El libro es a doble voz; Maya y Julio. Los primeros capítulos hacen referencia a una pequeña introducción, aclarando en cada momento los saltos temporales. La lectura es amena, muy cercana y cotidiana, con capítulos cortos.
Desde las primeras líneas ya es bastante emotivo, hay frases bellisimas y referencia a uno de mis libros favoritos de Maria Martinez o mencionar a la muy querida Alice Kellen y Susana Rubio (¡Ya por eso te como la cara!). Ya no por contar que añadió la adorada librería Luces que tanto cariño tiene.
Este libro contiene temática LGTB y de salud mental (problemas con el físico, apego evitativo, maltrato intrafamiliar, etc). Es decir, sin duda no me he equivocado de cómo va el libro. Toni tiene su picardía y frases famosas que llenan de brillo la vida de sus seguidores y el libro no se queda atrás con sus expresiones pero claro deja todos sus pensamientos sobre ser un PAS (persona altamente sensible). Quien lo conozca, sabe las vibras que transmiten las páginas.
Algo que destaco y que me gusta mucho es que son historias separadas; Maya por un lado tiene su vida y Julio la suya cuando es habitual que los protagonistas acaben juntos, éstos son mejores amigos. Y obvio tiene su parte picante que toda persona lectora adora, pero mas adoro que no fuera el foco de la historia.
Crecimiento personal, conocimiento emocional, superación del pasado y aprendizaje… Un libro que sin duda sabía tocaría la fibra sensible y dejaría en mis ojos a punto de la lágrima pero no pensé que fuera a hacerme pensar o incluso reflejarme en Maya y Julio. Se van conmigo, he aprendido y, sinceramente, ha sido una de las mejores lecturas que llevo en cinco meses y seguramente del año.
Gracias Toni por dejarnos conocer a Maya y Julio. No tengo palabras para todas las emociones que me has causado en tus páginas que, se nota, has escrito con todo tu cariño por y para ti y tus unicornios.
Gracias.