Un pueblo sin futuro. Navajas, coca, punk, ternura, coches trucados, vidas rotas. Muchos secretos, ninguna escapatoria.
Verano de 2002. Miguel tiene veintiún años, la esperanza de encontrar a alguien con quien charlar de poesía y el objetivo de largarse de Villa de la Fuente en cuanto consiga ahorrar cuatro duros. Por eso cuando su colega Rober le ofrece un currillo en la obra ni se lo piensa: cargará ladrillos, cemento y placas de yeso, sacará escombro y cerrará la boca por novecientos euros en nómina y las horas extra en mano. Mientras, quemará discotecas con sus colegas Rober y Lupe, se enamorará todas las semanas y saltará de piscina en piscina para quemar cada minuto de un verano que parece eterno.
A cada libro que escribe, Juarma se supera. Una historia difícil, cruda, triste en su mayor parte pero también muy muy tierna y (a ratos) esperanzadora. Leerlo ha sido un viaje
Supongo que esta novela no es para todo el mundo, pero tiene todo lo que yo necesito. Me temo que la vida es esto: crudeza y ternura. Si no has nacido en una familia rica, entonces vienen golpes por todos lados que tienes que ir sorteando, así que agradece y cuida a tus amigos, por si tienen que cuidarte cuando tú no puedas hacerlo.
Yo de Juarma nunca se qué decir. Yo creo que o galipas y lo entiendes y lo gozas, o simplemente no. Yo me he emocionao con todas sus novelas hasta que se me han puesto los ojos rojos y esta no iba a ser menos. Supongo que la realidá es así narrada en prosa o en un bar que huele a madera comía de birra seca con tu gente ¿se le puede pedir algo más a un libro? Me parece hasta barato.
Me gustaría escribir algo mucho más elaborado sobre por qué los libros de Juarma son tan especiales pero es que es imposible, ni con toda la palabrería del mundo, hacerle justícia. La mejor manera de comprenderlo es desde la entraña. Miguel te vas a quedar anquí conmigo pa’ siempre.
Les novel·les de Juarma sempre parlen de tristesa, precarietat i futurs negres, però a la vegada, ho fa amb una tendresa brutal, que t'abraça i t'embolcalla
Costumbrismo (Sara ojalá leas esto jaja) de la España rural, ya de entrada nos gusta. El lenguaje me ha costado un poco, lo reconozco. Una historia cuya falta de trama es una forma de transmitir el estancamiento vital por el que pasa su protagonista, Miguel, que tiene muchos problemas pero que también cuenta con el cariño de toda esta gente jaja. Un libro que no busca moralizar ni convertir el sufrimiento en lección. Al margen de la realidad cruda que plasma, lo que más me gusta es que es una historia de personajes. Personajes honestos, complejos, majísimos, no sé, quiero que todos sean mis amigos. Además lo he leído en una edición muy bonita que me regaló una amiga invisible chulísima :)
Con 15 años me hubiese pegado fuerte, pero con 26 solo puedo pensar que se pasa de exagerado, simplón y pesado.
Pd: no entendí la introducción y pensé que se podía leer en desorden como rayuela. A todas mis fellow club de lecturas y amigas a las que he dicho esto, es Mentira.
Joder, cómo me ha gustado este libro. Qué viaje, qué crudeza tierna y qué nostalgia ahora. Me ha hecho pensar en el pueblo, en los paisajes de la construcción, en tener 20 años, una familia difícil y que te aterre el futuro casi tanto como se aparece en tus sueños. Pero, sobre todo, me ha hecho pensar en mi tío. En ese joven bajista que tenía un grupo, que se convirtió en padre joven y a quien siempre que visitaba lo encontraba escuchando casetes o tocando la caja flamenca. Recuerdo cómo me impresionaba la hormigonera de su patio. Quién sería ese chaval que empezó en la obra y a quien ya sólo recuerdo de supervisor en la autopista Cartagena-Vera; qué anhelos tendría, cómo de empecinados serían sus deseos antes de que la salud mental se lo llevase para siempre; qué pensamiento lo conduciría a regalarme aquel disco de Estopa. Me enternece y me alegra saber que ya no solo podré encontrarlo allí, en esas rumbas medio poperas de los hermanos de Cornellá de Llobregat, sino que esta ficción también me ha servido para entender su despedida abrupta al mundo. Gracias a Juarma por esta historia. Ya para siempre mía.
