La melancolía y su relación con la creatividad han ocupado a los europeos desde tiempos muy remotos. Baste recordar el problema XXX atribuido a Aristóteles (El hombre de genio y la melancolía, Acantilado, 2007) para advertir la preocupación que todo ello ha generado desde épocas muy primeras en el hombre occidental. El lector se encontrará en este ensayo con Baudelaire, Nerval, Cioran, Burton, Kierkegaard y Pessoa, entre otros, en un proceso de indagación que oscila entre lo filosófico, lo médico, lo poético y lo científico, y que consigue establecer un diálogo fluido entre Borges y Burton, entre éste y Nerval, que a su vez debate con Aristóteles en un texto que, más que un ensayo al uso sobre la complejidad de las emociones, es un complejo friso sobre un tema presente en nuestras vidas a lo largo de los siglos.
"El melancólico, dice Freud, se encierra en la experiencia de una pérdida cuyo motivo verdadero ignora y por eso nunca se liberará de esa experiencia."
"La situación del acidiosus es, pues, una paradójica encerrona, ya que está atrapado en la brecha entre el deseo y el objeto, perdido e inaccesible, de su amor, condenado a la contemplación de un objetivo que desea precisamente porque es imposible alcanzarlo."
"Cuando el vagabundeo se vuelve un arte y la melancolía una actitud estética, el horror melancólico de la repetición de lo mismo se transforma en un todo rítmico."
"... afirmemos con Walter Benjamin que las alegorías son en el terreno del pensamiento lo que las ruinas en el reino de los objetos..."
Excelente, maravilloso y, ante todo, poético ensayo acerca de la melancolía. Las citas y referencias textuales, perfectamente escogidas, nos llevan de la mano a través del laberinto literario que ha construido Bienczyk para nosotros. Pero tranquilos,no temais, que el vino aguarda, junto a la buena compañia. al final de nuestro camino....
Bieńczyk potrafi skakać między cytatami i odniesieniami z niesamowitą sprawnością, w taki sposób, że nić wywodu (narracji?), którą prowadzi, wysuwa się na pierwszy plan i z autorytetem klei wszystko, po co sięga, we wzruszącą całość, klei niskie z wysokim, klei czasy, ludzi w hybrydyczne czasoprzestrzenne twory wokół niczego, a właściwie Niczego (tego, które boli), pełnego życia Niczego, antyośrodka melancholii, tworząc ze znanego i opisywanego od wieków pojęcia równocześnie metodologię i temat, wplatając swoje dzieło w historię jak szew, który od zawsze powinien a niej tkwić