El arte de amar (Ars Amatoria) es probablemente su obra representativa y lograda.Libro irónico, paródico, lúdico, en el que el poeta relata los lances de amor en tres partes de singular frescura y valor artístico. Los remedios... fue compuesto a poca distancia del Arte de amar, y en él retorna sobre los mismos temas, variándolos con enfoques siempre distintos.
Publius Ovidius Naso (20 March 43 BC – AD 17/18), known in English as Ovid was a Roman poet who lived during the reign of Augustus. He was a younger contemporary of Virgil and Horatius, with whom he is often ranked as one of the three canonical poets of Latin literature. The Imperial scholar Quintilian considered him the last of the Latin love elegists. Although Ovid enjoyed enormous popularity during his lifetime, the emperor Augustus exiled him to Tomis, the capital of the newly-organised province of Moesia, on the Black Sea, where he remained for the last nine or ten years of his life. Ovid himself attributed his banishment to a "poem and a mistake", but his reluctance to disclose specifics has resulted in much speculation among scholars. Ovid is most famous for the Metamorphoses, a continuous mythological narrative in fifteen books written in dactylic hexameters. He is also known for works in elegiac couplets such as Ars Amatoria ("The Art of Love") and Fasti. His poetry was much imitated during Late Antiquity and the Middle Ages, and greatly influenced Western art and literature. The Metamorphoses remains one of the most important sources of classical mythology today.
El arte de amar es un conjunto de recomendaciones para el "levante", como decimos en Argentina (para "ligar", dirían en España, y existen diferentes formas de nombrarlo en distintos lugares). En este libro, Ovidio, quien dice estar influenciado por las musas, ofrece sus recomendaciones -a los hombres, primero, y en el tercer libro a las mujeres- para conquistar al objeto de sus deseos. Es llamativo como, hace más dos mil años, las principales preocupaciones de los seres humanos no diferían tanto de las de hoy. Actualmente podemos encontrar desde libros hasta "influencers" que se dedican casi exclusivamente a lo mismo que hacía Ovidio en el siglo I. Algunos consejos me dieron hasta ternura: cosas como decir que tomes la comida del mismo plato que ella, y permitas que tus manos se rocen levemente con las suyas; o que te sientes a su lado en el teatro, presionando sutilmente tus pies con los de ella. Otros consejos reflejan un poco más como eran las cosas en esa época. Por ejemplo, cuando habla de que debes hacerte amigo de su marido, para no levantar sospechas. En entonces cuando entiendes que, en realidad, este es un libro destinado a los amantes furtivos, a los amores extramaritales... Es, en suma, un manual para ser infiel. Ovidio fue condenado al exilio por el emperador Augusto en el año 8 D.C. Nunca pudo regresar a Roma. Aunque las razones reales de este castigo nunca se aclararon, es muy probable –y el mismo Ovidio lo deja entrever en una de sus cartas- que este “modesto librito”, como él lo llamaba, haya tenido algo que ver con ello. Para Augusto, decidido a restaurar los valores tradicionales del pueblo romano, un libro como este, que consagra el adulterio, era escandaloso y obsceno. De hecho, al mismo tiempo que exiliaba a su autor, el dictador ordenaba la quema de todos los ejemplares de esta obra. Bien visto, es un milagro que algunas de ellas llegaran intactas hasta nuestros días. Si ese fue realmente el motivo de la condena de Ovidio, no solo fue exagerado, sino un acto de auténtica hipocresía: la infidelidad conyugal era, entre los romanos, algo tan frecuente y natural como ir al circo a ver a los gladiadores, o asistir a los baños. La razón es obvia: no solo el amor, sino hasta el placer dentro del matrimonio eran poco más que una rareza, y ciertamente no eran las razones del mismo (especialmente para la mujer). Por aquellos tiempos era frecuente que las niñas de 12 o 13 años, que ya se consideraban en edad de casarse, fueran prácticamente vendidas por sus padres a personajes influyentes, que triplicaban o cuadriplicaban su edad, a cambio de favores políticos o económicos. El sexo era, entonces, una obligación, un deber. Nadie esperaba que las mujeres disfrutaran haciéndolo. En ese contexto, el libro de Ovidio no solo representa un acto de sinceramiento. Es también, en