Belleza roja es un thriller poco convencional, que indaga en el comercio de fantasías y perversiones con un atrevimiento que no dejará indiferente al lector. Hay un asesino, cuyo objetivo parece ser destruir todo aquello considerado hermoso, pero las pistas no deben seguirse en los rastros que deja en la escena del crimen, sino en los sueños húmedos y las pesadillas de los protagonistas. Un fotógrafo de sucesos que recorre la urbe en busca de una misteriosa modelo desaparecida, y un cirujano plástico que dirige una clínica-resort donde las mujeres se operan y vacacionan al mismo tiempo, ven entrelazados sus destinos mientras la sociedad parece caminar hacia un apocalipsis del cuerpo y la identidad individual. Con esta inquietante fábula anticipatoria, Bernardo Esquinca nos advierte que el único futuro que cabe esperar es lo posthumano.
El escritor argentino Rodrigo Fresán dijo de esta “Belleza roja es una perversa historia de amor, un policial donde el detective es quien menos sabe o se atreve a saber”.
Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972) es un escritor mexicano cuya obra mezcla los géneros policiaco, fantástico y de terror. Su trabajo está fuertemente influido por la cultura pop, especialmente el cine, las series de televisión, la novela gráfica, la nota roja y la pornografía. Ha publicado también las novelas Los escritores invisibles y La octava plaga, y los volúmenes de cuentos Los niños de paja y Demonia. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores de Arte del FONCA.
Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972) es un escritor mexicano cuya obra mezcla los géneros policiaco, fantástico y de terror. Su trabajo está fuertemente influido por la cultura pop, especialmente el cine, las series de televisión, la novela gráfica, la nota roja y la pornografía.
Ha escrito novelas, cuento y ensayo. Su primera obra publicada fue Carretera perdida. Un paseo por las últimas fronteras de la civilización (Nitro-Press, 2001), un libro de ensayos que en palabras de Sergio González Rodríguez es “un corte exacto de las obsesiones de su generación”. Bajo el sello del Fondo de Cultura Económica, publicó la novela Belleza Roja, elegida por el diario Reforma como la Mejor Primera Novela de 2005. En opinión de Rodrigo Fresán, “es una perversa historia de amor, un policial donde el detective es quien menos sabe o se atreve a saber”.
Su libro de cuentos Los niños de paja (Almadía, 2008) fue elegido por la SEP para ingresar al programa Libros del Rincón en 2009. Con motivo de la aparición de este volumen, Bernardo Fernández Bef, “Esquinca es un raro entre los escritores de los setenta. Sus historias se adentran sin miedo en los agrestes terrenos de los subgéneros con bastante éxito”.
La novela Los escritores invisibles (FCE, 2009) fue elegida por el diario Reforma entre los mejores libros del año de su publicación. Luis Jorge Boone consideró que “en un medio contaminado hasta el tope de falsos oropeles y sobrepoblado por egos descomunales, Los escritores invisibles agrega una inteligente nota satírica al autorretrato”. En 2011, con el respaldo de la editorial Zeta, publicó La octava plaga.
2 días y 103 páginas después. Tenía varios meses sin leer a Esquinca, y hasta ahora me cuestiono el por qué. Ésta siendo una de sus primeras novelas, es una joya. Es justo lo que me gusta leer algo raro y retorcido con un proposito. (?) Claro que encontré guiños hacia sus demás novelas, uno no deja sus bases tan fácil.
Con respecto a la trama, se cuentan dos historias a la par, una de un cirujano en una isla paradisiaca, y la otra de un fotografo de nota roja obsesionado con las escenas de crimenes. Al final ambas historias tendrán la genialidad de compartir más de una cosa...
Me gusta la narrativa de Esquinca, me parece tan buena, simple pero intrigante. Es algo retorcido, que definitivamente no es para todas las personas, es una excelente premisa y bien desarrollada, bastante creepy. Lo único negativo es que es demasiado breve, y pudiera ser más explotado.
Un libro que disfruté montones a pesar de su brevedad. Aplausos señor Esquinca.
Amo cuando un libro no me permite dejar de leer, cuando la narrativa es tan buena que te da curiosidad, interés por seguir conociendo. Esta novela es buenísima, tiene una trama súper rara y extraña, pero con filosofía, ciencia ficción y otras cosillas que me han dejado con la boca abierta. Es un libro que se mueve entre el thriller y la literatura extraña. Recuerdo que cuando escuché hablar a este hombre, supe que tenía talento, me alegra no haberme equivocado.
