Laura Santolaya, autora de Los lunes me odian, describe con humor en Crónicas de la adolestreinta algunas de las situaciones más típicas a las que se enfrentan los treintañeros con la intención de provocar la sonrisa de los que están, van a estar o han estado alguna vez en los no tan felices Años Treinta.
«-¡Mierda, tengo treinta años! ¿De verdad que son treinta? No es posible. ¡Algo ha tenido que salir mal! -gritó Rita mientras intentaba sin éxito levantarse de la cama».
Rita acaba de cumplir treinta años y se siente afectada por un extraño trastorno, la adolestreinta, que hace que reviva a nivel físico y mental su etapa adolescente.
«Ya soy demasiado vieja para morir joven y dejar un bonito cadáver.»
Laura Santolaya del Burgo (1982) o también conocida como P8ladas (Pocholadas), humorista gráfica. Graduada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Navarra. Ha desarrollado su formación en el mundo de la comunicación, el marketing y las relaciones institucionales.
Elegí este libro a pesar de tener muchos más interesantes para leer porque vi que era del género “humor” y en una época tan difícil como esta lo único que quiero es pasar un buen rato. No solo no me hizo reír sino que me pareció patética la forma de pensar de la autora. Tengo 30 y no vivo borracha ni tomo a diario para olvidar mi “vejez”. 👉🏻Ahórrense la pena y lean algo más divertido!
No es lo más, pero está bastante divertido. Aunque está orientado a un público muy concreto y no sé si fuera de ese rango puede resultar quizá fuera de lugar.
El libro hace una comparación de que los treinta es una nueva etapa de volver a la adolescencia pero cambiando hacia una edad muy distinta con otras perspectivas. Entretenido para pasar un rato con alguna risa.
Me ha gustado más que su primer libro "Odio los lunes", ya que cuenta la historia de Rita y su paso de los 15, la adolescencia, a los 30, la adolestreinta. Sus viñetas te hacen reír un montón y te sientes identificada en todo momento. Sin duda seguiré leyendo el resto de sus libros porque pasas un buen rato y te anima el día 😂
Sólo con leer el título y la sinopsis de esta novela ya supe que tenía que leerlo porque parecía ser muy divertida. Y no me equivocaba porque lo cierto es que me lo he pasado realmente bien leyéndola ^-^
La novela se nos presenta narrada en tercera persona desde el punto de vista de Rita, nuestra indiscutible protagonista. Rita acaba de cumplir 30 años y no puede sentirse peor al darse cuenta de que su vida sigue siendo prácticamente la misma desde su adolescencia. Ahora sufre la adolestreinta, un trastorno de la personalidad mediante el que la persona que lo padece vuelve a revivir su etapa adolescente. Sería algo así como la segunda edad del pavo.
A parte de Rita, realmente no hay más personajes en la novela y tampoco podrían considerarse personajes secundarios los familiares y amigos suyos que aparecen a lo largo de la novela porque sólo llegamos a conocer sus nombres, así que poco puedo comentar al respecto.
Eso sí, os aseguro que vais a conectar de inmediato con la protagonista porque la gran mayoría de las situaciones que vive las hemos vivido muchos de nosotros en nuestra adolescencia o las estamos viviendo ahora (e incluso puede que las vivamos más adelante).
La trama es muy muy sencilla y tampoco la podríamos considerar como tal porque la autora combina unas cinco o seis páginas de texto con otras cinco o seis páginas de viñetas por cada capítulo en las que se nos cuentan, de forma resumida, muchas de las situaciones que vive Rita desde su adolescencia hasta la adolestreinta.
En las páginas de texto la autora nos relata las idas y venidas de la vida de nuestra protagonista: nos habla de sus primeros novios, de sus problemas en la adolescencia, de sus ligues, de su trabajo... todo narrado desde un punto de vista muy cómico, divertido y sumamente realista, por lo que las risas están más que aseguradas. Y en la parte de las viñetas se recogen algunas de las escenas narradas en la parte de texto. Muchas de ellas son realmente divertidas y era inevitable soltar expresiones tales como "¡es verdad!" o "¡eso también lo hago/hice yo!" mientras leía *-*
Salta a la vista que la edición de esta novela es una pasada y está muy currada, ¿no? Esta es una novela que no llega ni a las 200 páginas pero cada una de ellas está cuidada hasta el más mínimo detalle, así que entre esto y que me lo he pasado muy bien leyendo las viñetas, estoy segurísima de que le echaré un vistazo a la novela cada vez que pueda para rememorar los momentos y situaciones más divertidas y echarme unas risas.
