The classic works of literature contained in each of these volumes represent each author's best and most famous writings. A wonderful introduction to world literature, this finely crafted and affordable series offers the works of these world-renowned authors to a wider audience. Includes Broken Wings , The Madman , The Prophet , Tears and a Smile , and others.
Kahlil Gibran (Arabic: جبران خليل جبران) was a Lebanese-American artist, poet, and writer. Born in the town of Bsharri in modern-day Lebanon (then part of Ottoman Mount Lebanon), as a young man he emigrated with his family to the United States where he studied art and began his literary career. In the Arab world, Gibran is regarded as a literary and political rebel. His romantic style was at the heart of a renaissance in modern Arabic literature, especially prose poetry, breaking away from the classical school. In Lebanon, he is still celebrated as a literary hero. He is chiefly known in the English-speaking world for his 1923 book The Prophet, an early example of inspirational fiction including a series of philosophical essays written in poetic English prose. The book sold well despite a cool critical reception, gaining popularity in the 1930s and again, especially in the 1960s counterculture. Gibran is the third best-selling poet of all time, behind Shakespeare and Lao-Tzu.
Amé este libro con cada átomo en mi cuerpo. Sin duda, este fue mi poema favorito:
Cuando nació mi tristeza la crié con cariño y la cuidé con amorosa ternura. Y mi tristeza creció como todas las cosas vivientes: fuerte y bella y llena de delicias sorprendentes. Y nos amábamos el uno al otro, mi Tristeza y yo, y amábamos al mundo que nos rodeaba, porque la Tristeza tenía un corazón bondadoso y el mío era bondadoso con la Tristeza. Y cuando conversábamos, mi Tristeza y yo, nuestros días eran alados y nuestras noches enmarcadas de ensueños, porque la Tristeza tenía una lengua elocuente, y la mía era elocuente con la Tristeza. Y cuando cantábamos juntos, mi Tristeza y yo, nuestros vecinos se sentaban en las ventanas para escuchar, porque nuestras canciones eran tan profundas como el mar, y nuestras melodías estaban llenas de extrañas rememoranzas. Y cuando caminábamos juntos, mi Tristeza y yo, la gente nos miraba con ojos tiernos y murmuraba palabras de inexpresable dulzura. Y había quienes nos miraban con envidia, porque la Tristeza era una cosa noble y yo estaba orgulloso con la Tristeza. Pero murió mi tristeza, como todas lad cosas vivientes, y ya solo, me entregué al estudio y la meditación. Y ahora, cuando hablo, mis palabras resuenan pesadas en mis oídos. Y cuando canto, mis vecinos no vienen a escuchar mis canciones. Y cuando camino por las calles, nadie me mira. Solo en mi sueño oigo voces que dicen con pena: "Mirad, ahí está el hombre cuya tristeza ha muerto."
Hay muchas parábolas sobre la riqueza, la pobreza, la belleza y ese tipo de cosas que a estas alturas ya me patecen lugares demasiado comunes. Gibrán escribe como si estuviera redactando una segunda Biblia.
Lo que más disfrute fueron los textos más cortos, por contundentes y chistosos, en "El loco" y " El vagabundo".
El texto más largo ("Jesús, el hijo del hombre") es una serie de entrevistas imaginadas a quienes conocieron a Jesús, amigos y enemigos. Está interesante pero extenso.
Hace tiempo ya lo había leído y me permití (por error, debo confesar) a re leerlo. Me agradó más que la primera vez. Si se extrae el contenido de enseñanza y se antepone como reglamento de un credo nuevo, se habría generado una nueva doctrina con un nuevo Dios, como todas las existentes.