En un coro delirante en el que hasta la tierra habla, Laura Ortiz Gómez libera toda ternura y arma con ella una rebelión.
Vira y Olena cuidan la casa, le acarician el paladar con sus escobas, le aflojan las puertas con aceite. La casa recuerda, mientras todos olvidan, cómo le brotó el lenguaje, cómo dijo recién Soy la casa de mí. En ese frenesí de palabras nombró y contuvo a los huesos que se escondían en sus fue el eco del llanto de la niña tehuelche que don Demetrio mandó traer de la campaña del desierto; fue el grito del futuro en una asamblea infinita en la que aún participan los muertos. Recuerda también abrirse ante la llegada de Taras, que vino a declarar que nada le pertenece a nadie, a demostrar que las cosas, todas, son para jugar. Indócil narra la historia de amor que, en 1907, rodeó la huelga de las escobas, cuando las habitantes de los conventillos de Buenos Aires decidieron dejar de pagar la renta y salir a barrer la inmundicia del mundo capitalista.
Laura Ortiz Gómez (Bogotá, 1986). Estudió Literatura en la Pontificia Universidad Javeriana. Trabajó como promotora de lectura y escritura en diversos espacios a lo largo del territorio colombiano. Hizo la maestría de Escritura Creativa en la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Obtuvo el estímulo Becas para colombianos en proceso de formación artística y cultural en el exterior del Ministerio de Cultura de Colombia, en 2019, y ganó la Beca Antonio Di Benedetto. En 2022 participó de la residencia de escritura de la Fundación Jan Michalski en Montricher, Suiza. Sofoco, su primer libro de cuentos, resultó ganador del Premio Nacional de Narrativa Elisa Mújica en 2020. Fue publicado en 2021 por Laguna Libros (Colombia) y cuenta con ediciones en España, Argentina, Chile, México e Italia. También escribió el libro de no ficción Abrecaminos para la Comisión de la Verdad y el libro Diario de aterrizaje. Ha participado en diversas antologías de cuento colombiano. Indócil es su primera novela.
Indócil es un libro brillante. Es mágico, como deberían ser los libros que se acerquen a la historia. Es poético, lo que en realidad lo hace político. Es un libro lleno de dignidad y de luz y de ternura. Esta casa es una obra de arte y un manifiesto.
Sighs… here we go again. No sé, no me termina de gustar ni cuadrar, siento que hay un punto de partida, pero se desvía en tantas ramificaciones que a la mitad de la novela ya estoy desinteresado, no me importan los personajes, la casa ni la historia. Laura Ortiz es una gran escritora, se nota que sabe lo que hace, pero a veces experimentar tanto con el lenguaje y estructura de una novela no sale del todo bien, se regocija con los mismos temas por 220 páginas y se vuelve tedioso, aburrido, pierde toda la esencia que hay en las primeras 50 páginas porque atrapado estaba, sin embargo, no sé en que momento empezó a fallar y plop me desinteresé tanto que leía dos y tres páginas cada dos días.
Hay mucha sutileza y, a la vez, agudeza en la forma en que Ortiz teje y narra sus historias. En este libro, lleva el relato de una forma dinámica y cercana; Vira, Olena, Taras, la niña Tehuelche, todos los inquilinos y, por supuesto, la casa tienen voz y vida propia. Poco a poco casi a modo de revelación su mundo interior se desenvuelve y converge a medida que la trama avanza; hay momentos reflexivos, rebeldes, tiernos, pícaros, eróticos, tristes, licencias panfletarias, reivindicaciones en lo personal y cotidiano, al final, termina una en asamblea con todos ellos, viviendo su amor y rabia.
