Licenciado en comunicación audiovisual, Pablo Rivero es conocido por interpretar a Toni Alcántara en la serie de TVE Cuéntame cómo pasó, trabajo que combina con personajes en películas como De tu ventana a la mía de Paula Ortiz, Proyecto tiempo de Isabel Coixet, No me pidas que te bese porque te besaré de Albert Espinosa o La noche del hermano de Santiago García de Leániz. En teatro ha participado en montajes como La caída de los dioses, dirigido por Tomaz Pandur, Los hijos se han dormido, dirigido por Daniel Veronese, El sirviente, dirigido por Mireia Gabilondo, las tres en el Teatro Español, o Fausto, también de Tomaz Pandur, para el CDN, entre otras. Debutó como novelista con No volveré a tener miedo, un domestic thriller que tuvo una gran acogida entre los lectores y la crítica. Penitencia, su segunda novela, nos adentra en el mundo de la interpretación y la industria que lo rodea, que conoce muy bien, para dar profundidad a una envolvente trama de puro género. Las niñas que soñaban con ser vistas nos sumerge en una perturbadora historia repleta de intriga. La cría es su cuarta novela, con la que nos desvela los peligros del sharenting.
Es un libro que engancha desde el principio, bastante perturbador. Tienes ganas de saber qué secreto esconde la madre.
La relación familiares, la relación entre madre e hijos y como esta relación puede verse afectada muchas veces por pensamientos intrusivos. Es un libro que te hace reflexionar. Si eres madre puedes sentirte identificada en algunos momentos con la protagonista, pero si es verdad que el autor lo lleva al extremo.
Una madre que no sale de casa con sus hijos, parece esconder un secreto, una canguro que aparece en el momento más oportuno, los pensamientos, las acciones, todo es muy extraño y perturbador.
Me ha gustado como se dan los hechos, tengo que decir que he deducido lo que ocurría pero no es previsible, de hecho ha conseguido sorprenderme en algunas cosas. Hay situaciones y momentos en el que los pensamientos de la madre la hacen vulnerable, empatizas con ella y ese sentimiento de no ser nunca suficiente, de que no haces bien las cosas… Este libro invita al lector a reflexionar sobre la maternidad, cómo esta cambia la vida de una madre, sus pensamientos, acciones, me ha gustado mucho.
Lo cotidiano se vuelve pesadilla ¿Pondrías la mano en el fuego por ella? La convivencia puede matar.
LOS TRAPOS SUCIOS SE LAVAN EN CASA. Vivo encerrada con mis hijos desde que nació mi pequeña. Solo salgo en contadas ocasiones. Siempre por el garaje. Protegerlos es mi prioridad, pero necesito ayuda. No va a ser fácil. He de encontrar a la persona adecuada. Una canguro que entienda la importancia de mis normas. Que no haga preguntas. Que no cometa errores. Nadie, ni siquiera mi marido, puede descubrir la verdad. De lo contrario, me veré obligada a actuar.
Quienes me conocen saben que siento predilección por los libros de Pablo, su gran capacidad de coger un tema cotidiano y volverlo algo retorcido y macabro, te lleva por el camino más oscuro de la mente humana, pone de manifiesto nuestros miedos y vierte sobre el papel aquello que no nos atrevemos a decir. Nos demuestra que aquello que vemos en las noticias algún día nos puede pasar a nosotros, nos hace ser conscientes de que no estamos exentos del peligro, que todos estamos expuestos de una manera o de otra.
En esta novela destaca muchos temas; primeramente que TODA acción tiene sus consecuencias, las mentiras, los secretos, el engaño y la culpa. La maternidad y cómo afecta a un GRAN porcentaje de mujeres, las inseguridades que sientes de si lo estas haciendo bien, lo difícil que resulta educar y más a un adolescente que "no entiende las razones de tus desiciones", las dudas de delegar en otras personas el cuidado de los hijos.
Me lo he leído en 24 hrs y no porque quería acabarlo pronto, sino más bien porque no podía parar de leer, quería saber qué secreto guardaba Paula, ¿por qué Yurena actuaba de esa manera? ¿a quién estaba ayudando? ¿Cual es la motivación del sujeto? En fin... qué todo en la novela es un INMENSO revoltijo de secretos por descubrir, lo que la hace adictiva, con capítulos cortos en los que siempre pasa algo por lo cual el ritmo no decae, personajes bien construidos, una trama fascinante y el final es en cierto modo una idea que pudo haber pasado por nuestra cabeza, pero que no ves claro y acaba impactando la forma en que se desarrollan los hechos.
siempre recomendaré a Pablo porque para mi es un acierto.
