Erótico contemporáneo.
Mucho, mucho, mucho s.e.x.o..
Si bien me había aburrido de leer eróticas, esta tiene un punto original:
La protagonista, Tatum Titan, es una millonaria atractiva, hecha a sí misma, dueña de innumerables empresa pero bastante solitaria. El s.e.x.o. para ella tiene sólo dos opciones: relaciones casuales de una noche y si te he visto no me acuerdo, o una relación más permanente y monógama (aunque tampoco muy prolongada en el tiempo) en la que ella cumple con su fetiche: ser Dómina o Ama, como quieran llamarlo, de un esclavo o sumiso.
Y todo en el máximo secreto y reserva.
Diesel es un millonario poderoso, atractivo, que tiene todas las mujeres que quiere y que, aunque es apasionado, sus relaciones sexuales son normales. Por lo menos sin fetiches.
Cuando Diesel la conoce, lo único que quiere es meterse en su cama. Y lo logra. Pero si quiere seguir viéndola, tiene que aceptar el siguiente paso: ser su esclavo.
Y bueno, toda la novela es las idas y vueltas se saber si acepta o no, llena de polvos y polvetes apasionados y secretos.
Ya se verá cómo sigue la cosa en el segundo volumen: Boss Man.
Estuvo entretenido y aunque no es precisamente una novela Inspiracional, sin duda inspira bastante.
Lo único reflexivo importante que tiene la historia es que muestra la diferente vara con que se mide la conducta sexual de hombres y mujeres, aun en el siglo 21: mientras Diesel por ser un mujeriego que aparece en las revistas rodeado de bellas modelos, es un ganador, Tatum, aunque muy activa sexualmente, tiene que ser sumamente reservada en eso para, digamos, "no perder el estilo" (palabras de Diesel).
Pero hay cosas que no me cuadraron: creía que cuando una persona tenía un fetiche, lo necesitaba sí o sí para disfrutar. Y esta chica tiene un montón de s.e.x.o. sin necesidad de ser Ama y disfruta igual. En fin.
Por otra parte, no me pareció necesario que ambos sean "tan" millonarios al punto de figurar en la la lista Forbes dentro de los primeros 11 puestos. Por su conducta y aspecto, treintañeros, bellos, ambiciosos, físicamente perfectos, estarían mejor como altos ejecutivos con unos pocos millones en el banco. Como que es demasiado y un poco chocante.
Me fijé en la lista Forbes (los más ricos del mundo) y el único que baja de los 60 años es Mark Zuckerberg (dueño Facebook) y muy bonito, no es.
Quizá las escenas eróticas sean demasiadas. Seguro que cuando lea el segundo libro voy a pensar que con un sólo volumen hubiera bastado.
Ah, parece que ambos tienen traumas del pasado, pero en este volumen, ni noticias.