Si alguien le hubiese jurado que acabaría siendo la presidenta de un club de futbol español, Alice jamás se lo hubiera creído. Sin embargo, de un día para otro, su vida da un vuelco y una misteriosa herencia la obliga a abandonar todo aquello que conoce. Para aceptarla deberá dejar atrás Nueva York, la revista deportiva en la que trabaja y asumir la presidencia de un club de fútbol. Uno de segunda apunto de disputar la Copa del Rey contra el número uno de la liga. Paralelamente, Rubens Jensen, el entrenador de dicho equipo, irrumpirá en su vida y ya nada será igual.“La ley de la ventaja” plantea una divertida trama deportiva que entremezcla a la perfección humor, romance e intriga. Cuando el amor es lo que está en juego no existe regla alguna para ganarlo.
Arlette Geneve es el seudónimo usado por María Martínez Franco (1966 en Elche, Valencia), una apasionada de la historia y los relatos románticos. Durante los últimos años ha centrado su actividad profesional en la escritura de novelas y cuentos que combinan esas dos pasiones. Es autora de obras como Guarismo del uno (galardonada con el primer premio en el Certamen Literario Huétor Vega Gráfico en 2008), Regreso a Tombridge Wells (publicada en la antología Cuentos para mil y una noches de amor), Las espinas del amor, La última cita o Waterfallcastle. El carcelero de Isbiliya, seleccionada como una de las diez finalistas del Premio Planeta 2008, fue la primera novela de Arlette publicada en Esencia. Con su obra inédita El último color del arco iris quedó finalista del Premio de la Agrupación Cultural Carmen Martín Gaite.
Básica, predecible, desde el principio nos muestran a Alice como una mujer dura, con carácter y capaz de desenvolverse en un mundo de hombres. Cosa que no pasa, porque el 85% del libro se trata de problemas de relaciones amorosas y el tema del fútbol queda en un segundo plano.
Si piensas que en este libro encontrarás una historia sobre una mujer que termina triunfando en un mundo dominado por hombres, se equivocan, es sobre una mujer que a pesar ser exitosa se ve abrumada y derrotada, dando la razón a todos esos que le dijeron que el fútbol no es para mujeres.
La premisa era buena pero la desperdiciaron en un romance genérico y que nada aporta.