En el tercer poema de Concierto animal (1999), de Blanca Varela, un verso -que bien puede ser imputado a la extrema banalidad, al lugar común, a una osada indiferencia retórica- logra lo imposible, permite "observar el extraño (y maravilloso) espectáculo de un poema convirtiéndose en lo que es". El verso "[...] el más crudo invierno" -cuya nula celebridad "poética" lo identifica entre las frases más trilladas de nuestra lengua, como "la infinita noche" y "el tormentoso mar"- ha producido este acontecimiento. Que así ocurra, intriga. Su inclusión en el poema no obedece a una ruptura. No es consecuencia ni efecto de una nueva vanguardia que toca reavivar en la poesía última de Blanca Varela. Ajeno a la liquidez conversacional de la lengua y al calentamiento gaseoso del lenguaje metafórico, "[...] el más crudo invierno" es literalidad pura que somete al poema al más radical enfriamiento.
Montalbetti escribió más de 90 páginas sobre un poema raro de Blanca Varela que solo tiene 13 versos, entre ellos uno de evidente raíz común: "el más crudo invierno". En realidad, a Montalbetti le interesa de una manera secundaria estudiar ese poema, pero su aproximación hermenéutica sobre la propia hermenéutica es interesante. Su propósito, en verdad, es desmenuzar el mismo principio esencial de la poesía. Pienso que lo hace bien en las primeras páginas. Después, se vuelve desatinado y pesado. Sin embargo, si buscan un ensayo sobre qué es la poesía, aquí se aprende mucho.
El más crudo invierno. Notas a un poema de Blanca Varela, Mario Montalbetti
En Chile algunas editoriales han publicado a Montalbetti: Komorebi, Jámpster Bisturí 10. Quizás debí leer primero Fin desierto y otros poemas o Cinco segundos de horizonte o Sentido y ceguera del poema. Pensaba que este libro de notas a un poema de Blanca Varela sería gracioso, una broma. Por culpa de la contratapa lo creí (casi 100 páginas escritas para explicar el verso “el más crudo invierno”, que ese verso permitiría mostrar a un poema haciéndose poema). Parecía una novelita de César Aira: coincidían las contratapas y el número de páginas. Varamo, por ejemplo. Recién pensé que el libro podía ser serio cuando ya iba en la mitad. Por suerte encontré algunas cosas chistosas. La primera, para explicar parte de un poema de Ruben Darío: “No olvidemos que fue periodista y diplomático”. La segunda: “Reparemos en ciertas desgracias. ¿Por qué ocurre un terremoto en Ecuador? ¿Por qué mi tío tiene diabetes? ¿Por qué Alan García ha sido presidente del Perú dos veces”. (Aquí hay hartos terremotos, mi tío tiene diabetes y Sebastián Piñera ha sido elegido dos veces presidente). “Y esto viene bien para lo siguiente”: creo que así está construido el libro. Ya está el poema de Blanca Varela. Montalbetti después, en más de 30 notas, agrega varios esto que vienen bien. Y resulta.
Nunca antes había leído ensayo de Montalbetti, sólo su poesía y la verdad es que amé este libro. Amo su distinción entre significado y sentido, entre la interpretación y el movimiento hacia donde va el sentido, esa clase de derrotero y de acompañamiento. Se trata de un libro que para indagar sobre el sentido de un poema de Blanca Varela recorre los caminos de la poesía como un acto donde el lenguaje pierde su valor de uso, donde no miente, pero tampoco puede decir la verdad.
Montalbetti es un capo. Este ejercicio de arqueología\deconstrucción es impresionante. Como en "Sentido y ceguera del poema" el lenguaje es directo y la reflexión contundente, es hablar con un viejo muy sabio. Este libro me parece un golpe de esperanza/conocimiento,más de reconocimiento, para quienes ven la poesía como un objeto muerto, sin valor, o para quienes desean comprender los distintos niveles de lectura (enprofundidad) que puede tener un poema.