El rapto de Prosérpina de Claudiano es todo lo que había esperado del mito homónimo. Es una obra brutal, llena de imágenes, de simbolísmos, de emociones y de texturas. Este poema contiene todos los elementos que esperé encontrar en demás obras como el Himno homérico a Deméter o la Teogonía de Hesíodo, que, aun así, también es una de mis obras predilectas.
En conclusión, Claudiano demuestra su prestancia ante los escritores griegos, sin embargo, no es posible asegurar que sea mejor, sino, más bien, que él ya tenía el antecedente de los griegos.