No puedo parar de reír con esta historia. Es demasiado cómica y entretenida.
Y es que ahora se incluyen personajes del mundo real en la ecuación, y ellos son nada menos que la esposa y la hija de nuestro funcionario favorito.
Lo que es bastante gracioso, pues después de enterarse que tuvo un accidente y que no ha podido recuperar el conocimiento. Mamá e hija se turnan para cuidarlo, por lo que en cuanto regresa a casa se da cuenta la hija de que la televisión está encendida y el contenido que muestra es del juego otome en el que su papá ha transmigrado.
Lo curioso es que inmediatamente que ve la nueva personalidad de la villana, se da cuenta de que es su padre. Por lo que corre a contarle a su madre, temiendo un poco que no le crea esa descabella idea.
No obstante, tal y como ella lo presento desde el inicio, sus padres son Otakus y por ende, le han inculcado todo lo que sabe. Así que su madre le cree todo e inmediatamente se ponen en marcha para hacer que Kenzaburo regrese a su cuerpo.
Mientras en el juego, Grace sigue haciendo de todo, menos la villana que debe ser. Pues se sigue ganando el respeto y admiración de todos los personajes e incluso haciéndose más poderosa.
De verdad que es una lástima que solo tengamos dos tomos, ojalá que se animen a sacar los demás en un futuro no muy lejano.
Un nuevo tomo en el que nuestro funcionario y padre favorito tiene que lidiar con las peculiaridades de una academia mágica en el mundo de un videojuego otome.
Ha pasado ya un tiempo desde que Kenzaburo se reencarnó en la villana del videojuego al que juega su hija, y poco a poco se va acostumbrando al día a día de la academia.
En este segundo volumen, Grace y Anna se enfrentan a nuevos retos. Primero tienen que invocar a la criatura mágica que les acompañará en todo momento y a raíz de un suceso extraño que ocurre con la invocación de Grace, será invitada a participar en la competición de magia que tiene la academia, que no dudará en pedir la asistencia de Anna, tanto para sus entrenamientos como para el torneo. Además, y sin saberlo, Kenza/Grace ayudara a dos miembros del comité a explotar aun más su poder mágico haciendo que sus criaturas mágicas evolucionen. Y aparece el padre de Grace, un hombre cuya apariencia engaña.
Pero lo que más me ha gustado de este tomo es que tenemos dos puntos de vista, el de Kenza/Grace dentro del videojuego y el de su hija y su mujer en el mundo real, que aunque él no lo sepa van a tener algo que ver en lo que le pase dentro del mundo en el que reside ahora. Y gracias a este punto de vista externo, conocemos que ha sido de Kenza (o su cuerpo) tras el accidente.
Me he divertido mucho con este nuevo volumen y es que adoro cada vez que Kenza saca su lado más paternalista y arregla las cosas sin saberlo. O como pretende ayudar a Anna en cada momento a seguir alguna ruta amorosa y se le vuelve en contra atrayendo toda la atención hacia Grace, hasta la de Anna. Y la familia de Kenza, que me ha dado muchos momentos de risa, y es que ser otaku hace que este manga sea aun mas divertido.
Lo dicho, un isekai con momentos muy divertidos y que estoy deseando seguir leyendo, sobre todo para ver si Kenza será capaz de pasarse el juego sin liarla por el camino o enamorar a toda la academia. Os lo recomiendo mucho.