Se siente claro que este libro nace de la mezcla de dos tradiciones: el ensayo latinoamericano y el anglosajón. La primera parte, ensaya bajo ideas, que se amparan siempre en la propia experiencia de lectura de la autora. En la segunda, se mezcla la anécdota personal con la idea general.
Rescato, sobre todo, dos ideas: que el concepto de "obra maestra" detenga la creación literaria de las mujeres (de los ensayos, fue en este en el que más me detuve a pensar, no solo porque jamás había pensado en esta posibilidad, sino por cómo se cuestiona, desde otro ángulo, todo el canon de lectura-escritura de occidente), y cómo hacemos para narrar la violencia, o representarla.
Aparte de estos dos ensayos (el que le da título al libro y "La chica en el billete de diez pesos. Notas sobre escritura y violencia de género"), otros tratan temas que podrían parecer propios de los artículos en forma de lista, tan de moda en la generación de contenido actual. Por ejemplo, en "El principio, todo: sobre el comienzo de una novela", donde se podría leer simplemente un listado de "los mejores" inicios de novela, pero González aprovecha para analizar y clasificar según su utilidad en la trama de la novela.
Creo que este tipo de libros hacen falta en español: en los que el escritor muestra su propio camino. No manuales de escritura creativa, sino las ideas de los autores sobre el tema.