¿Y si el lugar que debería ser más seguro del mundo, tu casa, se convirtiera poco a poco en una amenaza?
Con "La canguro", Pablo Rivero vuelve a demostrar por qué es un autor que me encanta y al que sigo novela a novela. Me he leído casi todo lo que ha publicado y hay algo que siempre consigue: transformar lo cotidiano en inquietud, hacer que situaciones normales y reconocibles se carguen de tensión y acaben resultando profundamente perturbadoras.
La historia nos presenta a Paula, una madre que vive prácticamente recluida con sus dos hijos desde que nació la pequeña. Su vida gira en torno a la casa, a rutinas estrictas y a una necesidad constante de control, todo con el objetivo de protegerlos. Ese frágil equilibrio empieza a resquebrajarse cuando decide contratar a una canguro, una decisión que parecía necesaria y tranquila, pero que acaba abriendo la puerta a la desconfianza y al miedo.
Lo que más me ha gustado de esta novela es que no necesita grandes giros ni escenas espectaculares para atrapar. El suspense se construye poco a poco, a base de pequeños gestos, pensamientos recurrentes y situaciones aparentemente insignificantes que van adquiriendo un peso inquietante. La tensión es doméstica, psicológica y muy silenciosa, y precisamente por eso funciona tan bien, porque todo resulta cercano y posible.
El autor juega con distintos puntos de vista y con una protagonista que no siempre es fiable. Como lectores dudamos constantemente de lo que estamos leyendo, de si los miedos de Paula están justificados o si forman parte de una percepción distorsionada de la realidad. A esto se suma la voz del hijo mayor, que aporta una mirada incómoda y muy reveladora, y la presencia de la canguro, un personaje ambiguo desde el primer momento que actúa como catalizador de todo lo que estaba oculto.
La maternidad es uno de los grandes temas de la novela. El miedo a no hacerlo bien, la culpa constante, la presión por proteger a los hijos de todo y la sensación de no ser nunca suficiente están muy presentes. Es fácil empatizar con Paula en muchos momentos, aunque el autor lleve esas emociones al límite, y ahí reside gran parte de la fuerza de la historia.
Los capítulos son cortos, el ritmo es ágil y siempre te empuja a seguir leyendo. Es una novela que se devora, que te hace formular teorías, desconfiar de todos los personajes y replantearte continuamente lo que crees saber, hasta que todo termina encajando.
En definitiva, una lectura muy adictiva e inquietante que vuelve a confirmar la capacidad de Pablo Rivero para generar terror a partir de lo cotidiano y recordarnos que, a veces, el verdadero peligro no está fuera, sino dentro de casa y de nuestra propia mente.
1'5. Cómo un libro fácil de leer se te puede hacer eterno...demasiada vuelta a todo' como muy forzadas las actuaciones.. El misterio y el desenlace se veía venir desde el inicio... Me gusta como escribe el autor y de hecho estoy leyendo a la vez La cría pero es que para mi,este libro no hay por donde cogerlo. Una desilusión la verdad porque ni me ha entretenido...
El rey de los thrillers psicológicos en español está de vuelta y yo no podía perdérmelo. Esta vez el título y la portada me llamaban muchísimo la atención y tenía muchas ganas de leerlo.
El libro parte desde una escena brutal y a partir de ahí retrocede para explicar cómo se ha llegado a ese punto. Los capítulos son muy cortos y terminan en todo lo alto.
Paula, la protagonista, es un personaje muy complejo lleno de contradicciones, miedos y culpa. La relación con sus hijos está marcada por el miedo a perder el control con una sobreprotección que desconcierta.
Ethan narrando su parte a través del diario también resulta desconcertante. Por un lado parece inocente, pero en todo momento te mantiene alerta en toda esta historia. Y es que ninguno de ellos está libre de sospecha.
La trama se mueve con escenas cotidianas que en un abrir y cerrar de ojos se cargan de tensión hasta volverse asfixiantes.
El ritmo está bien medido, sin demasiada carga de acción, ya que la mayor amenaza es psicológica.
