Tiene un formato de viñetas con dos protagonistas que, usando el diálogo y la reflexión, desmontan todas las presiones que la sociedad nos impone sobre qué deberíamos ser. Es una llamada a la libertad consciente, a ser nosotros mismos y a construir desde nuestros valores. Además, se aleja totalmente de frases bonitas, conceptos vacíos y universos felices, entre otros, para ver la realidad de la crítica social constante, que nunca será suficiente para ellos o simplemente les serás indiferente, que la mejor crítica debe partir de uno mismo, aquella que es constructiva y compasiva, y que debemos normalizar estar perdidos, sin más. La forma de construir tu "camino" de la vida es muy gráfica y merece la pena leerlo. Para aquellos que puedan atravesar un periodo de estar perdidos, resignados, quemados o insatisfechos, es un libro que mejora a través de la reflexión nuestra salud mental, tan necesaria en estos días de rápidos cambios, donde la mayoría no son tan importantes como nos quieren imponer.