Como todo lo que hace Juarma, increíble. Punk, lambreazos, amor, odio, autodestrucción. Ojalá no dejar de leer sobre Villa de la Fuente y sus chavales, imposible no sentir con esta historia, con Miguel, Lupe, Rober… y tantos otros y otras.
Le dejó una cadena atada a un pie. Un cedé colgado en la rama de un árbol. Un pósit en la frente con un "aguanta, aunque no tengas ni putas ganas compae".
El cariño que se le coge a Miguel durante la lectura del libro no está escrito.
Vaig arribar a aquest llibre per pura casualitat, i ja s’ha convertit en un dels meus preferits d’aquest any.
Els habitants d’aquest poble no tenen esperances: sobreviuen com poden, refugiant-se en les amistats i, sobretot, en les drogues. És una novel·la macarra, fosca i molt honesta, a ritme de Black Sabbath. Juarma retrata sense filtres la misèria i la tendresa d’una generació cremada, on qualsevol intent de redempció acaba ofegat en la pròpia autodestrucció. Cadascú lluita com pot contra els seus dimonis; en Miguel ho fa amb l’escriptura, l’únic espai on pot cridar allò que no s’atreveix a dir en veu alta: rabia, dolor, precarietat i, sobretot, desamors. Un relat amarg com una cervesa de ressaca, però igualment necessari.
"Hay una parte sanadora y otra destructiva cuando escribes. A Miguel le gusta enredar en los contornos de la realidad y la ficción. Es una víctima de su propia tontería." "Se le da bien mentir, por eso escribe." "Y aunque no haya lectores, salvo alguna contada excepción, y toda su creatividad se asemeje a una masturbación tonta y solitaria, se deja el corazón en cada payasada que se propone. Es exigente consigo mismo. Aunque a nadie le importe, su objetivo es innegociable: convertirse en el mejor escritor posible y después, quemarlo todo." "Agarra su libreta y escribe durante la media hora de trayecto. Le jode que todas las chicas de las que se encapricha oculten algo complicado, pero también le inspira para escribir [...] Sus poemas solo los leen las chicas de las que se encariña."
Amo a Juarma y me leeré todo lo que saque de Villa de la Fuente, pero Isa me dijo que realmente es literatura adolescente de calle. No he podido quitarme eso de la cabeza porque tiene toda la razón
Tercera entrega y quizás la más honesta y ¿luminosa? Si se puede otorgar ese adjetivo a un libro que pase en Villa de la Fuente. Aquí los amigos son de verdad, intentan ayudarse los unos a los otros pese a sus grandes limitaciones. Se ve una evolución muy positiva e interesante desde el primer libro a este tercero, un narrador más redondo y con el uso del castellano localista en todos los diálogos.
+5⭐️ La crítica que hace de la sociedad rural y la explotación laboral a través del grupo de amigos de Villa de la Fuente… pff… Pura fantasía.
Un libro pequeño que dice cosas enormes. Crudo, sensible y muy humano. No es que sepa que será de los mejores libros que leeré este año, es que estoy 100% convencida de que será de los mejores de my fucking life.
Miguel… pff, Miguel… “Gracias por prestarme los sueños que atraviesan tus pupilas. No te engañes diciéndote que nunca vas a ser nada. Finaliza tu frase: nunca vas a ser nada que los demás esperan que seas. Solo eres tú, y eso significa ir en contra de todo.”
Completamente rota y a la vez encantada. Leerse un libro de Juarma es como terminar una maratón (imagino, porque no lo he hecho en mi vida). Acabas completamente reventado (en este caso, mentalmente) pero con la mejor sensación del mundo. Gracias una vez más.
Me encantaron los tres libros de Juarma, pero este ha sido mi favorito. Quizá porque parte de la penumbra y avanza hacia la esperanza. Sus metáforas, su forma de escribir callejera y su reivindicación a la amistad son una maravilla.
Me ha hecho pensar mucho en el primer libro y en dónde estaba o qué hacía en esa temporada. Me da nostalgia pero ya no me gustan igual que en ese momento. Me siento un poco desconectada de los personajes y las tramas. Aun así, tienen algo como de una serie de tele que te acompaña siempre y seguramente acabe leyendo todo lo que Juarma escriba.