muchos sentidos, una obra rebelde. "Odio la relación en que el deleite no es recíproco: por eso no me conmueven los halagos de una adolescente", dice el poeta en el segundo libro. Si esta preocupación por el placer femenino no fuera lo bastante escandalosa, antes ya había afirmado su preferencia por las mujeres maduras, quienes: “tienen gran habilidad en sus tratos, tienen la experiencia que ayuda a desarrollar el ingenio […] te ofrecerán si quieres de mil modos las delicias de Venus, tanto que en ninguna pintura encuentres más variedad”. Como si no fuera suficiente bochorno que busque darles placer a sus amantes, Ovidio tiene el descaro de enunciar que prefiera el arte de una mujer madura al cuerpo firme de una adolescente. ¡Vaya desvergüenza! La gota que derrama el vaso es el tercer libro. En él, Ovidio opta por dirigirse directamente a ellas (en un acto de justicia, según afirma) y aconsejarlas sobre como atraer y conservar a sus amantes, así como instarlas a cuidarse y tomar recaudos de aquellos que las buscan con innobles intenciones. Hoy puede parecer insignificante, pero en la Roma del siglo I, créanme, esto era impensable. Naturalmente, para los lectores actuales el libro puede representar algunos desafíos. Su lenguaje poético no es precisamente sencillo, y las referencias constantes a la mitología y las grandes epopeyas griegas son tan frecuentes que para alguien que no esté medianamente versado en el tema pueden resultar difíciles de seguir. Dicho esto, para quienes se sientan a gusto con la literatura greco-romana y sientan curiosidad por conocer los consejos de este Hitch de la Antigüedad, les recomiendo con mucho entusiasmo este libro.
Es como supersalidos pero en el siglo 1, el Fondo se coge con pinzas, Manual de incels romanos, la forma es espectacular, guía lírica de mitología romana
pero sera misógino de mierda encima tiene los huevos de decir al final del libro que ya le daran las gracias x lo q acaba de escribir anda tira medio mierdas q vas a saber tu
Ya tuve en su época una clase sobre cómo conquistar a las féminas y no funcionó, menos aún me van a servir tus consejos de omvre para conquistar a mujeres de la Antigua Roma.
Le doy cuatro estrellas porque el estilo, la forma de narrar las historias de los dioses y las diosas y que estemos en contacto con la cultura romana es súper interesante. Por ahí se menciona la cultura griega también y las tres partes me agradaron a excepción de ciertos consejos aunque reconozco que trataba de equilibrar las oportunidades entre hombres y mujeres.
De repente sentí cierto humor pero creo que era desde mi perspectiva y me llama la atención que hoy en día nos den estos consejos. Más a los hombres.
El arte de amar es un tratado interesante sobre la conquista y las estrategias que pueden utilizar tanto hombres como mujeres para tal finalidad. Está enmarcado de manera poética en las costumbres de la época y sirve como referente para observar cómo era la vida en aquel tiempo. A su vez, el remedio del amor es un libro que brinda consejos para ponerle fin a este sentimiento de manera racional, por medio de algunos trucos sencillos y hasta cómicos, pero que resultan prácticos y útiles.
Qué graciosos eran esos poetas romanos, siempre pensando en buscar el bien para el género masculino, aunque en su escrito menciona que las mujeres tomemos lo que nos sirva para curarse de la enfermedad del amor.
Yo encontré 21 consejos, que anoté para tenerlos documentados. Todos muy actuales, algunos bastante infantiles.
Elegía de Ovidio, uno de los grandes maestros de la literatura clásica. Con algunas notas de humor y algunos consejos y situaciones que siguen muy vigentes hoy en día. La versión que he leído es la comentada de la Biblioteca Gredos
Claramente las ideas de hace milenios quedan obsoletas, pero tiene tintes similares al romanticismo alemán (incluso el teatro de Shakespeare). Una lectura bastante ligera a comparación de otros filósofos romanos de su época.
me quedo con fragmentos de texto y no con que todo gire en torno a hacer sufrir a la mujer, de la cual parece solo desearse una cosa específica, que se pretende conseguir, a veces, a través de métodos un tanto denunciables
Aparte de lo bonito que escribe Ovidio, las metáforas que usa y su conocimiento de mitología, es increíble la cantidad de detalles de la vida cotidiana romana que se dejan entrever en esta obra.