Disfruté cada una de las cartas a esa afortunada joven psicóloga, ojalá todos pudiéramos tener una introducción tan limpia, objetiva y formidable como esta que ha hecho Ignacio Solares. Me ha parecido sumamente enriquecedor en todos los sentidos. Mi respeto total al autor porque solo alguien que conoce muy bien la psicología y su historia puede plasmar con tanta fluidez y sencillez algo que puede convertirse en un laberinto. Amé la bibliografia (casi) mínima, hasta por su título. Totalmente recomendado.
«... no existe en la topografía humana paisaje menos explorado que el de la mente, en la que casi todo está por averiguarse: lo que coloca al psicólogo en una situación, a la vez, de privilegio y de dificultad.
Por lo pronto, hay que atenderlo todo y no desechar nada».