nunca pensé que me enamoraría tanto de la escritura desde el punto de vista de una casa que es uno de los conventillos de san telmo y por su amor no hacia sus “propietarios” sino hacia las mujeres que de verdad la habitan, la cuidan y la aman por todo lo que representa para la historia argentina… pero acá estamos!!!! y me fascinoooooó <3
no le pongo 5 estrellas porque a veces me ha parecido demasiado poético (literal que menos mal que es del club de lectura y alguna me explicará el final) pero es precioso
Una estructura que se aparta de toda norma. La forma poética de narrar espacios caóticos es sumamente tierna, nostálgica y envolvente. Definitivamente, un libro que muchos deberían leer o, quizá, no; tal vez sea para aquellos indóciles del mundo, esos pocos que se aventuran a un entramado tan complejo como darle voz a algo que se supone inanimado, como otorgarle personalidad a una casa. Es uno de esos libros en los que debes estar pendiente de los detalles: cada cosa es importante. Me siento afortunado, sumamente dichoso, de haberme topado con este libro sin pedirlo, sin desearlo; pero ahora será un libro que necesitaré en mi estantería. Fui un mar de suspiros leyéndolo, un ático oscuro de emociones. Jamás olvidaré lo cautivado que me sentí al leer cada párrafo. Una dura y bella crítica a la sociedad capitalista, esto sin obviar que está basada en una lucha real que nos sitúa en un panorama de injusticias. Me quedaré corto de palabras, porque no hay palabras para medir la grandeza de esta obra. Sin duda, una de mis mejores lecturas en lo que va de 2025.
"Imprescindible significa: da lo mismo que estés muerta. Ni siquiera. Da lo mismo porque no existes. Pero yo existo, o ¿por qué me quema de furia el pecho?"
Mágico, poético y profundamente político. Con palabras que se rebelan, la autora construye una narrativa indómita para contar una historia de amor. Es un amor que trasciende lo individual, que se extiende hacia el otro, hacia la casa (una casa que te ama de regreso) y hacia el tener. Porque, queda claro que quien cuida no tiene y quien tiene utiliza.
Aunque disfruté mucho del libro, en algunos momentos la narrativa experimental de Ortiz me desconectó ligeramente del propósito central de la trama. Sin embargo, esta misma experimentación también es parte de lo que vuelve único este cuento.
Yo le doy tres estrellas, pero no me hagáis ni caso, se merece cinco. Una novela que transcurre en Argentina en época de crisis, con lucha obrera, feminismo y diferentes y curiosos narradores (la casa… ❤️🩹). Original, potente y bellísima.
“Las mujeres salían de cada portón con sus niños, salían de la nada. Una manifestación de faldas y escobas. Se acoplaban sincrónicamente, simplemente se ponían a barrer. Era plena noche, pero no era de noche [….] La ley de las niñas. Se inició la ley de las niñas y el mundo cambió para siempre. En ese mismo instante. En esa misma calle, pasó algo radical que nos compondría a todas las que naceríamos después. Algo insólito que rompió la mentira social y la reemplazó por la alegría de existir barriendo. Se detuvo el desalojo, se invirtió. Los policías abandonaron el barrio. Pero nadie se dio cuenta. Esto ya no se trataba de los policías. Se trataba de reorganizar el cosmos y barrer. Salieron más mujeres. Salieron millones de mujeres. Hasta que el día se juntó con el día. Mientras amanecía Olena alzó la escoba y gritó: <>.
Este libro es un canto a la dignidad, a la lucha colectiva de las mujeres de Buenos Aires que en 1907 se organizaron para dejar de pagar el alquiler. Un libro lleno de fuerza, rabia y ternura por lo común. 💜🌪️
"Indócil" és lluita, resistència i col·lectivitat.
Amb una prosa poètica plena de simbolisme l'autora ens endinsa en una història on la casa té veu pròpia i esdevé narradora, una espectadora que ens relata tot el que allí dins s'hi viu.
Una llar amb desmemòria que vol ser refugi, una llar que ha de plantar cara als de dalt per retornar als de baix allò que els pertany.
La Vira i l'Olena són les criades d'aquesta casa i són persones immigrants. El seu patró, don Demetrio, és desposta i en les humiliacions i vexacions troba la via per reafirmar la seva classe i exercir el seu poder. Les explota per treure'n el màxim benefici. I no només han de suportar-lo a ell, sinó que també han d'aguantar tots els capricis de la dona i el fill.
Aviat s'adonen que el sistema és una estafa i que no es pot fugir fàcilment dels patrons i és així com neix entre elles un vincle de suport mutu, una relació que va més enllà de l'amistat i que no les fa sentir soles en aquest món ple d'adversitats.
