La vida ha dejado de tener sentido para Elena. Julio vive angustiado con la idea de que su esposa cumpla en cualquier momento la amenaza de suicidarse. En el desesperado intento por cambiar el curso de los acontecimientos, Julio se verá arrastrado hacia un traumático pasado que amenaza con repetirse de nuevo. Pero no se dejen llevar por prejuicios, ante todo esta es la historia del amor incondicional de un hombre hacia su mujer.
Adaptación de la novela homónima de Álvaro Colomer.
Crudo. La historia es muy muy dura, y yo que soy muy sensible he llorado para deshidratarme un rato. Me lo he leído en una hora o así, y creo que debería haberme dado más tiempo, porque es muy difícil de asimilar.
Las ilustraciones son emotivas, expresan muy bien a los personajes y sus sentimientos, y me encanta cómo juega con el degradado del negro para diferenciar los sueños y recuerdos de la realidad presente.
Sobre el tema, creo que es un libro muy importante y necesario ya que habla abiertamente del suicidio, además a lo largo de la historia nos da datos sobre ello.
Para finalizar, lo que más más me ha gustado ha sido que el "protagonista" fuera una persona que convive con alguien con una enfermedad mental, hace interesante ver esa otra perspectiva y cómo le afecta también a él todo eso.