Robert Walser fue introducido por su hermano, el pintor Karl Walser, en el mundo del arte de Berlín, aunque también escribió sobre pintura después de su etapa berlinesa y visitó exposiciones en Berna y en Zúrich. Así surgieron prosas y poemas dispersos que conforman una especie de historia personal del arte: en unas ocasiones Walser se enfrenta a un cuadro de manera imaginativamente narrativa, pero en otras responde con un ensayo estricto o con una glosa más lúdica. Walser nunca se muestra académico, pues él considera que el arte es el reino incuestionable de la libertad. Los cuadros de Tiziano, Rembrandt, Van Gogh, Renoir y Cézanne, entre otros, a los que se refieren los textos de Walser están reproducidos en color en esta edición
Robert Walser, a German-Swiss prose writer and novelist, enjoyed high repute among a select group of authors and critics in Berlin early in his career, only to become nearly forgotten by the time he committed himself to the Waldau mental clinic in Bern in January 1929. Since his death in 1956, however, Walser has been recognized as German Switzerland’s leading author of the first half of the twentieth century, perhaps Switzerland’s single significant modernist. In his homeland he has served as an emboldening exemplar and a national classic during the unparalleled expansion of German-Swiss literature of the last two generations.
Walser’s writing is characterized by its linguistic sophistication and animation. His work exhibits several sets of tensions or contrasts: between a classic modernist devotion to art and a ceaseless questioning of the moral legitimacy and practical utility of art; between a spirited exuberance in style and texture and recurrent reflective melancholy; between the disparate claims of nature and culture; and between democratic respect for divergence in individuals and elitist reaction to the values of the mass culture and standardization of the industrial age.
Sob a forma de pequenos ensaios, poemas ou diálogos, Robert Walser conta-nos o que vê em algumas obras de pintores consagrados.
De entre as cerca de três dezenas de quadros apresentados, destaco os dois que mais me impressionaram (e não me perguntem porquê, que certas coisas não se explicam...).
1. Vincent van Gogh, A Ronda dos Prisioneiros (1890) "...não me pode fazer isto. Perante a sua paleta grosseira dissipa-se em mim qualquer bela perspectiva de vida. Fica-se horrorizado quando a arte não consegue nada mais belo do que revelar o seu ter, dever, querer perante as almas que a olham."
2. Ferdinand Hodler, O Faial (1885) "Os troncos são magros, claros e finos e aqui e ali pendem algumas folhas rumorejantes. Ouve-se o som do raspar das folhas, no seu estado invernoso, que se pode considerar alegre. No bosque trabalha um homem e vê-se, sente-se que o chão está gelado."
Una joven, una muchacha quizá veinteañera, lee un libro sentada en una silla. O acaba de leer con avidez y ahora medita sobre lo leído. Es habitual que el lector se detenga de golpe porque en su mente se agolpan multitud de pensamientos relacionados con el libro. La lectora sueña, quizá compara el contenido del libro con sus propias experiencias, piensa en el héroe del libro, imaginándose a sí misma casi como la heroína. Pero ahora retornemos al cuadro, a la pintura. El cuadro es extraño y la pintura que alberga sutil y refinada, pues el pintor, en un arranque de hermosa valentía, ha traspasado los límites habituales y ha salido libre e impetuosamente a través de algo unilateralmente dado. Al retratar a la joven dama, plasma también la gentil y secreta ilusión de ésta, su pensamiento y fantaseos, su bonita, feliz presunción, creando por encima de la cabeza o cabecita de la lectora, a una suave y delicada distancia, casi como si fuera una quimera, una pradera verde coronada por soberbios castaños sobre la que yace, tendido con dulce sosiego bajo el sol, un pastor que parece asimismo leer un libro, pues no tiene otra cosa que hacer. El pastor lleva una chaqueta azul marino, y los corderos y ovejas pacen alrededor del satisfecho haragán, mientras las golondrinas vuelan por el cielo despejado de esa mañana estival. Por encima de las exuberantes y redondas copas de los árboles frondosos sobresalen finas puntas de abeto. El verdor del prado, intenso y cálido, habla un lenguaje romántico-aventurero, y un cuadro tan risueño incita a una atenta y callada contemplación. El pastor, en su verde y remoto prado, es sin duda feliz. ¿Lo será también la joven que lee el libro? Seguro que lo merece. Cualquier ser vivo en el mundo debería ser feliz. Nadie debería ser desgraciado.
Minuscole composizioni in cui Walser parte da impressioni o ricordi per sviluppare pensieri fugaci o piccoli aneddoti più o meno legati al mondo della pittura. Un quadro visto a una mostra, una riproduzione appesa in casa, le pagine di una raccolta dedicata a un certo pittore diventano così momenti di libertà compositiva in cui riversare, in una sintesi direi quasi perfetta, tanto l'amore per la pittura che, per il fine risultato ottenuto, quello per la letteratura.
La curiosità ora è di leggere Walser su una prova più lunga.
Un home enamorat de la vida escriu poemes i textos sobre els quadres que ha vist, completant la pintura amb prosa i lírica. La pintura es veu enriquida gràcies a la ploma de Walser, i només a través d'aquesta simbiosi esdevé art.
Frammenti di pensiero che vagano davanti ad una tela.
Raccolta di scritti di Walser che nascono davanti a tele di vari pittori - si passa da brevi poemi a riflessioni a briglia sciolta, da invenzioni sui personaggi raffigurati a pensieri sull'arte. Materiale poco omogeneo, da apprezzare comunque l'apparato iconografico (tutti i dipinti riportati sulle pagine), anche se forse non c'era abbastanza per giustificare una intera pubblicazione...
Notas dispersas com pouca relevância. Uma tradução (para português de Portugal) quase de tradutor simultâneo, empatada e encrespada, capaz de espantar a maior das boas vontades.