La pluma de Pablo Rivero es directa y muy visual y mide muy bien las palabras en cada escena dejando una línea difusa entre la protección controlada y la obsesión.
¿Mi consejo? No intentes adivinar qué está pasando, disfrútalo como si estuvieses metido en la historia. Merecerá la pena.
En resumen, un libro claustrofóbico e incómodo con una reflexión muy interesante sobre la maternidad, la culpa y la salud mental. Una estructura temporal impecable, uso acertado de diferentes voces, un excelente manejo de la ambigüedad moral y un retrato excelente de la ansiedad.
3,5 ⭐ ---- Cada vez que Pablo Rivero saca novela nueva, la espero con ansias. Es un autor que ha crecido mucho a lo largo de sus historias y siempre sorprende. La canguro no es la excepción; sin embargo, no sé si soy yo que estaba dispersa o qué, pero en todo momento sentía que le faltaba algo para terminar de engancharme. Es una lectura ágil, de esas que te llevan a dar vuelta la página con ansiedad para saber qué va a pasar. Eso sigue siendo marca registrada del autor... pero siento que todo se precipitó demasiado rápido al final y eso le quitó un poco de "gracia" a la trama. Igualmente, es un buen thriller y Pablo se mantiene fiel a su estilo, y por supuesto, estaré esperando su próxima historia.
Confieso que empecé “La canguro” convencido de que Pablo Rivero aprovecharía el tirón comercial de “The Housemaid” para publicar una novela en esa misma línea. Bravo. 👏😂 La estrategia editorial de lanzarla ahora se me escapa por completo, aunque, siendo sincero, ya me importa bastante poco.
Asumo que los libros de este autor no son para mí, y no pasa absolutamente nada. El planteamiento puede resultar atractivo, los capítulos son breves y abundan los cliffhangers —mal resueltos, todo sea dicho— y el conjunto funciona como lectura de consumo rápido, casi fast food. Engancha, sí; no le niego ese mérito. Me he cascado 200 páginas hoy y no podía parar. Pero más allá del ritmo no hay nada.
No hay arcos de personaje, no hay evolución, no hay mundo interior. Solo palabras, palabras y más palabras. Llegar a la mitad del libro —unas 200 páginas— produce una sensación de vacío narrativo absoluto, una caída al abismo que ya empieza a resultar familiar. “La matriarca”, versión “hola, me llamo Yurena y puedo ser la niñera perfecta”.
El problema no es solo la superficialidad, sino la homogeneización de las voces: Ethan podría ser Raúl, Paula, Yurena o todos a la vez sin que nada chirríe. Los personajes no hablan; recitan una función. Todo suena igual, todo pesa igual, y el resultado es un sopor difícil de disimular.
No se trata de cuestionar el derecho de nadie a escribir ni a publicar —faltaría más—, pero sí de reconocer cuándo un producto está diseñado exclusivamente para el impacto inmediato, sin riesgo, sin profundidad y sin ambición literaria. Yo, desde luego, me bajo aquí del tren. No pienso dedicar más tiempo ni foco lector a una propuesta que confunde cliffhanger con conflicto y sorpresa con sustancia.
Y, por favor, que las editoriales dejen de buscar desesperadamente al próximo Javier Castillo únicamente por el cash, cash, baby. Como lector estoy francamente cansado.
Pablo Rivero vuelve a hacerlo. Pocos personajes aunque todos parecen esconder algo, tensión constante, lectura ágil con una escritura directa y muy visual, crítica social como telón de fondo (en este caso la sobreprotección de padres a hijos), y el recurso recurrente en toda novela de este autor, que siempre consigue engancharte desde la primera página para terminar los capítulos con mayor suspense del que comenzó...creo que ahora lo llaman "cliffhanger", el caso es que consigue que te bebas la historia. Después de sus dos ultimas novelas, "El rebaño" y "La matriarca", para mí algo más flojas, "la canguro" consigue volver al nivel de "Dulce hogar" o "La cría" .
4 ✨ Súper recomendable si quieres un thriller ligero y súper sencillo de leer. Es el primer thriller que leo de Pablo Rivero y la verdad que tengo una sensación súper positiva. Te engancha desde la primera página, tiene capítulos muy cortitos y cada final de capítulo hace que quieras continuar leyendo.