El germà de la Viras, el Taras, és un somiador que treballa robant. S'instal·la amb elles i el tenen amagat a la casa i quan tothom dorm fa petits furts, desordena coses, mou de lloc alguns objectes i és en aquestes petites accions que troba revenja i justícia. La Viras i ell no van tenir una infància bonica i des de petits van patir molt.
Els propietaris les acusen de robar i les amenacen en fer-les fora, estan mortes de por i ho neguen tot.
La casa, que ho percep tot, a la nit actua i ho inunda tot.Don Demetrio i la família es comencen a sentir insegurs al barri i dins de casa i decideixen marxar.
En un context social i econòmic de crisis al barri cada cop més gent viu al carrer. Encarrega a les treballadores que es quedin a la casa i gestionin l'inquilinat. Elles ho accepten a canvi de poder-hi viure-hi gratuïtament i comencen a buscar gent i així poder pagar les mensualitats.
Per evitar el caos en què estan instal·lades es comencen a organitzar i convoquen assemblees on exposen les necessitats, demandes... Sense ser-ne conscients, en aquest moment planten la primera llavor de tot el que vindrà després.
No poden fer fora ningú només perquè no pugui pagar. Necessiten idees de negocis per sobreviure i així és com les dones s'organitzen en una assemblea paral·lela i creen una tintoreria exitosa. Els homes ni se n'havien adonat, mentre ells es queden encallats en el debat, elles han passat a l'acció.
Les dones són les que estan al capdavant de tot i també es fan càrrec de la canalla que no té família. La Vira es converteix en la "mare" de la nena muda, a qui rebategen com Acracia.
Apareix el patró i els hi comunica que els apuja els preus del lloguer. No poden assumir la pujada del 40℅ i s'organitzen amb la resta d'inquilinats per fer front. Ja ho han decidit, tothom cap a la vaga! Els inquilins prenen la veu i no pagaran!
Davant dels desallotjaments i de la violència policial les dones troben maneres enginyoses d'aturar-los. Aquestes dones poderoses es converteixen en notícia.
Malgrat tot, don Demetrio no cedeix. Hi torna a haver desallotjaments, enfrontaments policials i morts a mans de la policia. La ràbia, la tristesa i la venjança els envaeix. I un desenllaç ple de justícia poètica.
Denúncia el capitalisme salvatge, la diferència de classes, els privilegis i la propietat privada. Posa al centre els desclassats, la rebel·lió, l'orgull de classe, la dignitat i força de la col·lectivitat.
Una obra inspirada en la vaga de lloguers que hi va haver a Buenos Aires l'any 1907 i que si teniu la sort de connectar-hi, en quedareu meravellades.
Debo decir que esta novela me sorprendió gratamente, desde la voz narrativa hasta la trama. Aquí, la protagonista y quién cuenta la historia es la casa, sí, la casa con sus frías ventanas, bordes y fronteras. La casa es el lugar donde el lenguaje empieza y cada parte tiene una memoria con preguntas que arden a favor de la lucha social.
La historia se desarrolla en el contexto de la huelga de las escobas en 1907, cuando las mujeres habitantes de los conventillos de Buenos Aires se unieron para rebelarse contra las injusticias del sistema capitalista, dejando de pagar la renta y evitando el desalojo.
La prosa es tremendamente poética y fluida, enlaza las vivencias humanas con el entorno físico. Me gustó mucho porque utiliza la ternura como una herramienta para la rebelión, transformando los hechos comunes en símbolos de resistencia. La verdad, tengo muchos subrayados, les comparto algunos, que por supuesto en contexto, tienen mayor potencia: - Tocó el corazoncito de un pájaro en descomposición y dentro del corazón había una casa y dentro había una niña y adentro había otra niña con la cara de sí mismo. - El amor y el odio son necesarios para resistir en esta casa. Me agarro de esas dos fuerzas y me extiendo como una sábana en el tendedero. El sol del odio me seca. El viento del amor me mece. - Eso que dicen es cursi: eso de “me robaste el corazón” es una maldición. Andar con un hueco en la mitad del tórax, que se chupa todo, que deja al mundo sin carne. - Acercarme es terminar lejos. En una orilla que no comprendo, en una soledad que se muerde la cola. - Cuidar no te da propiedad sobre algo. Por más que consagraras tu amor. - Servir venía de sirvienta y eso es un invento de perezosos. - Yo la sigo viendo en el corazón de cal que es la memoria. - Vivir en esa carcajada permanente y deforme que es la paz. - El destino humano se tuerce irremediablemente con la invención de la propiedad privada. - En la belleza del mundo también se esconde un terrible dolor.
