Pues al final no terminó siendo una serie regular sino otra miniserie. Como me pasó anteriormente, amé, AMÉ a Wonder Robin (Lizzie de niña) y no tanto su versión ya siendo adolescente y joven adulta. En realidad creo que la miniserie sería de tres estrellas y media por lo mismo. Me gustó que hay pequeños guiños a cosas que habían pasado antes (por ejemplo Alfred amarrándole los zapatos a Lizzie y ella diciéndole que Demian le había enseñado de la misma manera. Ahora,
Como también comenté en la entrada anterior, creo que DC está desaprovechando un personaje que podría tener un éxito brutal si saliera por todos lados. En fin, ellos sabrán.
Dato curioso: La portada del número cuatro, con Lizzie y el pastel de bodas es de lo mas bonito que he visto y obvio fue la mejor portada del año pasado. Si aún comprara cómics, obviamente me encantaría tenerla en mi colección (o quizás como póster).