Interesante la manera en la que Carlos Calderon impregna la visión de una serie de asesinatos maquinados por el Domador de moscas, debo decir que mi parte favorita es cuando visitan la casa por primera vez y descubren muchos de loes pensamientos de este.
Algo enrevesada la historia pero muy disfrutable, definitivamente el uso de jergas y expresiones peruanas ayudaron mucho a sentir a esta novela más cercana y real.
Al final es una pena que Carlos tome la decisión que toma pero lo entiendo bastante bien.