Una nueva edición de los cuentos infantiles de Ana María Matute, con los textos revisados por la autora y nuevas ilustraciones de Albert Asensio.
"Hace muchos años, tantos que no vale la pena contarlos, existió una niña llamada Gabriela, que solía perder a menudo un zapato. Sólo uno, no los dos,..." Cuando lo perdía, los mayores se enfadaban mucho con Gabriela, y ella se sentía rara y triste, muy triste,. Pero un día descubrió que algo muy especial ocurría en esos momentos. Se abría una puerta que sólo podía cruzar quien llevara un solo zapato, una puerta que estaba a punto de llevarla a un mundo mágico donde todo era posible.
(Barcelona, 1925-2014) Escritora española. Novelista destacada de la llamada generación de los "niños asombrados", su obra describe el ambiente de la posguerra civil. Ana María Matute se dio a conocer en la escena literaria española con Los Abel (1948), una novela inspirada en la historia bíblica de los hijos de Adán y Eva, en la cual reflejó la atmósfera española inmediatamente posterior a la contienda civil desde el punto de vista de la percepción infantil. Este enfoque se mantuvo constante a lo largo de su primera producción novelística y fue común a otros representantes de su generación. Las novelas de Ana María Matute no están exentas de compromiso social, si bien es cierto que no se adscriben explícitamente a ninguna ideología política. Partiendo de la visión realista imperante en la literatura de su tiempo, logró desarrollar un estilo personal que se adentró en lo imaginativo y configuró un mundo lírico y sensorial, emocional y delicado. Su obra resulta así ser una rara combinación de denuncia social y de mensaje poético, ambientada con frecuencia en el universo de la infancia y la adolescencia de la España de la posguerra.
Ana María Matute fue galardonada con el premio Café Gijón por Fiesta al noroeste (1953) y con el premio Planeta por Pequeño teatro (1954), novela a la que siguió En esta tierra (1955). También recibió el premio de la Crítica y el Nacional de Literatura por Los hijos muertos (1958).
Más tarde escribió la trilogía Los mercaderes, integrada por Primera memoria (1959), Los soldados lloran de noche (1964) y La trampa (1969), que tuvieron un gran éxito. La torre vigía (1971) es la historia de un adolescente que debe iniciarse en las artes de la caballería; aunque sigue la línea de las anteriores, se da en ella un cambio histórico de ambientación hacia el período medieval, rasgo que se prolongó en las obras de su madurez, publicadas tras un dilatado período de silencio literario. Así, su novela Olvidado rey Gudú (1997) plantea una extensa y compleja trama de acontecimientos centrados en las disputas mantenidas en el transcurso de la décima centuria por el rey de Olar, Volodioso, y sus enemigos, el barón Ansélico y la hija de éste, Ardid. Asimismo, su novela Avanmarot (1999) tiene como escenario la época medieval.
Matute cultivó además la narración corta, reuniendo sus relatos en volúmenes como El tiempo (1956), Historias de la Artáila (1961), Algunos muchachos (1968) y La virgen de Antioquía y otros relatos (1990). Son notables sus dos libros autobiográficos A la mitad del camino (1961) y El río (1963), en los que evoca sus experiencias de la niñez en el ambiente rural y bucólico de Mansilla de la Sierra. Fiel a su fascinación por el mundo de la infancia, escribió también cuentos para niños, recogidos en su mayor parte en Los niños tontos (1956), Caballito loco (1982), Tres y un sueño (1961), Sólo un pie descalzo (1983) y Paulina (1984). Formó parte de la Real Academia Española desde 1996. En 2007 obtuvo el Premio Nacional de las Letras Españolas; era la tercera mujer que recibía el galardón (Rosa Chacel lo obtuvo en 1987 y Carmen Martín Gaite en 1995). En 2010 vio reconocida su trayectoria con la concesión del Premio Cervantes.
