Rom 165 n. Chr.: Kaiser Marc Aurel droht zum Opfer dunkler politischer Machenschaften zu werden. Eine junge Schauspielerin und ein Offizier werden in das Netz aus Intrigen verwickelt und ermitteln auf eigene Faust. Bei den gefährlichen Nachforschungen kommen sie sich langsam näher …
Gisbert Haefs is a German writer in several genres and translator. He has written historical novels such as Alexander won both the Deutscher Science Fiction Preis and Kurd-Laßwitz-Preis in science fiction and placed at the Deutscher Krimi Preis for crime fiction. As a translator he worked on a much criticized effort at translating works of Jorge Luis Borges into German.
Menudo bodrio nos ha endilgado el amigo Haesf. Yo esperaba encontrarme al autor de obras que he disfrutado como: "Alejandro Magno", "Anibal" o "Troya" y me he encontrado una novela de "intriga histórica", donde no hay intriga, ni historia por ningún lado. Por no hablar de que Marco Aurelio, el emperador, que utiliza a modo de anzuelo en el título de la novela, es un ente al que se supone que amenaza una presunta conspiración, pero que en la página 250, que es hasta donde he aguantado leyendo, no ha aparecido como personaje.
La presunta intriga transcurre en el principado de Marco Aurelio, hacia el final de la guerra parta (pongamos que estamos hacia el 166dc, entonces). La trama, o presunta trama, transcurre entre el puerto de Roma (Portus, la nueva dársena hexagonal y puerto exterior construidos por Trajano y Claudio respectivamente) y Roma. Tenemos a personal del Servicio Secreto del Emperador, una actriz de teatro y un niño de la calle, que empiezan a moverse como pollos sin cabeza, no sabes muy bien porqué. Hacen investigaciones absurdas y preguntas más absurdas aún. Empiezan a pasar cosas sin motivo aparente, investigan no se sabe porqué, ni siquiera tienes claro qué los ha puesto en contacto, ni sus motivaciones. Van a Portus, vuelven a Roma, muere alguno que otro, acuden a reuniones del más alto nivel, no se sabe porqué, ni para qué. En fin, creo que la traducción tampoco ayuda mucho, porque hay páginas enteras a las que cuesta sacarle el sentido. Creo que el texto, que no es fácil, ha superado al traductor, porque hay muchas descripciones, no es para nada lineal en la narración. Por no hablar del contexto histórico que debería ser fundamental explicar, si es que vas a contar una conjura contra el Emperador. Cuatro pinceladas de soslayo que no aclaran nada. Cómo una de las protagonistas es actriz en una compañía de mimos, nos aporta párrafos enteros con digresiones sobre de teatro, tragedias, comedias y autores clásicos que tal y como los utiliza, acaban sacándote de la historia. Todavía recuerdo lo que disfruté con Posteguillo, cuando en uno de sus libros de la serie Africanus, nos introduce en la obra de Plauto.
Lo único salvable es cómo describe el autor los olores, el paisaje y el paisanaje de un lugar tan particular como debía ser el puerto de Roma en el apogeo del Imperio: Olores, ruidos, sabores, oficios y modos de supervivencia están muy bien descritos en los primeros compases del libro. Casi eres capaz de oler el pescado y oír el crujido de los cascos de las naves hacinadas en la dársena interior del puerto.
Cómo no, cada capítulo comienza con una pequeña reflexión de las Meditaciones de Marco Aurelio. También destacable.
Me ha decepcionado mucho este libro. He decidido no perder más tiempo con él.
Voy a tardar tiempo en volver con este autor, y eso que tengo varios suyos pendientes en la saca.
Una novela de ficción histórica excelente en mi opinión.
Una trama llena de conspiraciones que se nota que el autor ha trabajado. Los personajes me han parecido bastante verosímiles y todos sus actos y pensamientos han reflejado lo que entonces se pensaba.
Un detalle que me ha encantado es que al tratarse de una conspiración, el/la lector/a esperaría que los cabos se dejaran bien atados en su final. Sin embargo, nos encontramos con un final muy real (dentro de lo que cabe, por supuesto) pues no hay un sólo hecho específico que desencadene absolutamente todos los demás actos, dando la libertad de escoger la teoría que más le guste a la persona que lo lea.
No contento con eso, sí deja entrever algunos detalles que te confirman algunas relaciones y, finalmente, consigue sorprenderte. Además aprendes, sin querer, muchos datos históricos tanto de las costumbres culturales, literarias y políticas antiguas romanas.
Sin duda, ha sido muy interesante y entretenida, la recomiendo mucho.