Me ha recordado bastante al libro de la asistenta puesto que prácticamente sucede casi todo en el ámbito doméstico y, sobre todo, por la tensión de no saber quién miente, qué es lo que está pasado realmente y que te hace dudar de todo y de todos.
He escuchado La canguro, de Pablo Rivero, en formato audiolibro y la experiencia ha sido maravillosa. La narración, con múltiples voces y la participación del propio autor, aporta una intensidad especial a la historia. Es un thriller que te mantiene en vilo de principio a fin, con un ritmo muy bien logrado y una tensión constante hasta el desenlace. Muy recomendable en audiolibro.
Tengo la impresión de haber estado leyendo dos libros diferentes. Durante la primera mitad, un domestic noir de manual: imposible soportar la tensión en un ambiente cuyos narradores no son fiables, y en el que la presencia de una extraña que dice ser quien no es —y que enrarece un entorno ya de por sí tóxico— hace que nos debatamos sobre si todo es real o no.
Hacia la segunda mitad, con la llegada de nuevos puntos de vista, todo se deforma por completo. Los planteamientos e ideas preconcebidas se descartan de un plumazo; son los nuevos narradores los que llevan la batuta de la historia y, aunque sí, al final todo tiene sentido, no dejo de preguntarme si el autor ha estado jugando conmigo y me ha tendido una trampa chabacana. En vez de alegrarme por el giro de los acontecimientos, se me queda cara de idiota al no comprender por qué me ha tenido toda una primera parte vendiéndome una cosa para que acabara siendo otra.
Al final me siento decepcionada, de ahí la nota tan baja.
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el principio de la historia no pinta mal pero al poco te das cuenta de que el autor está mareando la perdiz en exceso y que eso no va a llegar a nada bueno. poco a poco se va convirtiendo en una historia poco creíble y confusa (el diario del niño de 12 años no va acorde con su edad ni de lejos) el final de la historia es es para echarse a llorar de lo mala y absurda que es. Una historia que no tiene ni pies, ni cabeza y además deja a todo inconcluso y con muchísimas lagunas. Y yo me pregunto.... quién le habrá editado el libro a este hombre? cuando dio el visto bueno el editor para que este libro saliera a la venta, se había fumado un peta?? Está ahí por enchufe??? No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza. me parece una verdadera tomadura de pelo para el lector. SEÑORES EDITORES: en algún lugar hay escritores realmente buenos en busca de una oportunidad con novelas que merece la pena ser leídas. puedo intentar entender que a la gente le guste semejante truño como este, el problema es que últimamente abundan. POR FAVOR, TENGAN UN POQUITO DE MÁS CRITERIO.
gracias
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De entrada un perfil paranoico que conduce a una estado repetitivo de los argumentos, esto lo vuelve plano y cansado en su lectura. Resumen: nada creativo
Mi primer libro del autor y primer contacto con su pluma ágil, directa y atrapante.
Me lo habían recomendado muchísimo y ahí estaba yo que hasta la fecha no había leído nada de él. Pues la verdad he de decir que estaba tardando 😅 y ahora quiero leer más libros de los que ha escrito ya que me ha gustado mucho esta novela, ha cumplido con lo que espero de este tipo de género que no es más que tenerme enganchada desde la primera página y hacerme mil teorías en la cabeza👌
Tenía claro, desde que leí la sinopsis, que este año me estrenaba con el autor. Cuando posteriormente salió como opción de LC en el grupo de @kelita_books no pudo ser mejor oportunidad porque este tipo de libros leídos en LC son el doble de disfrutables
Ya desde el breve inicio, en el presente, estás deseando saber más de lo que ha ocurrido para llegar a la situación que se describe. Y el autor te lo da en la voz en primera persona de Paula y en la voz en off de Ethan, su hijo, a través de su diario. Todo dispuesto en capítulos cortos y con una cuenta atrás de los hechos como si fuera una bomba a punto de explotar.
De pronto estás inmerso en la cabeza de esos personajes viendo sus sombras, sus mentiras, sus pensamientos y la relación entre ellos dentro de un ambiente en la casa totalmente asfixiante de control, normas y miedos que no hace más que llevarte a preguntar el porqué.
