Los volcanes constituyen poderosos atractivos de la naturaleza y siempre han impresionado al hombre, pues producen a la vez admiracion y temor por su grandeza y los desastres que ocasionan. Una vez que han concluido sus manifestaciones de actividad, pueden dejarnos como recuerdo, bellas formaciones lacustres, manantiales, geyseres... cascadas y hermosos paisajes de montana,pelnos de verdor o de inmaculada blancura. (Luz Esperanza Yarza, Los volcanes de Mexico pag. 3). La conducta de los seres humanos, individualmente o en grupos, algunas veces se asemeja a la actividad destructora y al paciguamiento posterior de los volcanes.
Aunque la manera de escribir de Schlarman es muy leíble, me tomó un año terminar este libro, leyendo algunos capítulos a la vez. Fue mejor así porque me permitió reflexionar en y absorber la historia de México en cada época que cubre, desde la conquista de Cortés hasta la presidencia de Lázaro Cárdenas de 1934-1940.
Según el retrato que el autor pinta, la historia de México durante los siglos XIX y XX es triste y lo que tenia que padecer el pueblo bajo sucesivos gobiernos dictatoriales es lamentable. La historia debería servir como advertencia a mi propio país de lo que puede suceder cuando los líderes no son gente honorable. A veces Schlarman hace explícitas tales comparaciones entre los dos países, señalando las injusticias del desgobierno.
Recomiendo el libro a todo aquel que quiera leer en profundidad la historia de nuestro país vecino del sur.