ese lenguaje desgarrado y devastador donde las estrellas brillan con luz que murió antes de que conociéramos qué era la vida, pero sobretodo, el desamor y el vacío.
"Qué puedo decir ya que no haya dicho que puedo escribir ya que no haya escrito que puede decir nadie que no haya sido dicho cantado escrito antes. A callar. A callarse."
Insuperable🛐 Cada poema es mejor que el anterior, pero si tuviera que elegir mis favoritos de este momento serían «Decir no», «Carta I», «Mundo mago», «La última palabra» y, acaso el mejor poema de desamor, «Ya no».
siempre fue te busca te buscaba te buscó antes siempre desde la misma noche que fui concebida. Te lloraba al nacer te aprendía en la escuela te amaba en los amores de entonces y en los otros.
Hay autoras que te cuentan cosas, pero Idea Vilariño te las deja ardiendo en las manos.
Siento que esta obra es como una confesión lanzada a quemarropa, como si cada verso fuera lo último que puede decir antes de romperse… o antes de salvarse.
Idea escribe como quien camina a oscuras, pero con una lucidez feroz sobre lo que siente. Nada de adornos, nada de excusas: solo la verdad, la suya, que se vuelve también la nuestra. Sus palabras te arrastran, te conmueven, te dejan pensando en tus propios naufragios.
No es un libro para salir indemne. Es un libro para dejarse atravesar. Para entender por qué Idea Vilariño no solo escribe: quema, hiere, despierta. Y es por eso que me es imposible no admirarla. Pizarnik y Vilariño son mis escritoras favoritas. Para mí, mientras que la primera es la tormenta que arrasa con todo a su paso, la segunda es el terreno devastado tras la tormenta: un agua serena que te empapa sin ahogarte, que calma y golpea al mismo tiempo.
Muy bonito, aunque también muy simple (a veces un pelín demasiado para mí). Lo que ocurre con la poesía sencilla es que se puede hacer mal y que quede una cosa simplona y llena de lugares comunes que no aporta mucho (que por desgracia es en lo que cae la mayoría de poetas que escriben así) o se puede hacer bien. Idea Vilariño en general se encuadra en lo segundo porque trabaja hasta la perfección los versos más aparentemente simples a favor del ritmo y la sonoridad, que seguramente sea su gran baza. Hay un gran lirismo y musicalidad en sus composiciones. Es verdad que creo que hay unas cuantas que se hacen demasiado sencillas y con las que no conecto, pero por el medio hay unas cuantas brillantes que te rompen el pecho. Y yo siempre estoy a favor de la poesía desgarradora.
No me ha entusiasmado, la verdad. Algunos poemas demasiado fugaces y superficiales. Por lo menos para mí. Yo creo que la poesía es experiencia humana super cruda sin mucho procesamiento. Como siempre, es muy posible que me haya perdido ahí. Desde luego había cosas muy bonitas también:
"Hasta cuándo (...) esta triste aventura de ser cálido y fuerte y andar entre las cosas inanimadas frías a cuyo estado un día llegaremos sin duda"
Y ha de seguir sin mí este mundo mago ¿este mundo podrido? Tanto árbol que planté cosas que dije y versos que escribí en la madrugada y andarán por ahí como basura como restos de un alma de alguien que estuvo aquí y ya no más no más. Lo triste lo peor fue haber vivido como si eso importara vivido como un pobre adolescente que tropezó y cayó y no supo y lloró y se quejó y todo lo demás y creyó que importaba.
Maravillosa. La poesía de Idea Vilariño es intensa, directa, visceral, llena de carácter. Logra transmitir esa visión pesimista y escéptica que tenía de la vida, ese vacío y esa nada a la que todos estamos condenados, esa sensación de que irremediablemente todo se termina. Sin duda, sus palabras te atrapan, te golpean, no te dejan indiferente. Leerla es un auténtico placer.
Leer, releer, explorar, y reencontrarse a Idea Vilariño es reconocer que sí, que solo ella puede escribir algo /que no haya/ /sido dicho cantado escrito/ /antes/. Incluso cuando escribe sobre aquello que todos sabemos, conocemos y estamos cansados de leer, ella ofrece la oportunidad de redescubrir los tópicos desde la intensa herida que traspasa su verso.
Su poesía es una mezcla entre melancolía, tristeza, soledad , desamor y un vacío existencial que espera la muerte cómo solución más eficaz. Sencilla y transparente, sus ideas son cristales o espejos de sus lamentos.
No quisiera pecar de hacer una reseña superficial, pero dada mi poca experiencia, lo único que puedo decir, es que he conectado con prácticamente cada verso y he disfrutado de su manera de escribir, un recorrido muy singular sobre versos únicos.
Lo leí la misma semana que estuve obsesionada con pianistas de música clasica contemporáneos. Algo así como el círculo virtuoso más agradable que he tenido en el último tiempo