A los apostólicos ya los conocimos en el episodio anterior ("Un voluntario realista"); ahora se sienten fortalecidos y están ávidos por ocupar el poder. Fernando VII, independientemente de ser un déspota falaz, de tonto tiene lo justo y solamente les permite acceder a algunas parcelas de poder para mantenerlos a su favor; para gobernar se fía más de los conservadores moderados y eso irrita sobremanera a los ultraconservadores.
La nueva reina Maria Cristina de Borbón (cuarta del monarca) ve en peligro la sucesión en su hija Isabel si los apostólicos, que no admiten que reine una mujer, logran que lo haga Carlos, el hermano de Fernando, de acendrada religiosidad. La grave enfermedad del rey produce una serie de movimientos tácticos entre los cortesanos, que intentan asegurar sus posiciones ante el desenlace. Un trío de influyentes apostólicos, el ministro Calomarde, el obispo de León y el conde de Alcudia fuerzan, cuando el rey está postrado a las puertas de la muerte, que éste firme la revocación de la Pragmática Sanción que permitiría el reinado de Isabel. La aparición días mas tarde de la infanta Carlota, hermana de María Cristina y napolitana de fuerte carácter, logra revertir transitoriamente la situación con un bofetón de campeonato a Calomarde, que ha pasado a la historia.
Fernando VII está en las últimas. Este rey, cuya mayor aportación a la cultura y la ciencia fue el cierre de las universidades y la apertura de una escuela de tauromaquia, sufre una larguísima agonía mientras los buitres conservadores se pelean entre sí para repartirse los despojos de España.
Entre los sucesos históricos y sus intrigas, contadas magistralmente, se entrelaza un nuevo trío sentimental: Salvador Monsalud y Benigno Cordero compiten por el amor de Sola, que se ve en el trance de escoger entre la inseguridad y vida aventurera del hombre que ama (y que no le ha hecho apenas caso en muchos años) y la tranquilidad y estabilidad del ambiente familiar de un buen hombre acomodado.
La novela, una vez más, es una crónica social de los tiempos: modas, costumbres y desventuras del pueblo llano.
Empieza a alumbrar una nueva generación literaria y desfilan por la obra Espronceda, Ventura de la Vega, Escosura, Larra y otros notables literatos, muy comprometidos con el sentimiento liberal.