Me quedo corta con el espacio y la reseña, solamente diré: ¡Léanla!
Llegué a este libro por el club de lectura, después de haber escuchado y leído muy buenos comentarios sobre él. Sin duda se trata de una arriesgada apuesta literaria que tiene en su centro una idea sugestiva y conmovedora: la casa viva, la casa que oye y siente, la casa de muchas vidas. Indócil es una casa del barrio de San Telmo que vive y se desgarra por la lucha de los pobres, los migrantes, los marginales, los invisibles frente a la ambición aplastante de los ricos. Vira, Olena y Taras encuentran en esta casa un hogar y un destino y cuando "el patrón" decide convertirla en un inquilinato ellos hacen existir la huelga y la reivindicación por un mundo diferente. La huelga de las escobas de 1907 y Norma Plà aparecen también tejidas en la novela. Aunque no logré conectar del todo con la historia, puedo apreciar la finura poética del lenguaje y la sensibilidad que palpita en cada página. Desde mi postura como lectora creo que es un libro que puede amarse intensamente o generar cierta desconexión.
Indócil es un libro poético y crudo al mismo tiempo. Escrito como una gran metáfora, retrata con sensibilidad la huelga de las escobas en Buenos Aires en 1907. Pero no se queda allí—y eso es justamente lo que hace de Laura Ortiz una escritora tan versátil: es capaz de llevar al lector por distintos lugares y sensaciones en pocas páginas, sin que se pierda el hilo ni el interés.
Ortiz entrelaza hábilmente eventos históricos con destellos de romance lésbico, una crítica feroz al capitalismo y una defensa firme de las organizaciones civiles lideradas por mujeres, quienes fueron clave para lograr la reducción en los precios de los alquileres.
Si estás buscando un libro que te abrace, pero también te sacuda y te invite a no quedarte calladx, Indócil es una gran elección.
Qué novela tan hermosa y tan poderosa. Laura Ortiz Gómez, una de las mejores escritoras colombianas contemporáneas, escribe sobre la revolución de la ternura. Lo hace con una mirada poética de la historia, de la huelga de las escobas de Argentina. Luminosa, conmovedora, fuerte. Es espectacular.
La autora pone en juego estrategias interesantes de escritura. Narrar desde la voz de distintos personajes no es novedoso pero que esta voz provenga de una casona le añadió al relato otra dimensión. Un "inmueble" puede moverse, conmoverse, encariñarse, odiar e interceder en la vida de aquellos que la habitan. El anteúltimo capítulo me conmovió y solté algunas lagrimitas. La organización colectiva femenina tiene eso. Por momentos había aclaraciones dentro de lo que podríamos llamar "cultura general argentina" que unx ya tiene incorporadas, entonces era medio raro leerlas. Entiendo también que no apunta especificamente a público argentino entonces esas aclaraciones se tornan necesarias. Si tengo algo para criticarle es el último capítulo, me pareció forzada la continuidad con hechos más contemporáneos y también hizo que pierda fuerza el final.
4,5 Tengo que reposarlo, pero me ha sorprendido mucho, sin tener el componente de la naturaleza tan presente, creo que puede recordarnos a Irene Solá, tanto en la forma, aunque Laura de tan metafórico a veces casi me resultó abstracto, como en la historia, centrándose más en la denuncia, o de forma más evidente. Me ha gustado que me moviera a investigar sobre cierto punto histórico argentino que desconocía. También me ha sorprendido por la capacidad camaleónica que tiene al usar el lenguaje, he leído sus 3 libros y podrían ser de autoras diferentes! Sin duda lo recomendaría, pero no a todo el mundo, porque hay partes que me parecieron complicadas de entender, o sea es para gente que disfrute de los retos en la literatura 🤗
Indócil la casa que saca a los que no quiere que la ocupen y abraza y protege a los que si. Indócil Vira que saca fuerza y se enfrenta al mundo barriendo. Indócil Olena que sirvió pero luego se sublevó. Indócil las mujeres que se revelan creando un a lavandería. Indócil Taras y su lucha. Indócil los migrantes que no hablan el idioma y que llegan por necesidad a servir por obligación.
