Brutal. Se trata de un breve libro (60 páginas) en el que el autor recoge algunas características de nuestro tiempo actual, a la vez que expone como considera que debe ser la respuesta misionera de los cristianos ante dichos rasgos. La brevedad del libro y la multitud y profundidad de las ideas expuestas hace que sea denso en cuanto a que necesitas leer, parar, pensar, releer, repensar… ciertos párrafos y, que a veces, te pierdas un poco con términos filosóficos; pero sales alucinando con muchos de sus argumentos, además de con varios debates que llevarte a conversaciones con amigos.
Busca transmitir esperanza y valentía a los cristianos de nuestro tiempo, mostrándonos la cruda realidad pero animándonos a amarla y a transformarla. Para ello, explica, es necesario saber que la conversión es en sí misma misionera, que esta consiste en hablar de alguien a alguien y no decir algo sobre algo, y que dicha misión debe desarrollarse a través del amor sencillo y concreto con los demás; anteponiendo la caridad a la ley, y los medios sencillos a los virtuales.
Termina con una llamada a redescubrir la naturaleza del hombre y de la mujer, su paternidad y su maternidad; y sobretodo, con un recordatorio de que los cristianos de hoy estamos llamados a defender y proclamar las evidencias primeras que han pasado a ser consideradas “locuras” por muchos.