Tras el brutal asesinato de su hermana; preso por la ira, César Giralt ejecutó al encerrador, el mayor asesino en serie que el país haya conocido jamás. En los siguientes tres años, César se sumió en una espiral de culpabilidad que le acercó peligrosamente a la autodestrucción. Con la ayuda de su fiel subinspector y amigo, Gabriel Pérez; el laureado inspector jefe de la comisaría de Sant Martí de Barcelona consigue levantar cabeza y volver al trabajo. El veinticuatro de agosto de 2012, Marcos Vidal, un inspector de policía y antiguo amigo de César, se suicida lanzándose desde lo alto de su edificio. La viuda no cree que su marido se haya suicidado, e intentará encontrar ayuda en el antiguo amigo de Marcos. Lamentablemente, Celia Rivas sólo consigue la negativa de César a inmiscuirse en una investigación que no le concierne. Sin embargo, unos días después de su encuentro, César Giralt recibe una noticia que le sobrecoge: Celia Rivas también se ha suicidado.
Esta novela ha sido un gran descubrimiento de un nuevo autor de novela policíaca que no es que promete, es que ha sido genial poder disfrutar de sus letras. Buen documentada, bien escrita, a la que no le falta de nada para mantener el suspense hasta sus últimas páginas, y dando lugar con su epílogo final a un nuevo caso policíaco.
César Giralt está pasando unos días de vacaciones alejado de la comisaría, necesita respirar y despejar del trabajo que acabó por llevarle al límite unos años atrás. Su tranquilidad se ve alterada cuando se presenta, en su hotel, la mujer de un antiguo compañero suplicándole ayuda. Necesita que investigue la muerte de su marido porque la investigación policial fue demasiado rápida y el caso quedó cerrado. Pero ella no se cree que éste se suicidara, pues hay cosas que no le cuadran. Sin embargo César no le da mayor credibilidad y trata de quitar hierro al asunto.
Su vuelta al trabajo se resume, de nuevo, en la monotonía de una rutina que no parece tener aliciente para César, pero tras investigar un poco sobre su ex-compañero muerto acaba por enterarse de que la viuda también se ha suicidado. ¿Casualidad? ¿Dos suicidios seguidos? No cuadra, menos aún con las impresiones que tuvo de ella cuando la conoció. Así que César decide hurgar en esos dos casos cerrados de forma rápida, donde las piezas parecen no encajar, y sin pensar que se va a meter en la boca del lobo.
No estará solo en este juego de engaños que parece rodear a ambos suicidios. Por una lado contará con la sensatez y racionalidad de su compañero el subinspector Gabriel, su amigo y principal apoyo cuando estaba hundido en lo más bajo, tras la muerte de su hermana. Y también tendrán una ayuda sorpresa, Dalia Torres subinspectora a cargo del supuesto suicida, mujer inteligente y decidida que no dudará en extralimitarse de sus obligaciones con el único objetivo de acercarse a la verdad.
Todos pondrán mucho en juego al comenzar con esta investigación paralela, no solo en su trabajo sino también en su propia vida, pues serán unos peones fácilmente derribables por los dueños de un juego que escapa a su control.
A medida que sienten el peligro, la sensación de indefensión de César, dentro de la investigación, le lleva a temer por la vida de su sobrina Silvia. Ya perdió a su hermana y teme que también ocurra con ella. Por eso lo fantasmas volverán a aparecer, las sensaciones de furia y el miedo a caer de nuevo en la autodestrucción si le quitan lo que más quiere. Lo único, que le ha mantenido "con vida" hasta este momento.
No quiero contaros mucho más de su trama porque sería desvelar demasiado, pero ya os aviso que tiene un ritmo ágil y un desarrollo coherente. Todo queda explicado y sin cabos sueltos.
Creo que Pedro Martí ha conseguido lo más importante dentro de una primera novela. Unos buenos personajes. Sin duda, lo que más me ha gustado de su novela. No quiero quitar mérito a la trama de la investigación, pero cuando unos personajes te dejan con ganas de saber más de ellos es porque su autor lo ha hecho realmente bien. Y Martí les ha dado una buena base para la siguiente entrega.
Me he reído mucho con César y Gabriel, están todo el día como el perro y el gato, son totalmente opuestos en ideas y comportamientos. Gabriel es un buenazo y César un cínico que abusa de humor ácido. Aunque me ha gustado que Dalia consiga descolocarle y sacar ese César más íntimo que está oculto tras su dolor.
"La pieza invisible" es una primera novela que nada tiene que envidiar a las publicadas por editoriales más potentes (la portada tampoco ayuda, a mi parecer). Con un comienzo fuerte y un ritmo ágil y visual, quedaremos atrapados en el tablero de juego en el que se transforma Barcelona, mientras que nuestros protagonistas moverán ficha tratando de dar jaque mate al rey del juego.
Fenomenal. Es increíble como hace que la dinámica y la química de los personajes se vaya dando de manera tan genial y natural. Me gustó un poco más “la mala hija”, pero este sigue dejando la vara muy alta 🫡
Esta novela negra, centrada en la investigación "extraoficial" de unos suicidios dudosos, tiene un fondo mucho más humano que describe el carácter de los personajes principales, en especial el perfil del protagonista que afronta la vida con una coraza de sarcasmo e ironía, manteniendo a todos a distancia. Desentrañar su verdadera personalidad y sus demonios es tan importante como resolver el caso.
Empecé por la mala hija y ahora he leído su primer libro. Bastante bueno, le doy un 3,5 sobre 5. Para ser su primer libro es muy bueno, hay subtramas resueltas demasiado rápido para lo que podía haber sido, por ejemplo, el tema de la madre del ruso. Buen descubrimiento el del inspector Giralt, así como el de Dalia. Se trata indudablemente de un gran escritor.
Finalizado. Novela entretenida. En algunas partes, la trama avanza a trompicones y se le ven las costuras desde las primeras páginas, pero si quieres pasar un buen rato sin romperte mucho la cabeza, perfecto. No es una obra de arte, pero como libro playero me vale.
Excelente novela. El autor maneja de forma impecable la narración, describe muy bien el sentir de los personajes y mantiene una hilaridad perfecta que no te deja perderte la trama . A pesar de ser una novela policiaca le imprime valores y sentimientos , Vale la pena perderse en el mundo de César y disfrutar de sus vivencias y a la par aprender a entender cómo se desenvuelven las investigaciones policiales. No dejen de leerla.
Hoy quiero hacer la crítica a este libro del autor Pedro Martí
Cuando terminas de leer un libro muy pocas veces te quedas con la sensación de haber leído algo muy especial. Conociendo la juventud de su autor, aún me asombra más la madurez de esta novela. Es una obra redonda, donde clava la novela policíaca a la perfección, personajes muy definidos, con toda la gama de sentimientos. Trama perfecta, intriga justa para un desenlace espectacular y a la vez creíble. Se la recomiendo a cualquier tipo de lector. Dentro va a encontrar trazos de casi todos los géneros. Si es verdad lo que he oído que habrá una continuación más o menos larga, esta saga se hará famosa. Mi enhorabuena PEDRO.