El género epistolar es uno de mis géneros favoritos, los autores suelen ser no solo espontáneos, si no más honestos, transparentes. He leído algunos, como las cartas a Theo de Vincent Van Gog, pero este se ha convertido en uno de mis predilectos. Un libro enteramente personal, pero con un roce en la vida del lector. A veces me parecía que mi propia experiencia corría en paralelo con las experiencias del autor. En ocasiones era el hijo y en otras era el hijo escribiendo a sus futuros hijos.
La correspondencia de Jorge Ramos para sus hijos es una constante reflexión sobre la vida y dinámica familiar. Nos pone en la piel de los padres, para los que solo somos hijos, y cómo esas vivencias nos han marcado y configurado. Somos un fragmento de nuestras familias. Por otro lado, las reflexiones del autor acerca de la guerra, la religión, la política, el amor, el tiempo, etc., son cuestiones que atañen a todos, y en ese punto, atinó en abrirlas al público. Mis dos capítulos favoritos sin duda son los últimos.
Recomendaría ampliamente este libro a hijos y padres.