Un buen desenlace para una trilogía espectacular. Muy recomendable. ¡Qué giros argumentales!
Con este libro, César Pérez Gellida pone final a una trilogía “Refranes, canciones y rastros de sangre” diferente a lo que estamos acostumbrados. El hilo conductor de los tres libros es la Congregación de los Hombres Puros, una organización que se dedica a asuntos un tanto turbios y a la que Erika Lopategui y Ólafur Olafsson persiguen para acabar con ella. En el primer libro, Sarna con gusto, a la vez que vamos a encontrar la trama de la Congregación, también nos encontramos con un secuestro de una adolescente cuya resolución corresponde al equipo de Ramiro Sancho. En el segundo libro, Cuchillo de palo, las tramas giran en torno a la trata de blancas y su relación con la Congregación. Seguimos por un lado a nuestro pelirrojo favorito, Ramiro Sancho, y por otro lado al equipo formado por Erika y Ólafur junto a Uriel que están a punto de conseguir su objetivo, alcanzar la cúspide, saber quién está detrás de todo e intentar acabar con ellos; para ello elaboran un plan para adentrarse en el mismo epicentro de la organización.
Y, por último, en esta tercera entrega, Erika y Ólafur llegan a Argentina buscando al único hombre que les puede ayudar a acabar con la Congregación, Alcides Edgardo Bujalesky, dantista reconocido y experto en masonería. Por otro lado, nos encontramos a Ramiro junto con el inspector general de la Interpol, el general Malika, y el oficial de policía Vincent Dare, en Chicago organizando un operativo para acabar con la Congregación.
En esta última entrega nos vamos a encontrar con un thriller con un ritmo rápido, donde Dante y la Divina Comedia forman parte de la trama. Un thriller adictivo del que no puedes parar de leer y con unos giros que te dejan con la boca abierta. Cuando crees que sabes de que va la cosa, César consigue descolocarte, no una sino varias veces; pero es mejor que vosotros mismos lo descubráis, por lo que debéis leer esta trilogía, no os defraudará.
¿Qué más decir de la novela? Ritmo ágil, buena ambientación, sorpresas, personajes muy bien desarrollados, una trama que engancha desde las primeras páginas,… Todo esto aderezado con algún que otro refrán (menos que en las anteriores entregas) y música. ¿Qué más se puede pedir?
A mí me ha gustado mucho, entretenida y adictiva a partes iguales. Esperando que César Pérez Gellida saque nuevo libro, pero mientras tanto me queda por leer su anterior trilogía “Versos, canciones y trocitos de carne” donde volveré a encontrarme con Ramiro, Erika y Ólafur.
Nos leemos,