Es el tercer libro de Esquinca que me leo este año y con eso confirmo que es uno de los autores con los que me puedo aventurar, ya sea para cuentos o novelas, a toda confianza. Esta novela, bastante corta y ligera y atrapante como para podértela leer en un fin de semana, se nos narra desde dos puntos de vista distintos: uno es un fotógrafo morboso de apellido Esquinca, y el otro es el joven cirujano Azcárate, subdirector de una clínica plástica y resort. Ambos están obsesionados con la belleza: el fotógrafo lo está con la destrucción de ella, por eso disfruta de recrear escenas de crímenes en sesiones fotográficas, de las que recuerda con especial predilección las que realizaba con una mujer llamada Laura que se ha ido de su vida. El doctor Azcárate, en cambio, está convencido en que la verdadera belleza sólo se alcanza mediante la modificación quirúrgica, más allá del atractivo natural. Desde allí, la clínica empezará a sufrir de sucesos extraños, mientras que Esquinca (el fotógrafo, no el autor) se obsesiona con encontrar a su antigua modelo Laura, a la vez que se cruza en el camino de un millonario con sed del mismo morbo que el fotógrafo.
Algo muy característico de Esquinca (ahora sí el autor) es la brevedad cargada de contenido. Sus capítulos son cortos, de esos que puedes leer en lo que calientas la comida o hierve el agua, a la vez que la propia novela también decide ser directa. Pero en estos pasajes breves nos muestra, o nos regala indicios, de que lo que parecen dos bitácoras de estetas corporales en realidad nos narra una historia de horror y misterio que abarca bichos raros con fijaciones destructivas, entusiastas del posthumanismo, el deseo pervertido de destruir la belleza que no podemos poseer, extremistas estéticos que son superados por otros extremistas más retorcidos aún. El horror funciona en pequeñas pero eficientes dosis, por eso Esquinca usa la brevedad como fortaleza.
Quizás dos o tres capítulos más, donde se explayase en los elementos más misteriosos, le habrían dado más fuerza. Porque aunque defiendo la utilidad de la brevedad, hay detalles interesantísimos que habría preferido ver más utilizados. La novela daba para más, y por eso aunque el recurso muy latinoamericano de los metaversos bien robustos pero poco usados da seña de la robusta imaginación de la literatura surgida desde acá (he visto sagas en otros idiomas con mucho menos world-building que esta corta novela), a veces es decepcionante que sólo nos den vistazos de elementos interesantes porque, al fin de cuentas, sólo estamos viendo una historia que se le escapa de la mano a los protagonistas. También, una nota a mejorar, habría sido diferenciar más a ambos protagonistas: no podría distinguir qué diferencia a uno de otro más allá de sus obsesiones, pero usan léxicos tan similares que si no fuera porque sus escenarios son opuestos entonces podrían confundirse.
🌟🌟🌟🌟 Excelente técnica y uso de la brevedad. Muy interesante historia que se construye en el detrás de escenas de lo que leemos. Entretenida y de fácil lectura.
Me agradó más de lo que esperaba. Quizás le pondría 4.5 estrellas, pero vamos. No me sorprendería que hicieran esto una serie de Netflix y fracasarán horriblemente.
Anteriormente, he leído otros libros más recientes de Bernardo Esquinca como Demonia y Los niños de paja, dos antologías de cuentos que me dejaron muy impresionado, que cuando empecé a leer Belleza roja esperaba de algo sorprendente. Cuando empecé la lectura, no me empezó a llamar la atención la historia, sin embargo, creo que lo mejor se va poniendo a mitad del libro, hasta llegar a un final interesante.
Me sorprende mucho la habilidad de Esquinca de hacer ver sus novelas como si se estuviera viendo una película. Las escenas son como tener una pantalla de cine frente a los ojos mientras allá sucede la magia.
Un relato que atrapa, que te va llevando con imágenes y momentos que pasan de lo erótico a lo crudo, de lo placentero a lo morboso, de las pasiones comunes a los fetiches, los anhelos oníricos y sueños despiertos a las secretas obsesiones. Deja un sentimiento de morbo compartido, como si en el fondo se tuvieran en concordia ciertas "bajas pasiones", al final todos estamos hechos de carne y obsesionado con la belleza. Un relato en dos perspectivas, pero con la misma obsesión que deja en un cuestionamiento si la belleza radica en la perfección estética moldeada en manos del hombre, o la composición perfecta en escenario "retocado" de un asesinato y los lentes testigos que la buscan capturar la historia de un crimen sexual.
Va al grano, es condensado, tiene todo y es una historia rara. Pero amena.
El cuerpo, la sangre, dos hombres cuyas profesiones y un toque de personal locura los lleva a la depravación de su ser. Sus confesiones maravillosas, lúcidas y toman los temas de una forma tan fácil y natural que es lo que vuelve tan aberrante.
Es una novela que no sabes a dónde te a llevar, como se entrelazan las dos historias., esperas solo ese momento y traz.... Siempre el cuerpo, su disección, reestructuracion y su hipersexualizacion hacen de esta novela algo único en su género. Es como leer Aura pero totalmente carnal.
