Derroche de imaginación el de Laiseca y por momentos muy divertido.
Se trata de una novela absolutamente disparatada…pero genial, crea una extraña adicción. En algún momento, sin embargo se me hizo larga, ya que en efecto es larga, eso me impidió darle más puntuación. Yo hubiera eliminado directamente 400 páginas, que son una reiteración de ataques de “malignos”, con dos protagonistas inamovibles que apenas sufren daños ni el lector tiene la impresión de que se les vaya a perturbar de su status quo en la novela.
Hay una interpretación que yo hago del libro muy personal. Para mí a pesar de que todo el libro está cargado de ocultismo, magia, poderes, Maestros, Magos y otros tipos de fuerzas sobrenaturales (esa es la savia de la novela), a pesar de eso, creo sinceramente que si quitáramos todos esos elementos, nos quedaríamos con una enseñanza tremendamente sencilla. Creo que Laiseca trata de decirnos algo así: cuida de ti, no seas haragán, se ordenado, procura luchar por lo que quieres, nadie te lo va a poner fácil, si te interesa alguien pelea por él-ella, etc… Todos esos elementos son consustanciales al buen resultado de los procesos mágicos del libro, pero si no existieran esos procesos mágicos, pongamos que el lector no creyera en ellos, esos elementos “no mágicos” serían los que me harían progresar en mi vida: huir del nihilismo, del derrotismo, no autodestruirse, evitar el desorden. Todos esos elementos por sí mismos provocan una cascada de desatinos en la vida, una autoinmolación. Muy revelador.
Está bien creer en los espíritus, en la magia, en Dios o en Alá…, siempre que no se haga daño al prójimo, perfecto, pero todo lo que no hagas por ti mismo en tu favor, y todo lo que no ayudes a que tu situación mejore, ningún ser sobrenatural o divino podrá arreglarlo. Nadie arreglará nada de tu vida que tú mismo no quieras.
Veo influencias de Los 7 locos: hay astrólogos, científicos, ocultistas, literatos y proyectos de lo más disparatados. Mucho existencialismo mezclado sentido del humor, blanco y negro, buena combinación.
También veo influencias exotéricas de Bulgakov, El maestro y Margarita. Creo que a Borges también lo tiene Laiseca como guía de originalidad y valentía en la escritura, de hecho hay un capítulo muy divertido dedicado al maestro: “Borges opina como el genial O. Wilde: a la gente le gusta Goethe, a mi en cambio no me gusta porque lo he leído”.
Dos detalles bastante graciosos del libro: 1) la mayoría de las torturas y consecuencias de los ataques de las fuerzas ocultas tiene connotaciones sexuales, y 2) los elementos procedentes del lado oscuro son llamados todos de forma inespecífica como "chichi" (aquí en España con ese término designamos coloquialmente una parte femenina muy específica), me costó adaptarme, pero apenas unas páginas.