Un personaje de Noche y día, la segunda novela de Virginia Woolf, confiesa que todo el mundo le parece un poco raro, y añade: «tal vez sea el efecto de Londres». La capital inglesa no es solo el telón de fondo de gran parte de la obra de Woolf, sino que se erige como un personaje más de sus historias. Pero en el libro que tienes en tus manos son las multitudes en sus calles, la magnificencia de sus catedrales, la majestad de sus instituciones y el ritmo de la vida de sus gentes los protagonistas absolutos.
Publicados entre 1927 y 1950, estos ocho textos nos invitan a dar un inolvidable paseo por el Londres de principios del siglo XX que empieza con la búsqueda de un lápiz y acaba contemplando la ciudad desde la vista privilegiada de los cielos. La mirada única de Woolf, unida a la del pintor Arnau Sánchez Campamà, consiguen capturar ese embriagador «efecto de Londres».
(Adeline) Virginia Woolf was an English novelist and essayist regarded as one of the foremost modernist literary figures of the twentieth century.
During the interwar period, Woolf was a significant figure in London literary society and a member of the Bloomsbury Group. Her most famous works include the novels Mrs. Dalloway (1925), To the Lighthouse (1927), and Orlando (1928), and the book-length essay A Room of One's Own (1929) with its famous dictum, "a woman must have money and a room of her own if she is to write fiction."
No sé si és perquè he viscut a Londres i em conec bé tots els llocs que hi surten o simplement, perquè els ha escrit Virginia Woolf, però sigui com sigui, he gaudit molt amb la lectura d'aquests relats sobre la ciutat 🩷
Me empiezo a despedir de Londres y sin esperarlo, me topé con este libro de no ficción de Virginia Woolf que contiene 6 ensayos que la autora escribió sobre la ciudad, recientemente reeditado por @lumenedit. Ellos están plagados de escenas que conmoverán a quienes hayan podido vivir acá, compartiendo muchas de las cosas que intrigan e hicieron reflexionar a Woolf en la década de los 30’s. Por nombrar algunos, especular sobre la vida que teje en esas casitas que se ven todas iguales, cuyas ventanas quedan tan cercanas a la calle. Luego, preguntarse sobre las mil historias que traen los barcos que recalan en los pujantes muelles del Támesis, o cómo puede llegar a ser una potencia un país que depende de una cámara tan histriónica y performática como la Cámara de los Comunes. Les dejo esta descripción de esta increíble ciudad desde Parliament Hill, en Hampstead.
“Es un panorama siempre fascinante, a todas horas y en todas las estaciones del año. Se ve Londres como un todo, un Londres atestado, compacto y con costillares, con sus cúpulas dominantes, sus catedrales guardianas, sus chimeneas y sus agujas, sus grúas y sus depósitos de gas y con el humo perpetuo que no hay primavera ni otoño que despeje. Londres ha estado aquí desde tiempos inmemoriales, hiriendo esa porción de tierra cada vez más profundamente, haciéndola más y más incómoda, más apretujada y tumultuosa, marcándola para siempre con una cicatriz indeleble. Ahí yace Londres formando capas, formando estratos, ciudad erizada que exhala bocanadas de humo que siempre quedan enzarzadas en sus alturas. Y, sin embargo, desde Parliament Hill también se puede ver el campo. Más allá hay colinas cuyos bosques cantan los pájaros, y en los que algún conejo o algún armiño se detienen en absoluto silencio, con una para escuchar atentamente murmullos por entre las hojas”.
Woolf en sus ocho fragmentos de “Londres” según la edición de Trotalibros, nos lleva de la mano cuál Virgilio por la ciudad más literaria del mundo. Desde las calles bulliciosas, llenas de viandantes, comercios, omnibuses y coches, hasta los muelles, parlamento y casas particulares, Woolf hace un retrato de una ciudad y de un tiempo que en ocasiones se siente atemporal, como si el continuo cambio que Londres se auto inflige cada día no emborronará el sentido de fondo de la ciudad tallada por el Támesis.
En la escritura de Woolf inunda la sensibilidad y mirada profunda del mundo, retratando la ciudad y sus personajes con el filtro magistral de una mente llena de imaginación, sabiduría y belleza.
Ha sido todo un acierto como este recopilatorio de Trotalibros decide alterar la edición original de 6 relatos, añadiendo dos más en la cabeza y en la cola de esta criatura mítica que es Londres. Ya en el primer relato en busca de un lápiz nos enamoramos de la mirada de la autora por su ciudad y al acabar, sobrevolando los cielos en un motor biplaza se le pone un lazo a un viaje inmersivo por ese centro de todo.