“El Dolor siempre es el dolor de otras cosas .” “Para que seguir sosteniendo si la ira no cura la ira y el amor no curaba el amor.”
Una narración de una casa, que vive, que siente, que cuida y acoge pero que también ve la maldad y la repudia. Una narración de Vira que sufre, que ha vivido el dolor de emigrar, de tener que trabajar para jefes desalmados, ellas dos narran esta historia en Argentina, una historia poética y sentida. Este libro me gustó pero tuve cierta desconexión en algunas partes… Pero que valió la pena llegar al final.
Un libro que me acompañará por mucho, mucho tiempo. Sus historias entrelazadas en la casa y por la casa son maravillosas y terribles. A medida que vas presenciando el génesis y la autogestión de la casa misma, la creación de su conciencia y luego, su sempiterna memoria, te das cuenta de que los tres muertos que augura están dentro de ella, se quedarán dentro tuyo también. Son voces marginales, voces extranjeras y oprimidas que buscan eso que parece tan oscuro e inalcanzable: su propia humanidad. Me quedé con ideas entrañables, con personajes que casi podías sentirlos reales (¿y quién me dice que no lo fueron, que no lo serán?) y con un estilo narrativo que me va atrapando más y más.
Primera cosa que leo de Laura y me pareció magnífica.
El libro: novela bien latinoamericana, llena de desigualdad, clasismo, inequidad. De una forma maravillosa es contada por una casa. Amé la casa. Me identifiqué con su carácter rebelde. Para mi no llega al 5 porque siento que toca unos temas que quedan muy en el aire, hay unas historias que se pierden, y a veces la voz de la casa es tan etérea que no es claro de qué habla.
¡Qué librazo! una casa que cuenta su historia, una casa que se embaraza, una casa que tiene deseos sexuales. Es la primera vez que leo algo así y he quedado anonadado. Me encantó la apuesta arriesgada y el lenguaje poético sin ser pretencioso. Disfruté las voces que construyen la diégesis y sus matices. Definitivamente, una de mis mejores lecturas de este año.
Crisis de vivienda, historia, concienciación política, mujeres en guerra, anarquismo y elementos místicos… escrito con gusto poético y alegorías increíbles, poco más puedo pedir.
Es sublime el comienzo que tiene a la casa como narradora. Me resultó no solo muy original si no también una manera maravillosa de introducir al lector en el mundo de estos personajes.
Por momentos me desconecté o aburrí. Algunas ideas me resultaron un poco clichés, sentí que se quedaban en la superficie y no me invitaban a pensar algo nuevo.
Hay libros que te atrapan por su historia y otros que lo hacen por su lenguaje, su ritmo, la manera en que se deslizan entre lo real y lo poético. Indócil tiene todo eso. Apenas encuentras su cadencia, es imposible soltarlo.
Lo que Laura Ortiz Gómez logra aquí es fascinante: una novela coral en la que las voces se entrelazan para contar una historia de lucha y precariedad, de amor y resistencia, de cuerpos agotados por servir a otros y corazones que, aun en la desesperanza, buscan algo de ternura. Olena y Vira son el centro de esa pulsión. Dos mujeres que solo han conocido el trabajo y la obediencia, a quienes la vida no les ha dejado margen para desear más allá de lo inmediato. Su vínculo, que se parece mucho al amor, se convierte en un respiro en medio de una existencia que no les pertenece.
Y luego está la casa. Qué gran decisión narrativa darle voz. No solo como testigo mudo de lo que ocurre entre sus paredes, sino como un personaje que evoluciona, que aprende el lenguaje, que observa con una mirada propia todo lo que sucede en su interior. También es imposible no rendirse ante Acracia, la niña que parece tener algo de magia en su interior, un último vestigio de esperanza en un mundo que aplasta cualquier posibilidad de cambio.
