La Marquesa de Yolombó narra los avatares de Bárbara Caballero, hija dilecta de una familia de fuertes raíces hispánicas radicada en Yolombó, rústica aldehuela que vivirá un esplendor minero y su posterior decadencia en el último periodo de la colonia y los inicios de la república. Bárbara, mujer de singular gracejo intelectual, aunque carente de encanto físico, asume la dirección de las minas de su familia y termina recibiendo por parte de los reyes de España el premio de la honorabilidad. En el ascenso social de Bárbara, convertida en Marquesa, se presenta el gran fresco cultural del pueblo que Tomás Carrasquilla edifica con la maestría del orfebre.
Llevaba mucho tiempo sin leer novelas y me dio por volver al género con esta, sobretodo porque hacia mucho tiempo que la quería leer, siempre había tenido muy buenos comentarios sobre ella de personas que conocen mucho de libros y aprecio mucho, así que la tomé.
Al principio me costó un poco acostumbrarme al lenguaje en el que está escrita, en la novela confluyen varias maneras del español de la época: el español de los colonos españoles, el de los mestizos y el de los negros. Así que la novela es un tapiz muy rico de maneras de hablar, llega a ser tan particular éste hecho, que llega un punto en que uno logra identificar quien habla solo por las palabras y modos que usa Carrasquilla en los diálogos.
Una obra casi quijotesca en el sentido en que es capaz de mostrar a todos los personajes (que son muchos, creo que es la novela que he leído que tiene más personajes en sus páginas) como personajes 'principales' en ciertos apartados, que muestra al espacio donde se desarrolla como un personaje también, quizás el más importante dentro de toda la obra y que es capaz de contar la vida cotidiana de Yolombó durante la época en que se desarrolla.
Ha sido muy interesante encontrarse con apreciaciones tan diferentes a las que actualmente son aceptadas, sobretodo con el hecho de ver plasmado dentro de las páginas de la obra un profundo respeto y devoción por el rey allá en la lejana España, y como ante los sucesos que acontecieron en Francia a finales del siglo XVIII los contemporáneos americanos del suceso se logran escandalizar por el hecho de desconocer un gobierno elegido por ellos mismos, no dado por 'deseo divino'; un paradigma que ha cambiado en más de 200 años de una manera increíble.
Ha sido increíble ver como el papel protagónico dentro de la historia iba siendo tomado por diferentes personajes con el pasar de las páginas, si bien ya lo dije antes; es un elemento que es maravillosamente bien ejecutado por Carrasquilla al mantener un mismo hilo conductor desde los ojos y voces de personajes tan diferentes, pero que siempre están alrededor de doña Bárbara. Es maravilloso como éste ritmo es capaz de ser llevado hasta el final de la historia, dando paso a muchos sentimientos muy diferentes justo antes del final, como la alegría, el gozo, se tornan en rabia, luego en melancolía; y ya al final en tranquilidad, en desapego. Sin duda alguna, toda una obra cumbre de la literatura nacional.
Ahora solo queda volver a Yolombó, e intentar desenterrar del olvido algún lugar que recuerde el marquesado que fue a finales del siglo XVIII.
No sé si tenga que ver con la época en que se escribió, el afán del escritor por recrear el lenguaje común de las personas, pero es un libro, que a mi parecer, enredado, inconexo. Parece la recopilación de pensamientos puestos como van llegando a la mente.
No suelo, de hecho puedo contar con los dedos de una mano, los libros que no termino de leer, este es uno de ellos. Con el perdón del gran escritor Tomas Carrasquilla, es un libro que no recomiendo.
A pesar de q de entrada no parece por los modismos q utiliza, es una lectura elegante. El autor lleva los hilos de una manera grata, q va de menos a más y q envuelve con mucha maña(para no desentonar con el libro). Lleva al lector y lo hace soñar entre lenguajes y lugares fabulosos, orienta las almas a pensar en la vida y sus vivencias. Recomendado siempre.
Aunque las diferencias regionales en Colombia resultan muy marcadas, Don Tomás en esta obra no crea una novela costumbrista de carácter regional, ubicada en Yolombó un pueblo de la región antioqueña, la novela tiene un carácter nacional contundente, casi puede decirse que su talante es continental para la época en que fue escrita y de los tiempos de la colonia de los que hablan los hechos que transcurren en ella. Es imposible no quedar prendado de doña Barbara Caballero, personaje principal de la obra, entorno al que se desarrollan todos los eventos. Hija y nieta de los dos hombres mas influyentes del pueblo, venidos de España y representantes legales de la autoridad del rey en aquella provincia, aman, apoyan, secundan y celebran todas las ideas y ocurrencias de la niña de sus ojos doña Barbarita. Escrita de manera diferente y creativa, haciendo uso de diversas voces y poniendo en letra escita los vocablos, modismos, y jergas de diferentes grupos étnicos, como españoles, criollos, indios, mulatos y negros se plasma en esta historia la época de la colonia, con sus creencias y costumbres, en un lugar en el que se construyen iglesias, pero no se practica mucho la religión, en la que las minas de oro son el principal sustento y las costumbres conservadoras y de lealtad al mandato del rey son la regla de comportamiento de sus habitantes. En medio de todo esto tenemos a Barbarita Caballero, mujer fuerte desde la niñez, decidida a ganar su lugar por obra propia, dueña y señora de sí misma, quien primero como administradora de una mina empieza a generar riqueza, lo que le permite romper aún más el molde y explorar y crecer en su pasión por las letras, los libros y el conocimiento, lo que la convierte en mujer influyente, empoderada, envuelta entre el liberalismo de su pensamiento y sus costumbres y amores conservadores, llevándola a ser amada, pero también odiada y victima de engaños que la llevan un gran desengaño.
