Por varias generaciones hemos sido educados en falsedades históricas, ya que siempre fue verdad aquella frase de Orwell que decí “quien controla el pasado, controla el futuro”. Dichas falsificaciones, como la gota que horada la piedra, han ido poco a poco planteando interrogantes más allá del estudio pretérito, llegando incluso a hacernos dudar en cuestiones de Fe. “¿Cuestiones de Fe?” – dirá alguno... “pero ¿qué tiene que ver la Fe con la Historia?”. Mucho, muchísimo; es que no hace falta atacar un dogma para claudicar de nuestras creencias; basta con mucho menos; basta con ir contra la Verdad, porque sólo la Verdad hace libres. Hay en este libro algunas verdades “históricamente incorrectas” que pueden hacernos despertar del sopor en el cual estamos sumergidos por el veneno de la propaganda.
Siempre me pareció que la historia era aburrida y manipulada en muchos sentidos, este libro ha despertado mi interés por la materia y me ha brindado otra perspectiva sobre los hechos del pasado y su validez histórica.
Me encantó.... muy buena data!! De las cosas que uno se entera y que nunca te contaron o lo que te dijeron fue una cosa todo tergiversada de los hechos reales.
Cuán poco sabemos... El saber no ocupa lugar, dicen. Sin embargo, la cantidad de cosas que incorporé mediante este libro, fueron como baldazo de agua fría o más bien, un balde pesado lleno de cubitos de hielo. Tantas cosas que nos enseñaron en la escuela que aceptamos como verdades escritas en piedra, o lo que vemos en televisión y que tomamos como palabra sagrada porque lo dijo un "médico", "periodista", "historiador", pero que se olvidó de decirnos el cuándo, el quién, el cómo y el dónde. Desde datos antropológicos, pasando por la famosa Edad Media, las Cruzadas, la Inquisición, Lutero, la Revolución Francesa, no sé cuál puedo decir es mi capítulo favorito. Por supuesto, aplaudo la cantidad innumerable de fuentes citadas en el libro a las que podemos recurrir en caso de querer profundizar sobre el tema o simplemente saber de dónde tomó el autor aquello que escribió. Duele saber cuántos sufrieron por el solo hecho de profesar, practicar su religión, en pos de una Revolución. Cuán engañada estaba acerca de la Inquisición!!! Y qué personaje este Galileo, jaja. No puedo más que invitar a todo el mundo a "deconstruirse" un poco (poco mucho) de las ideas modernas que día a día nos quieren imponer. Creo que definitivamente tengo que seguir con el tomo II.
⭐ Tip: seguir al autor en Instagram @qntlc Padre Javier Olivera Ravasi. Y su cuenta de YouTube y blog, cuyo material es único, imperdible, invaluable.
Sobretodo lo que más me ha gustado es que coincido con el autor y eso es siempre muy agradable. Pero como no es políticamente correcto, eso no sale en los medios. No le importa a nadie. Es increíble pero cierto. La verdad no interesa. Solo interesa el interés del partido. Volvemos al comunismo del siglo XX, en donde los Lenines, Stalins etc decían abiertamente que la mentira era válida siempre que fuese en beneficio del partido comunista.
Fantástica forma de desmontar las leyendas negras de las que se le acusa a la Iglesia. Muy bien documentado y resumido. Aunque no hace un estudio profundo de los temas (y creo que no es el objetivo del autor), da una idea clara de como combatir la ignorancia histórica de varios temas que se usan para atacar a la Iglesia.
Solo para catolicos de misa y comunion diaria y miembros del "Opus Dei". Con todo respeto, el autor parece salido de una película española de los 1940, blanco y negro, pedida por el generalísimo y escrita por el P. Escrivá, o Peman. La evolución no existe, claro que el hombre no desciende del mono, ambos tienen uno o mas antecesores comunes, la edad media fue una etapa brillante donde obispos nobles y caballeros la pasaron bomba y las catedrales eran preciosas. Si, pero el 98% de la población era analfabestia, vivía en chozas miserables atada a la tierra explotada por los personajes arriba mencionados, aplastada por impuestos y pasando hambre. Claro que la leyenda negra existe, que Las Casas exageraba y que todos los españoles en América no eran malos. Pero los indios hacían todo trabajo fuerte, o los africanos esclavos que los reemplazaron.Había 3 clases. Los venidos de España que tenían toda la autoridad civil y militar y se enriquecían, muchos vendiendo influencias y en el contrabando. Despues los criollos, dueños de la tierra y los oficios profesionales y los indios, mas o menos bien tratados, pobres y analfabetos. La revolución francesa fue un desastre, de auerdo. Puedo mencionar varias, mas recientes, que lo son tambien como la rusa o la cubana. Pero los principios, libertad, igualdad siguen válidos. Incluidos el creer o no, los reyes no lo son "por la gracia de Dios" y la iglesia poseía inmensas propiedades que solo a ella beneficiaba. Algo debe haber andado mal cuando el populacho la odiaba. ¿Para que seguir? Su argumentación me recuerda, en la escuela elemental, a los curas jesuitas que en los años 50 nos metian miedo para reforzar la disciplina con diablos, pecados imperdonables y penitencias. Este autor vino tripulando una máquina del tiempo.
Una obra disruptiva, diáfana , oportuna e incómoda para los revisionista. Precisa temas casi tabúes en una sociedad alienada a la narrativa mal intencionada que ignora la verdad. La historia es de la humanidad no del que la escribe y pretende reinterpretar. La verdad sobre la sangrienta y cruenta revolución francesa, la revelación de la verdad sobre el descubrimiento de América y la falsa y exagerada manipulación de los escritos De las Casas. Recomendada para los buscadores de verdad, a líderes y una nueva generación menos adoctrinados.
Un libro que desmonta la historia “negra” de la Iglesia católica. Muy fácil de leer, pero tuve la impresión de que, a momentos, le falta ser más imparcial. En todo caso, me gustó mucho, aprendí mucho, me motivó a estudiar más y tengo muchas ganas de leer los próximos “Que no te la cuenten”.
¡Excelente! Se abordan los temas históricos con bastante documentación y desnudando cada falsedad que se ha enseñado sistemáticamente sobre ciertos episodios de la historia, particularmente en el sistema educativa.
Solo puedo decir que la expocisión, que hace Javier Olivera, para desnudar las falsedades históricas, es magistral. La apologética histórica es más necesaria de lo que parece.
Excelente libro de apologética historia de la Iglesia. Con un nivel de profundidad supremamente acertado, en tanto permite una lectura sencilla pero con referencias para profundizar sobre puntos concretos. La calidad de la redacción es muy buena.