Me impresionó profundamente la forma en que las mujeres se organizaron para protestar contra el abuso de quienes ostentan el poder. La huelga de las escobas no es solo un acto simbólico, sino una muestra de resistencia en un sistema que las ahoga. Me encantó verlas unirse, tomar las calles, desafiar a quienes las ven como algo descartable. Su lucha es dura, cruda, llena de incertidumbre, pero también poderosa. Me pareció un reflejo fiel de muchas luchas reales que, aunque invisibilizadas, han moldeado la historia.
En el trasfondo de todo esto está la desigualdad de clase, la forma en que algunos se sienten con el derecho de decidir sobre la vida de los demás sin siquiera reconocer su esfuerzo. Ese desprecio sutil pero constante, la sensación de que no importa cuánto des, nunca será suficiente, es una de las cosas que más me indignó en la lectura.
Leer Indócil fue una experiencia intensa y absorbente. Es una de esas novelas que no solo cuentan una historia, sino que la hacen sentir en la piel. Una de esas que se quedan contigo, no solo por lo que narran, sino por la forma en que lo hacen.
ME ENCANTÓ. Tenía muchas ganas de leerlo hacía meses y finalmente lo conseguí (audiolibro en audible). Me daba miedo tener expectativas muy altas y decepcionarme, pero me gustó taaaanto. Es una novela histórica acerca de una casa de ricos más tarde convertida en conventillo, los personajes son la casa misma, dos sirvientas inmigrantes, una nena tehuelche cuyos huesos fueron robados, un ladrón y el resto de los inquilinos. Narra también la historia de la huelga de las escobas y las huelgas en los conventillos. El primer narrador es la casa misma, que es la protagonista de este libro. Está muy bien ejecutado y justificado, ósea tiene todo el sentido del mundo que la casa sea un personaje. La autora escribe además con un tono poético y descontracturado e irónico al mismo tiempo, hermoso. La historia se agranda todo el tiempo: es la historia de una casa a la que le pasa de todo. Tiene un poco de todo, pero encaja de una manera muy natural. Feminismo, anarquismo, dos lesbianas y más jajaja. La escena de la huelga de las escobas es hermosa, yo no la conocía. En fin, me encantó todo. LO ÚNICO: no me gustó que al final volviera al presente, creo que la historia se terminaba antes. Aprovecho para contarles que estoy subiendo vídeos de libros en tiktok, mi usuario es @juanalacopa (La redacción de esto deja mucho que desear)
Este libro es una casa que se sabe viva y que le permite a los personajes vivir porque los materna, los arrulla y los inunda. Esta casa, por la que algunos aún luchamos, nos muestra tanto en cada rincón que apenas si puedo recuperar mi aliento al terminar el libro. Me quedo con la delicadeza y la contundencia de Laura para contar esta difícil realidad de las vidas que se deben a otros, de la propiedad como falsa luz que enfría y enjuicia, mientras los que se apropian y se encargan de los detalles, siempre están en deuda. La voz de la muerte y la historia detrás de cada historia se abren como un libro sin bordes que igual está contenido en esas paredes y que se extiende hacia las casas vecinas. La posibilidad del placer y del amor dentro de estas vidas de servidumbre y escasez es una belleza. La eterna asamblea que se va desbordando en manos que encuentran en el hacer lo que existe. Es todo tan extrañamente poético y desgarrador. Me ha dejado tan sorprendida como conmovida y le agradezco a la tierra que se expresa en la casa a la que Laura le da voz.
Esta novela es un viaje increíble, una unión de historias y sucesos por momentos dolorosos, por momentos eróticos y por momentos hilarantes. Una novela hecha por partes, como unos cuentos que se unen, para narrarnos un pedacito pequeño de historia y de sucesos ya muy alejados de nuestra realidad, pero que de alguna forma pueden hacer reflexiones profundas sobre nuestro presente.
Un estilo de prosa muy especial, un libro que se puede apreciar mucho más haya de su historia y que podría leerse perfectamente en imágenes, esas que deja con amplios recursos a cada paso.
Muy recomendado, de las escritoras que más me ha sorprendido en los últimos tiempos y de la cual seguiré leyendo todo lo que publique.