No voy a estar de acuerdo con las opiniones de Sanguinetti, pero puedo apreciar parte de su perspectiva, y la visión de un ex presidente que estuvo en las cercanías del ojo de la tormenta durante la decaída de la democracia tiene lo suyo. Es aquello en lo que elige centrarse, y lo que decide casi ignorar lo que da la pauta de su perspectiva, y tomando eso en cuenta es que hay que leerlo. Casi toda su atención se centra en la actividad subversiva al principio, dando apenas algún comentario acerca del panorama social y económico que ahogaba al país, y su atención al final pasa por los militares, y declaraciones seleccionadas de la oposicion.
Me causa gracia su forma de describir a los políticos de la época, centrándose en sus cualidades físicas, su vigor y demás manerismos altamente homoeroticos, es una de esas cosas raras de señores mayores que nunca voy a comprender del todo.
En fin, pensé que iba a ser peor, pero tiene su encanto el viejo, y es una perspectiva diferente acerca de los sucesos del pasado recién