De nigromantes y gatos fantasma nos presenta la historia de Jun, que comienza su tercer curso sin su mejor amiga, sin la presencia tranquilizadora de su hermano, que ya se ha graduado y con el recuerdo de su gato Rengar, una herida que sigue sin cicatrizar.
❤️ Jun me ha calado hondo, y aunque creía conocerla —por los cameos en los anteriores libros—, nada más lejos. Jun es mucho más que la bruja que le echó un cable a Astra en el libro anterior, o la chica a la que le robaron un gato en el primer libro. Jun es una bruja que se siente un poco pérdida y que pese a estar rodeada de gente, no se atreve a usar la palabra «amistad», por la herida que le dejó su mejor amiga.
❤️ El worldbuilding sigue siendo espectacular, pero en este libro profundizamos en la Nigromancia y en los límites entre lo correcto y lo incorrecto (¡Jun baila entre ambos, pero no lo hace sola!), y ha sido una pasada. Me encanta que Jun, aunque torpe, porque la magia se le da regular, siga intentándolo y perfeccionando sus habilidades, y que lo haga rodeada de gente bonita.
❤️ En este libro, conocemos a diferentes personajes y todos me han robado el corazón. Ojalá seguir leyendo sobre Nashira, Fenn y el grupito de Narel (¡he adorado a Gerek y a Ennira!), y profundizando en este mundo, ir a escuchar música en directo y probar esa bebida de jengibre (¡sin ser yo fan del jengibre, qué horror!).
❤️ / ❤️🩹 ¡Los gatitos!
❤️ / ❤️🩹 Hubo momentos, sobre todo al principio, que la narración se me hizo un pelín cuesta arriba. No sé si es que no estaba en el mood aún o qué, pero tampoco me duró mucho. Enseguida me metí en la historia de Jun, me enamoré de Narel (soy débil, ¿vale?) y los gatitos me robaron el corazón.
Es mi libro favorito de la serie, le he cogido muchísimo cariño a Jun y a esta gente, y tengo muchísimas ganas de leer el siguiente (¡y a la vez no, no quiero que se acabe!), porque todo el tema de las prácticas y del trabajo final me hacen ojitos, pero con Tormenta volvemos a las brujas de sombras y seguimos bailando en la fina línea entre el bien y el mal, y esa es mi debilidad.