Ahí el autor mantiene la tensión constante haciendo que nuestras dudas vayan de uno a otro personaje como un baile y cuando ya crees tener el hilo conductor te sorprende introduciendo un nuevo personaje nunca antes mencionado y que toma la primera voz narrativa 😱😱 en la historia dando un nuevo punto de vista.
Me ha encantado que después el autor nos da la misma versión de los hechos en la cuenta atrás pero desde el punto de vista de Yurena, la canguro. Así igual que se ve una moneda desde las dos caras de modo diferente. Y aquí nuestra percepción vuelve a cambiar, la tensión aumenta y comienzas a enlazar con ese inicio de la novela.
Finalmente a cinco voces tenemos el final que por un lado es caótico y abierto y por otro me ha dejado con una sonrisa malignilla en la cara con mi pensamiento puesto en el "karma siempre te la devuelve"😬😅
Una historia que nos lleva a reflexionar sobre las consecuencias de nuestras decisiones y actos y cómo las mentiras se convierten en una red mallada de sombras que nos persiguen y nos ahogan.
En la novela además encontramos de telón de fondo una crítica social sobre el peso de la conciliación familiar en la figura de la mujer como madre de familia y la dificultad de compatibilizar con su carrera profesional y todo ello relacionado con una autoexigencia exacerbada y una sobreprotección desmedida que conlleva pensamientos intrusivos, sentimientos de culpabilidad y abandono del ser propio. También aparece el peligro de las RRSS y la confianza que depositamos en ellas. Me han comentado que es un sello identificativo del autor así que tengo muchas ganas de leer otros libros de él para volver a encontrarme atrapada entre las páginas de una historia que me vuelva a 🤯 la cabeza y también ver esa crítica social que lleve a la reflexión.
"Parece que con el carnet de madre te dan un bono indefinido con soluciones a cualquier problema"
"De pronto soy consciente de que, depende de los ojos con los que se miren, los hechos cobran distintos significados"
"Es increíble cómo la gente más cruel siempre parece la más sensata"
"En la vida solo hay gente mala y gente menos mala. También hay personas repugnantes y egoístas, individuos con egos desmesurados que utilizan a los demás como si les pertenecieran hasta que dejan de interesarles"
"Cuando crees que has conocido a alguien malo, descubres que siempre hay alguien peor"
2,5 estrellas, redondeadas a 3 porque el 75% del libro está maravillosamente escrito, adoro las atmósferas perturbadoras y envolventes que teje este autor. Una vez que se ve por donde van los tiros la trama ya no se sostiene, es una pena, siempre me pasa con este autor, pero bueno, lo cierto es que es bastante disfrutable.
⭐ Pablo vuelve a sorprender con un thriller psicológico perturbador⭐
🟢 Su novena novela es apoteósica y vuelve a demostrar que es el rey del thriller de nuestro país. Te pones delante de uno de sus libros y sabes a lo que te vas a exponer: sus historias no entienden de límites. Con esta novela lo demuestra una vez más y, para mí, recoge y hace un popurrí de todos los temas que ha tocado, dándoles un enfoque diferente. Es un libro que me he leído en un día y del que he salido huérfano lector: me ha dejado destrozado y, a la vez, completamente satisfecho.
🟢 La historia de Paula, de su matrimonio y de sus hijos, se va desarrollando poco a poco. Desde el inicio se percibe que la premisa es interesante y que se avecinan cosas fuertes. Paula es un personaje con el que puedes llegar a empatizar, aunque también comprenderás cómo la ven el resto de personajes.
Los diarios potencian la vida de Paula y la trama que envuelve a esta familia, llena de secretos, culpa y envidia. Lo que más me ha gustado es que gran parte de la historia transcurre encerrada en un piso, haciéndote vivir una especie de agorafobia junto a una canguro un tanto peculiar.
Con la llegada de Yurena, la trama se intensifica y aparecen escenas cargadas de controversia, picos de tensión y alguna que otra pista que te mantiene en vilo. Cuando crees que ya lo sabes todo… calma, porque llega un giro de guion que te descoloca por completo.
No es un libro policiaco ni gore, pero sí profundamente tenebroso, porque juega con lo evidente y con las expectativas del lector. En las últimas páginas, nada ocurre como creías que iba a ocurrir. Además, incluye una crítica social más madura y realista, donde la ficción puede llegar a sentirse demasiado cercana, porque —por desgracia— esto podría pasar.