Ha a Paraíso inhabitado az egyik legszebb regény, amit olvastam, akkor a Sólo un pie descalzo az egyik legvarázslatosabb mese. De nem ez az egyetlen kapcsolat a két könyv között. Mindkettő főszereplője egy nem várt kislány, s a gyermekkor vége, a felnőtté válás vesztesége is mindkettőben megjelenik, de míg a későbbi regényben a magány dominált, addig ebben a mesében a varázslat és a csodák. Ana María Matute már gyermekként arról írt, nem szabad elveszteni a gyermeki fantáziánkat, s könyveiben is rendre megjelenik ez a motívum: a gyerekek felnőnek, s elfelejtik gyermekkoruk varázsos világát. De talán mert Ana María már gyermekkorában ügyelt erre, neki sikerült ezt élete végéig megőriznie.
A két könyvben az is közös, hogy áthatják őket az önéletrajzi elemek, de a félig mezítlábas kislány meséjében sok motívum megjelenik Ana María Matute gyermekkori írásaiból is.
Gabriela magánya elől a mesék világába menekül, s amikor egy alkalommal véletlenül elhagyja fél cipőjét - a kis Ana Maríáról is készült ilyen kép -, rájön, hogy ilyenkor könnyebben eljut a mesék világába, így ezután már szándékosan el-elhagyogatja egy-egy lábbelijét. Egy nap apja könyvtárszobájában egy könyvre lel, mely elvezeti a félig mezítlábasok országába, ahol kalauza egy rég elveszett féllábú babája, Homolumbú lesz, s itt kezdődnek csodálatos kalandjai. A kis Gabrielával megesett evilágbeli és csodálatos eseményeket az írónő a tőle megszokott fantáziával és együttérzéssel tárja elénk. Ha nem meséről lenne szó, a mágikus realizmust emlegetném e kötettel kapcsolatban, olyan finoman, fonódik egybe benne a mese és valóság.
No está mal, pero creía que me iba a gustar más. Empieza bien pero luego me ha ido dejando bastante fría. Me ha faltado algo más de emoción y sentimiento, para mí, algo primordial en un cuento infantil o juvenil, aunque el final lo ha arreglado algo.
Es mi primer contacto con esta escritora y he salido realmente encantada. Me resulta muy tierna la historia y creo que es precioso como me ha hecho trasladarme a esa infancia en la que todavía puedes creer en lo que no ves. Muy bonito.
El incio del cuento (o más bien novela corta) es muy lindo, te hace empatizar mucho con Gabriela. Sin embargo, entre más avanzaba el cuento, más repetitivo se ponía. Siento que le faltó emoción, a partir de la mitad me costó leerlo pues sentía que todo ya estaba dicho y estabamos dando vueltas sobre lo mismo, los mismos temas, las mismas emociones, los mismos personajes. No considero que sea una lectura amena para enseñar a un niño o un adolescente.
Empieza muy bien, con un regusto a novela de época, con una niña pequeña como protagonista que se siente sola en una casa llena de gente. La primera hora de escucha se me hizo corta, interesante y entretenida. Pero en cuanto la niña descubre el libro del pie descalzo y comienza a hablar con el menaje de la casa perdí todo el interés.
This book reminded me so much of my own childhood that it made me cry. I miss the imaginary worlds I used to live in. A strong theme is the appreciation of things lost, broken, forgotten and left far in the past. Including childhood.
la historia es bonita, pero empezó tan bien que esperé más, pero no está mal y gabriela y su visión de los adultos y de otras personas es demasiado chévere
No tengo mucho para decir más que esto: 1) Que bueno que no tengo hermanos 2) El poder de la imaginación es infinito 3) Gabriela me diste mucha ternura
Un libro para niños lleno de fantasía e imaginación, tiene párrafos bastante buenos. Primer libro que leo de esta escritora española ganadora del premio Cervantes y miembro de la RAE ocupando la letra K.