Este texto introductorio se propone dos objetivos: efectuar un recorrido por algunos temas matemáticos de aplicación directa a la resolución de problemas y presentar una forma de pensar y comprender el mundo a partir de la formulación de problemas —a veces algo más importante que su resolución—. Con un enfoque amplio y salpicado de curiosas historias que acompañaron los diversos hallazgos que aquí se describen, Amster y Pinasco presentan una guía accesible para el estudio y la formalización de los problemas en que se requiere tomar decisiones. Aquí lo lúdico no está en el juego en sí, sino en el uso que los lectores logren dar a este texto.
Sucede que existen formas de sistematizar, racionalizar y evaluar luego los problemas asignándoles a sus posibles resultados una escala de valores con los cuales cotejarlos, para así obtener una respuesta adecuada, la mejor respuesta, quizá óptima, dependiendo de si el problema implica sólo una decisión individual entre alternativas o, habiendo más de un participante, o interviene el azar, nos enfrentamos a una interacción razonada, o juego, en que los otros intentarán siempre obtener (como es lógico) la mejor alternativa para ellos mismos.
Pero como además hay juegos de distintas clases (de suma cero, de suma no-cero, con alternativas finitas, con alternativas infinitas), y las características que presenta cada uno pueden variar muchísimo, existe actualmente esta disciplina matemática llamada teoría de juegos, que, a grandes rasgos, intenta encontrar en cada sistema de interacción razonado, o juego, un “equilibrio”, es decir, la mejor respuesta posible para cada uno de los participantes, que es aquella con la que, aún sin obtener un resultado óptimo, puedan quedar todos satisfechos.
O más o menos de eso se trata este librito, que con toda su ligereza y generalidad por momentos me hizo batallar, tuve que releer secciones enteras para no perderme y, al cabo, ni siquiera así creo haber entendido a cabalidad de qué iba la cosa.
Limitaciones personales aparte, está muy bien escrito, interesante, su mezcla de variopintas referencias literarias y pequeñas anécdotas histórico-biográficas con que los autores nos van mostrando el desarrollo de la disciplina vuelven mucho más comprensibles y llevaderos los temas, en ocasiones te sorprenden y otras tantas te hacen reír, si bien luego te enredan un poco en explicaciones más abstractas a las que es necesario prestar mucho atención.
En todo caso, creo que al menos ya sabré en una plática de sobremesa qué es esto de teoría de juegos, para que no me agarren tan de bajada.
Todos los días nos vemos obligados a tomar decisiones. Algunas son buenas, otras malas. La mayor parte de nuestras decisiones las tomamos inspirados en una intuición y, en el mejor de los casos, en evidencia.
Por lo anterior, la teoría de juegos intenta darle un sentido matemático y probabilístico a nuestras decisiones. Si bien esta manera de pensar ha estado presente desde la antigüedad (el libro cita ejemplos del Talmud), no fue sino hasta hace unos siglos que se le dio formalidad a la teoría de juegos.
Este libro cumple su labor de introducir al principiante con los conceptos básicos de la teoría de juegos. Personalmente, había tenido contacto con el tema a través de mis clases de microeconomía, estadística y econometría. Dada mi obsesión con la política, busco la manera de hacer la toma de decisiones lo más eficiente y basado en evidencia posible.
Como decires en México, no dar paso sin huarache. Precisamente, la teoría de juegos es la rama ideal para no tomar decisiones "sin huarache".
Se introduce en conceptos como el juego o la toma de decisiones que ilustra con problemas o situaciones basadas en libros de autores como Borges, Poe, Darwin, entre otros. Posteriormente desarrolla, desde un punto de vista matemático, elementos de la teoría de juegos como lo son los juegos de de suma cero y equilibrios de Nash, entre otras temáticas. Se destaca como esto está presente en muchas acciones de la vida cotidiana (subastas, elecciones presidenciales, concursos, licitaciones, cine, etc). Para algunos capítulos se facilitaría su lectura si se conoce un poco sobre probabilidad o se tiene algún manejo del lenguaje matemático, aunque me parece que está escrito de una manera accesible para cualquier público.
Una amena y concisa introducción a la Teoría de Juegos, enfocada más a la comprensión de los conceptos que a la operatividad técnica matemática. Sin caer en el simplismo ni la sobre simplificación, es un libro para toda persona interesada en pensar de forma más racional, y comprender conceptos que no solo tienen interés matemático o económico, sino que sirven de apoyo a una mejor toma de decisiones.