Es una novela diferente a todo lo que ha escrito hasta ahora. Al cerrarla tendrás la sensación de que no se ha cerrado nada, pero, al mismo tiempo, todo cobra sentido: el destino de cada personaje, el peso del egoísmo y cómo la mentira nunca lleva a buen lugar. Pablo, a tus pies siempre 🙏🏼
En esta ocasión, escuché el audiolibro que tiene la estructura de múltiples voces aporta profundidad y ambigüedad, reforzando la sensación de que la verdad nunca es absoluta. Cada perspectiva añade una capa más al conflicto, y el resultado es una lectura ágil. Un thriller psicológico que muestra una reflexión sobre la maternidad real llevada al límite—lejos del ideal romántico—sobre la presión social que pesa sobre las madres y sobre cómo el amor puede transformarse en obsesión cuando está atravesado por el miedo, los secretos y las mentiras. Una historia que no se limita a sorprender: también obliga a pensar. Y cuando un thriller logra eso, se convierte en algo más. Sin duda, una lectura adictiva, 100% recomendable.
Fue una LC, me ha aburrido un poco. A la mitad empiezan a cambiar los puntos de vista y parece que mejora, pero no. Es lo mismo una y otra vez sin muchas novedades. Se intuye lo que pasa. Me cansó mucho leer lo mismo constantemente. Tanto, que en el final, entorno al 90% me quedé dormida… acabé con una lectura diagonal deseando terminarlo. No veo donde hay tanto drama en lo que hizo Paula. El personaje que mas me gusta es Ethan, pero no me cuadra con su edad los registros del diario. Esperaba más de tanto bombo que decían que había hecho algo horrible Paula. Lo veo todo exagerado por parte de todos los personajes, cosas rebuscadas y dramatizando en exceso. Lo bueno del libro… que seguro voy a disfrutar mucho lo siguiente que lea.
No me cansaré de decir que Pablo Rivero está muy infravalorado en el panorama de novela negra/thriller, todo el mundo debería de estar leyéndolo. Todos sus libros enganchan muchísimo, están bien escritos, hay giros que no te ves venir y los finales son brutales.
Novela a novela, Pablo Rivero se ha consolidado como una de las voces más reconocibles del domestic noir en español, un subgénero que desplaza el foco del thriller hacia el interior del hogar para explorar los miedos, las tensiones y las violencias latentes que habitan en lo cotidiano y lo íntimo. Lejos del crimen espectacular, este territorio narrativo convierte la familia, la pareja o la maternidad en espacios de amenaza y control, y en ‘La canguro’ ese planteamiento se articula a partir de una premisa aparentemente inocua —la contratación de una cuidadora para los hijos— que pronto revela una compleja red de secretos, desequilibrios emocionales y paranoia. Y dejadme deciros que Rivero hace que esa inquietud que se respira en la novela se sienta casi como propia.
“Vivo encerrada con mis hijos desde que nació mi pequeña. Solo salgo en contadas ocasiones, siempre por el garaje. Protegerlos es mi prioridad, pero necesito ayuda. No va a ser fácil. He de encontrar a la persona adecuada: una canguro que entienda la importancia de mis normas, que no haga preguntas, que no cometa errores. Nadie, ni siquiera mi marido, puede descubrir la verdad. De lo contrario, me veré obligada a actuar”.
La historia arranca con un prólogo impactante que coloca al lector frente a un hecho violento, un suceso futuro que marca la estructura y mantiene la promesa narrativa de que la normalidad es solo una fachada. A partir de ese momento, el relato retrocede trece días y pone en marcha una cuenta atrás que sostiene la tensión, reconstruyendo los momentos previos y haciendo que cada gesto y cada decisión se conviertan en un indicio de lo que está por venir.
La protagonista es Paula, madre de dos hijos —Ethan, un niño que roza la adolescencia, y Martina, una bebé— que vive prácticamente recluida en casa con ellos. Su vida está marcada por una obsesión constante por la seguridad y el control, lo que se traduce en rutinas férreas, normas estrictas y una vigilancia extrema del entorno. La llegada de Yurena, la canguro, creará una fisura en ese microcosmos cerrado, y a partir de ese momento la convivencia doméstica se verá atravesada por la sospecha, la desconfianza y la constante sensación de que algo está a punto de desmoronarse. La paranoia de Paula se verá alimentada por pequeños incidentes domésticos que adquieren un peso simbólico y funcionan como señales de la violencia que está a punto de estallar.