Un fotógrafo y un cirujano plástica nos van compartiendo a lo largo de esta novela corta, sus pensamientos y vivencias sobre la belleza y sus implicaciones en nuestro mundo. Un pequeño giro de tuerca le da hacia la última parte del libro, un poco de más interés a la historia. El defecto más grande del autor es no darle una diferencia notoria a cada una de las mentes que nos comparten sus secretos, cuesta trabajo creer que dos personas están narrando la historia. Por encima de esto, puede ser un buen guión para un capítulo de La Dimensión Desconocida.
En un principio, me pareció llamativo que tuviera dos distintos narradores que se iban alternando, pero poco adecuado que duraran tan pocas páginas cada uno, aspecto al que me fuí acostumbrando conforme avanzaban los episodios y fue clave cuando ambas historias terminaron teniendo cosas en común. Es la segunda novela que leo de Bernardo Esquinca, y creo acertar al decir que la descripción de los escenarios es uno de sus puntos fuertes, y que logra que te veas envuelto en la historia. Ambas narraciones comienzan en medio de la acción y los narradores son personajes perturbados debido a sus estilos de vida, con los que me resultó difícil empatizar, aunque lo ágil del relato, hace que sea fácil de digerir. Igual que con Los Escritores Invisibles, el final se siente un poco precipitado, pero creo entender que es así precisamente como lo quiere escribir.
En conclusion, una novela atrapante que me mantuvo pegado a sus páginas, la terminé en un día.
“Hay cierto tipo de belleza que no puede soportarse porque no se posee”
Una clínica de cirugía plástica en una paradisiaca isla, con múltiples pacientes y doctores orgullosos de sus creaciones.
Un fotógrafo de nota roja que gusta de modificar las escenas de los crímenes, para hacerlas más artísticas.
Una mujer que posa como modelo para fotografías que retratan escenas violentas .
Tres historias que confluyen en una perturbadora y extraña situación, con un grupo de inquietantes personajes que se van sumando mientras transcurre esta novela.
Me gustó este libro pero me parece que se quedó un poco corto, se pudo haber ahondado tanto en la historia como en el desarrollo de los personajes. Me atrapó desde el comienzo y no lo solté hasta terminarla. Los capítulos son muy cortitos y se lee muy rápido. Este autor nunca me decepciona!! La recomiendo? Claro que sí!!
La historia es macabra, enfocada en una belleza retorcida y que se vislumbra bajo un halo de violencia. Me gusto especialmente como el autor conectaba cada párrafo inicial de los capítulos mediante la palabra de cierre del capítulo anterior. Esto ayudaba a enfatizar que eventualmente las dos líneas de historias que recorren el libro se unirían.
Sin embargo, como comentan otras personas, el libro tiende a quedarse algo corto, la historia no mantiene un ritmo balanceado y al final parece que todo se precipita demasiado rápido hacia el final.
Un tema muy interesante que pudo haberse explotado todavía más. Sobretodo del lado de los personajes femeninos que aparecen a lo largo de las páginas.
¿Vale la pena leerlo? Si. Sobretodo porque al final te da más razones para seguir leyendo a Esquinca.
La obra es corta, rapida y no por ello intensa e impactante. El desarrollo de la locura y obsesión de un personaje y la lenta decadencia de un hospital de lujo avanzan con una rapidez tal, que es como ver un filme donde vemos desde el nacimiento-vida y decadencia de una planta. La busqueda de la belleza a través de lo grotesco y deforme. Una grata lectura e interesante.
This entire review has been hidden because of spoilers.
La forma de contar la historia es muy atrapante. El lenguaje del autor hasta poético, me queda claro que las frases machistas buscan generar emociones de repulsión hacia los personajes que al final son parte de un juego macabro en donde sus historias se unen y las mujeres tienen el sartén por el mango. Loco pero valió la pena
Es una historia interesante y bien construida. Me recordó Crash de David Cronenberg (no recuerdo el nombre del escritor del libro en que está basada la película). Desde los inicios de Esquinca es que asoman sus temas recurrentes y obsesiones que irán apareciendo a lo largo de su bibliografía. Sigue siendo una buena primera novela.
Una historia corta y retorcida. Esquinca tiene una narrativa absorbente, dónde quedas atrapado en un mundo que te habla de la belleza perfecta, pero que poco a poco te das cuenta como se va retorciendo. Sumamente recomendado.
100 pages goes fast. However, in few pages, this book builds images and the a world around a macabre group of doctors. This writer will be able to create a great novel in the future. I will be ready for it.
Un thriller interesante, una escritura fácil, entretenida y con giros de tuerca interesante, de esos libros que se leen de manera rápida. Buen antesala para después adentrarse a su serie más conocida, la serie Casasola.
Belleza roja es un extraordinario viaje entre la cultura de la belleza y el arte de su destrucción. El autor nos lleva por paramos poco esperados y finales inesperados.