No comprendo las malas puntuaciones que tiene este libro. Creo que explica muy bien la identidad cruzada que sufren los jóvenes de segunda o tercera generación inmigrante. El libro es de 1983, aunque la protagonista dice que nació en el año 60 y tiene 17 años, así que supongo que la autora lo escribiría antes de los años 80. Pero podría haber sido escrito este mismo año. Los acontecimientos que ocurren tras la muerte de un francés a manos de un hombre de origen árabe y lo que se produce después es EXACTAMENTE lo mismo que vivimos ahora mismo en el mundo. Igual que la protagonista dice que si un francés mata a alguien no se ataca a todos los franceses por ello, esta misma mañana oía a una mujer en el telediario decir que si un español mataba a su hija no se atacaba a todos los españoles por ello. En el libro queman cafeterías árabes por el asesinato, aquí hay palizas racistas por una agresión. Mismos sucesos, más de 40 años de diferencia.
Creo que no habría disfrutado tanto del libro si no hubiera pasado tiempo con chavales marroquíes, argelinos y egipcios, que me han hecho ver el mundo desde otra perspectiva y cómo sufren contradicciones en su forma de vivir y en quiénes son.
Otras de las diferencias es que ahora existen «inmigrantes de primera e inmigrantes de segunda» el libro habla de italianos, portugueses, marroquíes,.argelinos... Como si fueran simplemente «el otro», «el enemigo», pero es cierto que a día de hoy hay inmigrantes e inmigrantes, para nuestra desgracia como sociedad.
El motivo de que no tenga 5 estrellas es porque la autora , al ser francesa, aunque haya vivido la infancia en Marruecos no creo que sea todo lo imparcial que se piensa.
Valoraba, hablando del libro esta mañana, si sería una buena lectura para un adolescente (que es a quien va dirigido), yo pensaba que sería un poco arduo, pero creo que es clave para entender a los jóvenes inmigrantes, y considero que es un mensaje maravilloso para ellos el «mira, a veces eres más de un país y a veces más de otro y no pasa nada«, porque la identidad es algo que se pierde muy rápido y se quiere "integrar" tan rápido al otro, al diferente, porque se cree que es "lo bueno" que no nos damos cuenta del cacao que tienen estos jóvenes.