Paula es el eje absoluto de la novela. Su propia psicología, marcada por la culpa, el miedo y una necesidad extrema de control, es el principal generador de tensión, más que los hechos externos. Es una narradora poco fiable, atrapada en su propia percepción distorsionada de la realidad, lo que hace que el lector se convierta en cómplice de su inquietud. La novela explora esa línea difusa entre proteger y hacer daño, moviéndose por un terreno tan delicado como peligroso. Ethan, por su parte, encarna el resentimiento y los celos que se generan en el seno familiar, y su voz —en forma de diario— aporta una dimensión inquietante al conflicto. Martina representa la vulnerabilidad absoluta y el núcleo alrededor del cual gira el miedo materno.
Yurena actúa como catalizador del conflicto y se construye como una figura ambigua. Su irrupción introduce lo externo en un espacio cerrado y excesivamente regulado, y su presencia se carga de ambivalencia desde el primer momento, resultando a la vez tranquilizadora e inquietante. No es solo un personaje funcional, sino un elemento simbólico que encarna la amenaza de la pérdida de control y la posibilidad de que los secretos salgan a la luz.
La ambientación refuerza de manera decisiva el tono de la novela, convirtiendo el entorno doméstico en casi un personaje más. La casa, la terraza, el edificio y el parque cercano forman un escenario cerrado y opresivo, donde la rutina y el encierro voluntario transforman la intimidad en un espacio claustrofóbico, coherente con los temas que atraviesan la historia.
‘La canguro’ presenta una estructura muy orientada a la creación de suspense, con capítulos muy breves y un ritmo ágil, casi compulsivo, que refuerzan esa sensación de cuenta atrás. La narración alterna entre distintos puntos de vista —Paula, Yurena, las entradas del diario de Ethan—, lo que amplía el campo de visión del lector y permite recontextualizar constantemente lo ocurrido. El diario infantil, con su lenguaje directo y su crudeza emocional, introduce una mirada incómoda que contrasta con el discurso racionalizado de la madre y refuerza la sensación de inestabilidad. La información se dosifica de manera progresiva, de modo que cada revelación no solo aporta nuevos datos, sino que altera el sentido de lo ya leído. Esta progresión en espiral contribuye a generar una sensación de opresión constante, coherente con el encierro físico y mental de la protagonista, y que prepara el terreno para el clímax final.
El estilo de Rivero es directo, visual y muy cercano a la experiencia emocional de los personajes. La narración se apoya en detalles cotidianos que, poco a poco, adquieren un cariz inquietante. Gestos, objetos y rutinas se cargan de una tensión psicológica que refuerza la idea de que lo familiar puede transformarse en una amenaza. Un lenguaje sencillo y el uso del monólogo interior potencian la sensación de encierro mental y la deriva paranoica de Paula.
‘La canguro’ explora cuestiones como la maternidad llevada al extremo, la percepción distorsionada por el miedo, los secretos familiares y la violencia latente que puede esconderse en lo cotidiano. Construye así un thriller psicológico en el que el suspense nace de lo cotidiano y cuya fuerza reside en la acumulación progresiva de tensión, confirmando la capacidad del autor para transformar la vida doméstica en un escenario profundamente perturbador.
Me ha hecho reflexionar sobre asumir la responsabilidad de nuestros actos, la importancia de cuidar de la salud mental, y de lo necesario que es confiar y comunicarnos con las personas que queremos.
Confirme una vegada més que Pablo Rivero s’ha convertit en un dels meus autors preferits de thriller. Com tots els seus llibres, este és també increïble. L’he devorat perquè és impossible deixar de llegir.
La història de thriller/crim amb eixos girs inesperats, però amb una forta crítica social darrere de la trama fa que siga una lectura addictiva i prou inquietant. Absolutament recomane totes les seues novel·les.
El libro en general me estaba gustando, me parece una trama interesante y en muchos aspectos me tenía enganchada, sin embargo, la sensación de mareo no me la quita nadie, da tantas vueltas que parece un tiovivo, te hace sospechar de absolutamente todos los personajes, cada cual, peor que el anterior, para dejarte ver qué todo ha sido casualidad y nada premeditado, después cuando parece que por fin empieza a destapar algunos hechos, a avanzar en la trama y llegar al día de los sucesos en cuestión, volvemos al inicio y otra vez a marear la perdiz, con más vueltas y aspectos que por cierto, no concluyen.