Excelente libro. Una riqueza de lenguaje tremenda rescatando la historia colonial de un pueblo en la mitad de Antioquia por medio de la oralidad. Sin olvidar, el reconocimiento a la figura de una mujer trabajadora, que desafía los límites sociales impuestos por la sociedad.
Este libro, de autor colombiano, fue publicado en 1928 y narra las costumbres sociales en un pequeño pueblo minero de la época colonial situado a 108 Km al nororiente de Medellín, en el cual había tres familias predominantes dedicadas a la explotación del oro. Los sucesos se desarrollan en el período correspondiente a los reinados de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII de España, es decir, entre la segunda mitad del siglo 18 (Época colonial) y la primera mitad del diecinueve (Época de la independencia) y el autor utiliza como personaje central a la Marquesa Bárbara Caballero Alzate, hija del alcalde del pueblo nombrado por el rey de España, originario de Málaga y casado con una criolla descendiente de sevillanos. A sus 16 años inicia Da. Bárbara su desempeño en la novela, para morir nonagenaria y con ello cerrar la narración, en la cual el Autor la presenta como una mujer que a falta de encantos personales era muy inteligente, activa, bondadosa, querida por todos y muy hábil administradora dedicada a la explotación minera del oro, con lo cual llegó a ser muy rica aun cuando en la plenitud de su vida perdió la fortuna por engaño que le hizo un español caza fortunas con el cual se había casado. Su título de marquesa le vino directamente del rey Carlos IV de España. Es una extensa novela absolutamente costumbrista, escrita en el castellano y con los modismos de esa época, lo cual dificulta su lectura, pero que describe fiel y ampliamente cómo eran las relaciones entre los españoles y sus descendientes, entre éstos y sus esclavos y entre éstos mismos Con un estilo ágil y desenvuelto, el Sr. Carrasquilla describe el aislamiento en que estaba ese pueblo, la ignorancia generalizada de sus habitantes, su dependencia de la religión católica y su devoción por el rey de España. Es un libro instructivo y por lo mismo recomendable para quienes quieran conocer pormenores de la historia de Colombia.
Lastimosamente me entere del final antes de acabarlo, rogaba que el final fuera diferente y ¡parecía serlo!, pero acabo como tenía que acabar, aun así es un excelente libro.
El encanto de las obras costumbristas se refleja en esta novela. La Antioquia en la época de la colonia, parece exhibir el autor una notoria nostalgia por aquello que fue y ya no es.
Está escrito a finales de la década de los 1920 pero sus referentes estilísticos son de ochenta años antes, con todo lo que eso significa, para bien y para mal. Sobre todo para bien, claro: contiene diálogos vivísimos, magníficos cuadros de costumbres sobre supersticiones caribeñas, una protagonista cautivadora y alguna de las páginas más deliciosas que nunca he leído nunca sobre la iniciación a la lectura («¿Ser unos garabatos, ahí pintados como un cristiano que cantara, que conversara y que echara sermón? ¡Eso no lo había inventado la gente! […] Aprender a leer era más difícil que montar una mina. Esas letras embrujadas que se llamaban de un modo, ellas solas, y que, cuando se iban a juntar con otras, no se decía más que media, en una[,] y casi nada en otras; esas, que eran una cosa hacia arriba y otra cosa hacia abajo; eso era horrible de trabajoso. Tan solamente eran fáciles de leer esas que se decían conforme se llamaban»).
Todo eso, entonces, en la columna del haber; en la del deber hay también mucho, y grave: una cronología bastante caótica, con personajes que cumplen diez años en el lapso de unas semanas; un barroquismo de sálvese quien pueda, y una cantidad abrumadora de personajes que unas veces se llaman de un modo, y otras de otro sobre el que nadie nos ha prevenido: podría decirse que son como algunas letras: una cosa hacia arriba y otra hacia abajo. Dónde está Wally en el altiplano antioqueño. Empiezan a pasar cosas bien pasado el ecuador de la novela, y las que pasan no son tampoco de mucha monta. Salvo lo de la crucifixión, que es de traca.
