In A spineless essay of Ultraist literature (1936), over the course of seventy prose poems, inspired by everything from magazine pop culture to high art, Mundy captures the noise of the metropolis, the effects of transformations in technology, the changes in sensibility and behavior she sees in her contemporaries, and the new professional aspirations of women.
Compré el libro porque me sentía intrigada con Laura Villanueva, más conocida como Hilda Mundy, mujer boliviana, escritora de un único libro, tanto tiempo desaparecido, pero aquí presente. Debo confesar que, aún luego de leerlo, sigo sintiéndome intrigada. Lo leí lento; la primera parte -las pirotecnias- las representé frente al espejo y arriba de la cama, porque son muy performáticas, muy propias del happening. En la segunda parte -Urbe- me senté, porque me imaginé haciendo un relato más bien teatral de este esquema urbanístico que propone Hilda.
No sé si es apropiado leerlo de un tirón, al menos no para mí. Es para agarrarlo de cuando en cuando y elegir una página a ver que sale. Me gusta mucho eso. Y me gusta también cómo comienza cada nueva piroctenia, con cosas como: "He aquí una indagación descubierta y desnuda: las fuertes voluntades obran aún en las sombras de ultratumba", o "En el casillero de mis ideas extravagantes, existe una semi-científica: el peso de las palabras".
En el prólogo anuncian su aire a Huidobro y Oquendo de Amat, y es real, me encanta. También hacen un paralelismo con Cesárea Tinajero, la poeta que obsesiona a los detectives salvajes de Bolaño, algo que me gustó e intrigó todavía más. Hilda escribió este libro a los 24 y nunca más se supo de ella...
El rescate de la escritura de Mundy, es un regalo para quienes gustamos de la lectura. En frases, oraciones, incluso palabras, cortas; nos muestra un mundo que se cierne sobre ella en plena década de los ´30s. Divido en dos partes, la primera nos muestra las distintas visiones en torno a todo lo que ocurre a su alrededor, de los amores que ve, de las tradiciones que se mantienen, de los maquillajes que algunas usan y sus vestimentas, de esos personajes que aparecen y desaparecen de su vista. Para luego adentrarse en “el progreso” que avanza por la ciudad. Nos regala un retrato, pinceladas en torno a una escritura que tuvo la vida efímera de alguien que fue vanguardia con un solo libro. Es una lectura para divertirse en torno a las letras mismas y las hermosas palabras que se pueden componer con ellas. (...) “Todos los árboles sufren el verse grotescos, y esclavizados en la gran promiscuidad ciudadana.” “¡Que bella es la vida en un semi delirio de cocktail y jazz!” “La mujer felinamente bella -por un atávico resto de sadismo- cubre sus uñas de un cutex sangriento que va tiñendo de rojo el aura donde juegan sus dedos.” “Y pensar que este amor hecho poema, terminó con un esposo nerasténico, una esposa con la curva de la maternidad cansada, una estufa y un gato!” (...)
1. Valentine de Saint-Point en "Manifiesto de la mujer futurista": "¡Basta de esas mujeres cuyos “brazos cargados de flores entrelazadas descansan en sus regazos la mañana de la partida”, a las que deben temer los soldados! ¡De mujeres que, como enfermeras, perpetúan la debilidad y la vejez, domesticando a los hombres para sus placeres personales o sus necesidades materiales! ¡Basta de mujeres que crean niños porque sí y se alejan de todo peligro y aventura, es decir, de toda forma de alegría! ¡De mujeres que educan a su hija para el amor y a su hijo para la guerra! ¡Basta de esas mujeres, pulpos del corazón cuyos tentáculos agotan la sangre de los hombres y vuelven anémicos a los niños! ¡De mujeres tan obsesionadas con el amor carnal que agotan todo deseo e impiden que éste se renueve!"
2. Hilda Mundy en pirotecnia: "Los suspiros... los desmayos en pose artística... los brotes románticos en las noches de luna... se fueron junto a los calzados de elástico y lengüeta.../ El espectáculo más "abracadabrante" en este siglo del automóvil y del amor en oro americano... sería un suicidio de pasión ... con la ridículez de una carta póstuma/"
“Ser todo un desborde de pensamientos que no conocen cauce, y que con fuerza e intensidad propia se ‘multipolarizan’ y se engendran.
(…)
Contemplar imaginativamente el acosamiento de todas ellas, que piden el derecho a la inteligibilidad escrita… que imploran se las traduzca infiltrándoles vida en el simbolismo del lenguaje”
Pirotecnia fue escrito en los años 30 y eso en parte se nota: demasiado tiempo dedicado a las relaciones heteronormadas. Rescato el cuestionamiento al rol de la mujer de la época, sin embargo, no va a la raíz. Condena sin ir más allá. Hay un nuevo mundo en lo material y trata de conectar con las emociones de una forma tediosa.