Y como ocurre con todas las novelas ilustradas que tienen tan pocas páginas, pues es obvio que el ritmo de lectura es muy ágil. La novela se puede leer perfectamente en un par de horas, que fue más o menos lo que tardé yo en leerla. Obviamente, si os paráis a mirar con detalle las viñetas y a releer algunas partes pues tardaréis algo más, pero más o menos tardaréis eso en leerla al completo :)
Si os soy sincera, no conocía de nada a la autora pero desde que terminé de leer esta novela he estado investigando un poco y resulta que en 2014 publicó otra novela del estilo de esta (Los lunes me odian), así que después de habérmelo pasado tan bien leyendo Crónicas de la adolestreinta, estoy segura de que me lo pasaré igual de bien con la otra novela, así que espero conseguirla pronto ^-^
Y ya, para terminar con esta reseña, me gustaría animaros a que leáis este librito porque os vais a divertir mucho y si estáis en una de esas épocas en las que no sabéis qué leer o habéis salido de una lectura densa, os aseguro que esta es una novela perfecta para desconectar o para llevaros a la playa o la piscina ahora que estamos en verano :)
Además, seguro que muchos de vosotros estáis en la adolestreinta, al igual que yo xD
Me fue imposible conectar con este libro y que no tenga treinta o este cercaa cumplirlos no creo que haya sido el motivo, me parece que ha sido más porque la situaciones que plantea no dan risa, no me puedo identificar aun en las de 30 pero si en las de la adolescencia y ni frío ni calor. La idea es buena, los dibujos están chachis pero las situaciones que plantea no trasmiten nada, además hay muchas cosas que resaltar sobre los 30 además de las borracheras
Muy divertido si te encuentras dentro de esa espiral transcendental de la treintena... No me he sentido identificada al 100%, pero me he divertido muchísimo leyendo sus reflexiones y descripciones gráficas. Esto de la adolestreinta es toda una aventura!!!!!
Muy recomendable para pasar un buen rato ameno y con risas! :) Y sobretodo... DESCONECTAR!
Se trata de una lectura entretenida y muy recomendable para personas que han cumplido la treintena. La autora sabe plasmar muy bien situaciones con las que la mayoría nos podemos sentir identificados, cómo cambian los gustos y las prioridades con el paso de los años.
En cuanto a la edición, el libro se divide en ocho capítulos, una presentación, una introducción y el epílogo. Aunque todos los capítulos están narrados con viñetas, todos ellos se inician con unas páginas escritas en prosa en las que la autora nos introduce en la principal temática que va a tratar el capítulo. Las ilustraciones son muy expresivas y conservan el toque humorístico característico de la autora.
En general, es una lectura entretenida, ideal para salir de un parón lector o para leer tras otras lecturas más densas.
Me compré el cómic porque sigo a la autora en instagram y muchas de sus tiras me hacen gracia, pero el libro no me ha gustado en absoluto. Si no tuviera texto, probablemente me habría parecido un cómic pasable, nada espectacular, pero bueno para pasar un rato entretenido. Pero el texto me pareció muy infantil, como de novela para pre-adolescentes. No pude leer más de las primeras dos páginas, luego solamente me leí las tiras de cómic que quedaban.
La historia narrada me ha parecido poca cosa y llegados a un punto acabé leyendo sólo las viñetas y ya más adelante me leí el resto de la historia por acabar el libro. Las viñetas me han gustado. Para mi son lo mejor del libro, pero la parte narrada es como si la hubiera escrito por petición de la editorial para poder buscarle un hilo conductor a las viñetas. La analogía con la adolescencia me ha parecido algo forzada. Está entretenido y es rápido de leer.
Un libro que combina narrativa con tiras cómicas, bastante interesante con el que se sentirán identificadas aquellas personas que rondan la treintena.
Se hace ameno y se lee bastante rápido, me gustó pero no me apasiona, es una lectura para hacer entre lecturas y despejarse un poco.
Con algunos de los cómics me sentí identificada, con otros no tanto y no me hicieron tanta gracia. Sigue un poco la línea de las tiras que publica la autora en su Instagram.
La verdad es que me esperaba otra cosa. Las viñetas no le han sacado una sonrisa en general, incita al consumo de alcohol y en general, no estoy de acuerdo en muchos tópicos de esta edad. La edad es un número, solo importa cómo te sientas.
Un libro de los más divertidos que he leído en el año y a su vez el mas rápido; los que cruzamos por esa edad lo entendemos mejor. Ame que fuera parte letras y parte cómic. Una lectura súper recomendada para una tarde de domingo.
Le puse tres estrellas y anexo la descripción escrita con un "Meh" Tiene sus momentos comicos, y entretenidos, pero no es nada de otro mundo. Entretiene para leer en una sala de espera.
Madre mía qué truño. Tópicos, alcohol, fiesta… viñetas de cómic sin gracia… y todos siendo borrachos que es lo único que importa para solucionar problemas. En fin.
2.5⭐ Algunas viñetas fueron divertidas, pero con la mayoría de lo relatado en el libro, no me sentí identificada, no creo que esté del todo bien plasmando por la aurora... 🫤
Es un libro que mezcla la narración con las viñetas cómicas. Nos cuenta la historia de Rita y cómo se siente al cumplir los treinta años. Dichas viñetas cómicas complementan la narración, dotándola de un frescor inesperado. Sin embargo, soy una persona a la que cuesta mucho hacer reír, por eso no lo he hecho demasiado con este libro. Creo que si un libro lo que busca es la risa, en mí no consigue encontrarla. Me han parecido mucho más graciosos algunos pasajes de la narración que las viñetas en sí. Aún así, se lee rapidísimo y es estupendo para entretenerte durante el trayecto en algún viaje.
Se lee en una tarde. Válido para entretenerse un rato. No obstante es un humor un poco desfasado, nada inteligente, que tira de tópicos y escenas muy trilladas. Se le suma el hecho de que sigo a la autora por redes sociales, así que algunas viñetas ya las conocía.
Me he visto reflejada en alguna de las situaciones que describe y eso siempre te saca una sonrisa, pero también muy lejos de algunas otras. Supongo que eso es lo bueno de esta edad, que como decían en aquel anuncio “pegas en cualquier sitio”.