La razón por la que he leído este libro es que buscaba elaborar un contexto histórico sobre la literatura infantil para un trabajo. En este aspecto ha sido indudablemente una lectura útil. Este libro cubre toda la historia de la literatura infantil, desde que simplemente era una tradición oral hasta casi nuestros días, y lo hace de una manera sencilla y amena. La ordenación de los diferentes capítulos, por su lógica, ayuda mucho a obtener una visión general de cada época y entender el porqué de la temática de libros conocidos por todos. En algunos momentos se perdía el orden cronológico, lo que tras mucha lectura era algo confuso, pero únicamente para agrupar por intención las obras, lo que también resulta interesante. En algunos capítulos me habría gustado que se ofrecieran más autores y un poco más de profundidad en las explicaciones, pero tal y como dice el título lo que se presenta es historia de un modo portátil, y como tal cumple su función con creces.