Me encanta la simplicidad, honestidad y madurez con la que Shawn Bolz enseña sobre profecía y, en este caso particularmente, de las palabras de conocimiento (también conocidas como palabras de ciencia).
Lo mejor: la mirada siempre está puesta Dios, dejando más que muy en claro, que cualquier don es siempre un medio para mostrar no solo a Dios sino que también mostrar su naturaleza perfectamente buena, perfectamente justa, perfectamente Dios, y que nunca se trata de alcanzar dones por alcanzarlos.