¿El final? ¿Qué final? no termina, la gota que colma el vaso es cuando NO TERMINA. te deja con un mal sabor de boca ya que después de 385 páginas te deja con un no-final, con muchísimas dudas y cero respuestas.
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He leído todos los libros del autor y este se coloca, sin duda, en mi pódium personal (tercer puesto).
Una vez más, el autor utiliza un entorno cotidiano para exprimirlo al máximo. Nos presenta a una familia acomodada, aparentemente normal, que esconde más de lo que parece bajo la alfombra. Se trata de un domestic noir sin grandes giros argumentales, pero con una tensión constante en cada capítulo que te empuja a seguir leyendo. No suceden grandes acontecimientos, pero el suspense está muy bien sostenido de principio a fin.
Los personajes son poco fiables y eso es uno de sus mayores aciertos: nunca sabes qué versión es la verdadera, lo que invita a hacer hipótesis continuamente. Algunas las he acertado, pero también me he llevado alguna sorpresa.
Puede recordar en un primer momento a "La asistenta", ya que va por ese camino, aunque con un toque claramente nacional que le da personalidad propia.
La novela aborda de forma muy interesante el tema de la maternidad: el día a día en el cuidado de los hijos, las decisiones acertadas o no en su crianza, la sensación constante de no llegar a todo y hasta dónde es capaz de llegar una madre. El contraste entre Paula (la madre) y Yurena (la canguro) resulta especialmente potente.
Como es habitual en el autor, las acciones se llevan a los extremos, explorando la mente humana más retorcida y ese pensamiento recurrente de “a mí esto no me pasará nunca”. Ese enfoque es, precisamente, uno de los aspectos que más me gustan de sus novelas.
En definitiva, una lectura entretenida, muy ágil y pasa páginas, ideal si buscas una historia amena que te mantenga en tensión y te ayude a desconectar.
Un thriller doméstico adictivo, capaz de enganchar desde el primer momento con solo leer la sinopsis. Paula es madre de dos criaturas que la tienen completamente agotada, tanto física como psicológicamente. Tras mucho pensarlo, decide contratar a una canguro. Sin embargo, desde el principio hay detalles que no encajan… y hasta aquí puedo contar. La historia está narrada en primera persona, con un lenguaje sencillo, directo y muy claro. A través de diferentes voces, cada personaje nos ofrece su propia versión de los hechos, su verdad, lo que añade capas de profundidad y mantiene al lector en constante duda. La novela aborda temas como la maternidad llevada al extremo de la obsesión, el miedo y los secretos familiares. Es una historia en la que nada ni nadie es lo que parece. El autor maneja las tramas con gran habilidad, logrando que desconfíes de todos los personajes. Crees saber por dónde van los tiros… pero no. Cuando menos lo esperas, llega un giro inesperado que te vuela la cabeza. En varios momentos sentí una auténtica sensación de claustrofobia, provocada por la tensión acumulada. El ritmo es rápido y absorbente: los capítulos se devoran sin darte cuenta. Y el final… completamente impredecible para mí. Me dejó a cuadros. Y esa última frase, en shock total. ⭐ 9,5/10
En La canguro la protagonista es una mujer que guarda demasiados secretos. Desde que nació su hija pequeña, su casa se ha transformado en un búnker del que solo se sale si es estrictamente necesario. . Esto lleva a su hijo mayor a escribir un diario, en el que veremos la trama desde otro punto de vista. . Convencida por su marido Raúl, ella decide que ya es hora de volver al trabajo y para ello contrata a una canguro. Lo que no sabe es que acaba de abrir la caja de Pandora. . Es una novela que tiene vibes de La asistenta de Freida Macfadden, pero me ha parecido más currada y menos previsible la de Pablo. . Con su estilo que destaca por capítulos cortos y que finalizan en momentos álgidos de la acción, es imposible de soltar, y yo me la leí en apenas dos días. . Ya tiene varias novelas en el mercado y para mí esta es una de las mejores junto con Penitencia. Me ha gustado mucho como con apenas 4 o 5 personajes, ha sacado adelante un libro que engancha y que mantiene la tensión hasta el final. .