Este libro en general resalta aspectos muy importantes como lo es: la esclavitud, el trabajo en las minas, las críticas que se le daba a la mujer; por querer salir de los convencionalismos que se oponían en dicha época; en la cual ella no era nada, ni nadie, en comparación al hombre; que era amo y señor de la familia, se refleja el analfabetismo, el poder del Rey, también resaltan aspectos de su pueblo como: celebraciones, brujerías, leyendas, pero entre tanto, se relata la historia de Bárbara. Bárbara es un ejemplo de una mujer con valor y con superación personal; no quería ser reconocida por su dinero, ya que en los cuatro años de trabajar en las minas consigue una gran cantidad; ella quiere ser reconocida por sus acciones y por pensar libremente, sin prejuicio, ni prohibiciones hacía el labor de las mujeres en la sociedad; Bárbara aprende a leer y a escribir, creando escuelas; para enseñar, siéndole otorgado por el Rey el título de Marquesa, pero, algo ha de suceder con un tal Orellana; que la deja sin cordura y sin riqueza.
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Los críticos dicen que es una novela representativa del movimiento costumbrista en Colombia, pero creo que esta obra es superadora de tal movimiento e inagura el realismo en Colombia. Un realismo con pretensiones de estudio psicológico. La novela explora la vida de una mujer een tiempos de la colonia española, que vive en un antiguo pueblo minero de la provincia de Antioquía. El final, donde la marqueza ve las nubes más blancas que nunca es uno de los finales más bellos y emotivos de la literatura colombiana.
En alguna parte leí que Carrasquilla afirmaba que tal como Hugo y Dostoievsky retrataban a sus realidades hasta convertirse en clásicos, los autores colombianos debían hacer lo propio con la cotidianidad. Es así como está obra trasciende lo costumbrista hasta destacar los vicios y virtudes de la lejana sociedad colonial. Maravilloso relato que nos transporta en tiempo y lugar a nuestros orígenes como nación.
La mala para quienes no aprecien la riqueza con la que Carrasquilla nutre sus escritos. El libro con el que más me he reído y con el que más he aprendido sobre modismos y cuasi-jeringonza. La obra literaria de Carrasquilla es clásica imprescindible de la literatura colombiana y de los albores de lo que llamamos nación.
No lo terminé. Abandonó este libro, no encontré un hilo conductor coherente. Sentía que estaba contando la historia de los chismes de un pueblo y la forma de los diálogos me pareció sin gracia. No es un libro para mi.
3.5 Entiendo que sea una lectura difícil para quienes no estén familiarizados con el lenguaje de la época y quizá no lleva un hilo conductor muy claro entre capítulos. Aún así se puede disfrutar y obtener de él una buena imagen de aquellos tiempos.
Libro de historia cotidiana en la época de la colonia española (1700....) , costumbres, creencias, hábitos , deportes, alimentos, vestimentas ,
Una parte novela y otras etnografía - descripción sociológica
para Seymour Mentón La Marquesa de Yolombó constituye, en el siglo XX, “la primera novela histórica latinoamericana” porque a partir de una crónica regional el autor realiza una lectura de la Independencia.
el sincretismo étnico y cultural de Colombia; o bien, desde el segundo punto de vista, la describen como una imagen verosímil, documentada, de la colonia;
Bárbara afirma la necesidad de educación de las mujeres, pues
“Las clases altas y civilizadas son más o menos lo mismo en toda la tierra de garbanzos. No constituyen, por tanto, el carácter diferencial de una nación o región determinada. Ese exponente habrá de buscarse en la clase media, si no en el pueblo”
“Marquesa de Yolombó, es la descripción detallada de esas costumbres, es decir, el componente etnográfico de la literatura. Así lo advierte, entre otros, Rafael Maya, contemporáneo del escritor, al evaluar en su prólogo el significado de la obra: Como pintor de costumbres [Tomás Carrasquilla] es sencillamente genial”
para Rafaél Maya surge cierta ambigüedad: “hay en las novelas de Carrasquilla índole regional en lo que concierne a ciertas notas típica mente antioqueñas, ya se trate del medio físico o del carácter de la raza; pero en lo demás son expresión auténtica del carácter colombiano” (7).
)• en un momento dado Bárbara afirma: “a estos indiecitos de aquí no es;co ren el tributo: que son unos infelices que pasan hambre y desnudez (18a) o bien: “[...] los negros son de mejor entraña que los blancos ,Una y muchas veces! Ellos no roban gente ni acosan ni esclavizan m venden a naie
las figuras históricas de trascendencia como Bolívar, Córdoba o el propio Claver -que se evoca a veces— no poseen una posición importante en la novela.
“Bárbara Caballero es sinónimo de modernidad, pero de una modernidad al margen de la cuestión nacional, no sólo por la imagen de “progreso” que trae su original condición humana y, sobre todo, femenina, sino por otros elementos de la anécdota regional en que se inspira: su labor en las minas, el cambio de la condición de la mujer, la escolarización en Antioquia,”
En particular, se pueden advertir paralelos de La Marquesa con Los funerales de Mamá Grande de Gabriel García Márquez
Cap 2:
Diálogo Barbarita y don Pedro :Ser mujer: sumisa, ignorante, religiosa, casta, bella, para casarse o solterona , ociosa... para tener hijos, Educar mujeres , formarlas en oficios domésticos, hacer quehaceres , no se pensaba en la formación de sus mentes. Mantenerlas alejadas del estudio, las letras de molde , el cálculo y las matemáticas , la manuscrita ...