Aaaaaaah! Por queeeeee! Por qué tienen que ser tan tontos! Sí tan solo hablaran en lugar de solo hacer sus suposiciones, muchos años no se hubiesen perdido.
Aaaaah, estoy furiosaaaaa!
Uf, necesito tranquilizarme.
Sara toma pésimas decisiones en este libro, de hecho le hace honor al título y cada decisión que toma hace que la trama tome su transcurso.
He sentido una inmensa impotencia con este libro y lo peor de todo, es que aún así me gustó. Soy masoquista😓😓.
Aquí ya le tome cariño completo a los personajes, a Sara, Adam y Oliver. A Daniel también, pero no tanto como este trío de amigos.
Y Wiliam... ahora se me cayó por completo. Vale, ya sabíamos que no tenía futuro con Sara, eran una pareja nosciva, y por eso creí que no volvería. Sí, Wiliam reaparece aquí. Todo lo que había mejorado en el segundo libro se cae aquí, es que ya se vuelve controlador y demasiado histérico. Ay, el poco respeto que se ganó en el anterior libro lo perdió en este.
Um, me da algo de cólera la amiga de Sara. No ha dejado de darle pésimos consejos desde el inicio de la saga. Por dios, ella no es mala pero no debería de seguir aconsejando a Sara. Sara se mueve por todo lo que ella le dice y las consecuencias siempre son terribles. A este punto me debato entre el odio y la tolerancia con este personaje. Y eso que en el anterior libro me agradó a pesar de que ya me molestaban sus malos consejos.
Pero entiendo que todo esto es parte del drama. Aún así, esto se está volviendo un martirio para mí. Ahora creo que Susana hará pasar otros 7 años para que por fin Sara y Oliver puedan estar juntos. Hasta creo que le gusta vernos sufrir😭😭.
Y aún así me leeré el siguiente libro, porque amo este drama de amigos enamorados que no dialogan pero que siempre se las ingenian para hacerme reír y quererlos más. Y porque quiero ya por fin que dejen de hacerlos sufrir, en especial a mi pequeño Oliver.
Una observación: Durante todo el libro se le hecha la culpa a Oliver de que Sara y él no puedan estar juntos. Oh, mi pobre bebé, esto es una injusticia. Si hay un culpable son los dos, porque ambos se andan con rodeos y conclusiones erróneas. Así que, por favor, traten mejor a mi bebé.