Alejandra Kolontay no fue sólo –como ella se definió en 1924– la primera mujer que participó en un gobierno y que ocupó los cargos diplomáticos de representante plenipotenciaria y enviada extraordinaria de su país; por encima de estos puestos oficiales, su importancia histórica se encuentra en la fusión –en su persona y en su obra– del marxismo revolucionario y el feminismo militante. A esta última faceta de su personalidad corresponden los trabajos sobre el amor, la moral sexual, las relaciones entre los sexos y la familia en la sociedad revolucionaria, publicados por primera vez en la URSS entre 1919 y 1921 y que la biblioteca de textos socialistas recoge en el presente volumen. Al margen de las referencias concretas al momento en que se escribieron estos trabajos, las opiniones de A. Kolontay siguen teniendo plena vigencia como respuesta a la problemática actual de los movimientos feministas, que se debaten –como señala Carmen Parrondo en su introducción a esta edición– entre "el apoliticismo, acompañado de una actitud sexista" imperante en algunos grupos, por un lado y por otro, "la indiferencia y el paternalismo de la mayoría de los partidos progresistas ante la situación de la mujer en su práctica cotidiana"
Alexandra Mikhailovna Kollontai (Russian: Александра Михайловна Коллонтай — née Domontovich, Домонтович was a Russian Communist revolutionary, first as a member of the Mensheviks, then from 1914 on as a Bolshevik. In 1923, Kollontai was appointed Soviet Ambassador to Norway, one of the first women to hold such a post (Diana Abgar was earlier).
Wow. Este libro fue tan pero tan pero tan bueno, que todavía lo estoy procesando, lo estoy internalizando, lo estoy pensando. Qué análisis más tremendo, más interesante, más certero, más alucinante, del amor y el sexo, de las relaciones sexoafectivas, de lo que el feminismo llama "amor romántico"... que no suscribo todo lo que dice, obviamente (bueno, en general no suscribo todo lo que dice nadie, ni siquiera lo que digo yo en cualquier momento, lo suscribo totalmente)... en especial cuando hace análisis histórico (me encanta la gente que hace análisis histórico como quien hace filosofía: usando la lógica en lugar de la investigación histórica en primera persona o la revisión historiográfica de buenas investigaciones históricas... es ironía. no me encanta. me resulta desesperante y frustrante cuando lo hacen feministas y marxistas, que lo hacen constantemente, además. cuando lo hacen los contrarios me molesta, claro, pero como espero que lo hagan, espero menos intención de usar datos y hechos y hacer análisis rigurosos desde el materialismo histórico y desde el deseo de hacer un excelente diagnóstico de la desigualdad entre los sexos, ingrediente necesario para dar con la mejor receta para neutralizar y eliminar esa desigualdad.... en fin, que es como si hablara yo de epidemiología usando lo que ya sé, que es algo más que otra gente pero una mierdita en comparación al 100% de cualquier estudiante de primer año de medicina y al 100% de cualquier profesional sanitario, etc. ¿puedo escribir un artículo usando mis conocimientos de epidemiología adquiridos durante el covid, cuando leí mucho del tema? NOOOOO, mi gente, NO, aunque sea yo muy lista y muy feminista y muy marxista)
al final he hablado de lo único flojo del libro, y no de TODO LO WOW que contiene. porque es que este libro hay que leérselo. hay que leerlo. debería ser lectura obligatoria para todo el frikin mundo. es buenísimo.
El libro trata sobre las condiciones de desigualdad sexual que experimentan las mujeres como consecuencia de una moral burguesa. Explora la capacidad de las relaciones entre sexos cómo Rutas para la consolidación de la revolución social
Excelente libro pero que actualmente cuenta con algunos problemas como tomar la virilización de la mujer como una realidad y no como una mujer simplemente siendo mujer.