Terminado el 08/02/2025 a las 11:12 pm.
Cuando leí Una Maldita Confusión, no fue lo suficientemente doloroso dejarlo ir y alejarme de él. Este libro ha terminado de romperme en dos pedazos.
Es uno de los libros más hermosos que he leído en toda mi vida. A pesar de sus defectos, preocupaciones, llantos, impotencia y enojo, que he sentido y que este libro me ha transmitido, me siento tan llena y tan feliz al leerlo que fue inevitable que, al terminarlo y leer ese final en la última página, regresara a las páginas anteriores para volver a sentir lo mismo. Definitivamente, si me dieran la oportunidad de leer un libro desde cero, como si fuera la primera vez, elegiría este.
No sé en qué momento este libro llegó tan intensamente a mi corazón. No sé en qué momento esas risas de un libro cualquiera se convirtieron en algo tan intenso, como si quisiera volver a perderme en sus letras, en cada una de las emociones y en mi imaginación creativa, para simplemente pensar en todo eso de esa manera. Era una mezcla de emociones tan fuerte que, Dios mío, no puedo ni explicarlo ni describirlo.
Estoy atontada por este libro, pero al mismo tiempo quisiera, no sé, adentrarme en él y ser amiga de Jean. Quisiera abrazarlo con fuerza, decirle lo orgullosa que estoy de él, agradecerle infinitamente por hacerme tan, pero tan feliz, y lamentar que se haya sentido así durante tanto tiempo en el pasado, presionado y lleno de dudas. Y, aunque intentó, cree que fue un mal amigo. Le pediría perdón por no haber podido estar dentro de ese maldito libro para explicarle lo mucho que vale. Para decirle que ha hecho un esfuerzo increíble, que no necesita seguir demostrando nada, y que, gracias a Dios, se dio cuenta de que, al hacer eso, estaba alejando a las personas que más lo amaban. Como Oliver, que lo sigue amando.
Con Oliver es otra historia. Adoro a Oliver con toda mi alma. No puedo ni explicar lo bien que me hace sentir ese chico, con su coquetería barata y sus grandes intentos de hacer reír y sonreír a las personas. Aunque no siempre tenga las palabras correctas, siempre hace lo mejor que puede para hacerte sentir bien. Aunque no sepa lo que vale, aunque sienta que lo que más ama, que es pintar, no es suficiente, él, Jean y yo sabemos que sí lo es. Sabemos que es más que suficiente, sabemos que no debe abandonar lo que ama, sabemos que es increíblemente talentoso, que tiene un futuro en eso, y, aunque no se haya dedicado a ello por completo, espero con todo mi corazón que no lo haya dejado atrás del todo, porque sé lo feliz que lo hace, y sé lo feliz que hace a Jean al ver el brillo en los ojos de Oliver cada vez que hace algo que ama o habla de lo que le apasiona.
Estoy profundamente agradecida por el momento en que Jean se confundió y empezó por llamar a Olivia, pero al final, llamó a Oliver, porque si no hubiera sido así, este libro no me habría causado tantas emociones repentinas como lo hizo. No me habría abrazado con tanta fuerza, ni me habría dicho tantas veces que descansara, que me amara a mí misma y que siguiera mis sueños, como lo hizo. Así que, gracias, gracias, y mil gracias, porque este libro me hizo sentir y aprender tantas cosas como ninguno.
No quiero despedirme de este libro, de verdad, no quiero. Quiero llorar, patalear, romper todo y tirar todo, pero no lo voy a hacer. Estoy tranquila con el final que obtuve de ellos dos, porque sé que son felices, y sé que también lo soy yo. Y sé que, cuando lo necesite, volveré a leer este libro, me adentraré en él y me perderé entre sus páginas.
Tal vez estoy entrando en Una Maldita Confusión, pero realmente, realmente necesitaba este libro.