Entre cincuenta y cinco y ciento diez litros de lágrimas produce el cuerpo humano al año. Lágrimas que son goteras, que caen insolentes por grietas del techo, que humedecen la pared, el piso, la piel. Gotas convertidas en cajas, mudanzas que mojan y estrujan el pecho para después ser alivio. Agua salada abriéndose paso, cayendo sobre heridas viejas: la muerte de la abuela, amores no correspondidos, roces de fantasmas. Agua dulce regando la tierra, filtrando luz. Liberando al amor sin tapujos. Rompiendo estigmas. He aquí el diluvio de Franco: empapa, arde como alcohol y sana en caricias.
Comencé a leerlo mucho antes de que fuera Diluvio (placeres de conocer al autor), me emocioné, lloré y me identifiqué muchísimo en ese entonces. Ayer (5 de abril) con las piernas frías después de volver de la presentación y el corazón a no dar mas de alegría, lo empecé una vez mas.
Es increíble como la poesía, como Diluvio, llega a tocar fibras en mí que nadie más ha conseguido.
Se lleva una gran parte de mi corazón y sé que cada vez que lo relea conseguirá ganar un poco más de terreno en el órgano.
El honor que siento al poder ser la primera en darle a este poemario sus MERECIDÍSIMAS 5 estrellas y expresar lo hermoso que es. Lagrimeé, sonreí y deseo de todo corazón que todos tengan la posibilidad de leer Diluvio 🤍🌧️
Yo no sé qué tiene Fran que siempre consigue hacerme llorar en algún punto del libro😅Sin saberlo toca temas que en el momento en que lo leo, están aún latentes, y creo que es algo que todos deberíamos vivir en algún momento de la vida. Es verdaderamente un libro muy recomendable, lleno de, tal como dice el prólogo; momentos incómodos. Pero no la clase de incomodidad que te lleva a dejar un libro, sino la que te abre los ojos de una realidad diferente a la tuya y te impulsa a leer más, te deja con ganas de seguir experimentando esa diferencia. Si he demorado en terminar de leerlo fue solamente porque traté de extender lo más posible la experiencia, pero este poemario se lee en un día. Siento que es perfecto para dedicarte una tarde a leer y pensar en tus propios problemas, heridas y tristezas. Me gustó mucho que algunos poemas estén dedicados a Montevideo, viviendo aquí hace que su lectura sea aún más cercana.
Cuando termine el poemario le dije a Fran que tenía el alma inundada. Diluvio es eso, es el agua que fluye en los versos de los poetas que se encuentran entendidos en los versos ajenos. La prosa de Fran, poética y cruda, atenta contra el alma como no puede ser de otra forma. Llena espacios, incomoda, arranca los vendajes que por tanto tiempo venían ensuciándose. En pocas páginas Fran nos abre su corazón con una escritura fascinante. Estoy convencida que sus estrofas nos van a acompañar toda la vida; tenemos que hacer que Fran diluvie en cada rincón de este mundo, porque sus palabras abrazan a poetas escondidos, dan fuerza, alumbran, escuchan... Inundan.
Desde que conozco a Fran, he leído muchos de sus poemas, muchos que ustedes han leído y otros que aún no conocen pero amo igual. De todo eso que he leído, en Diuvio encuentran lo mejor. La evolución de Fran desde «Escala de grises» es muy notoria.
He conectado con muchos, que me han encantado de principio a fin, pero con otros me costó más por las temáticas que manejaban. Independientemente de eso, hay una gran variedad de poemas.
En fin, lo recomiendo. ¿Ya lo leyeron? ¿Qué les pareció? Les leo…
Diluvio me encantó. No soy de leer poesía y rara vez logra atraparme, pero Franco lo consiguió. Sus poemas son íntimos, personales, y aun así sentí que hablaban de cosas que también me pasan. Hay versos que parecen escritos con palabras que me sacó de la cabeza. La ambientación en Montevideo le da una cercanía especial, leer sobre lugares cotidianos emociona. Además, la edición es hermosa, con ilustraciones que acompañan muy bien. Un libro sincero, sensible y muy humano.
Lo que espere para llegar a este momento no se hacen una idea. La experiencia de leer a Fran debe ser de las cosas más hermosas que leí nunca. Si tienen la oportunidad lean diluvio ❤️🩹