Las conversaciones entre Mamá y Au. Abuela, que también está como «uncuerpo vacío sobre este escenario», y Abuelo, que «hoy tampoco era sumarido». Las manos alienígenas. Plantas que son quesitos. Casas para vivir opara trabajar o para sobrevivir. María y Julia y Dolores y Delfina y Carmen yCandelaria y el Rubén. Los deditos del pie de la virgen y el pan en el caldo. Lasmoscas en la pared. Poemas, balbuceos, perras y berros, un reggaetón paraMarianne Moore y una cita de Marianne «You are not male / orfemale, but a / plan».¿Qué cabe en un libro de poemas? Por lo pronto, todo cuanto sucede y todocuanto podría suceder —sí o no— en Soo, pueblo de Teguise, centro delmundo, espacio con raíces y con significados propios. DesdeSooJuli Mesaplantea estos poemas que tratan sobre quiénes somos, de qué manera nostransformamos en quienes somos, quiénes nos precedieron y aquellos queenel camino nos acompañan, cómo nos vinculamos con la memoria que nosconforma y con el lenguaje que nos permite nombrar o huir. Un libro depoemas que discute qué entendemos por error, qué entendemos por identidad,qué entendemos por poesía. Desde luego, libros audaces como este, una obradestinada a perdurar.Soo, de Juli Mesa, obtuvo por unanimidad el I Premio Ana Santos Payán paraProyectos de Libros de Poesía. Un jurado compuesto por Luna Miguel, RaúlQuinto y Elena Medel celebró esta «propuesta torrencial expandida entregéneros, en un potentísimo diálogo con la poesía latinoamericana, y quetrabaja desde el lenguaje —desde un idioma propio, que toma cuerpo en laoralidad— sobre la memoria y nuestro lugar en el origen.»
El dolor anticipa otro dolor La disponibilidad para sufrir está medida ya entre las fascias. Así, crucificada en esa silla de oficina el tiempo se comunica con el cuerpo sin pasar por el deseo se comunica con una suerte de movimiento con una mecánica que tiene su centro entre mis omóplatos y entonces siento una escisión. Yo tan del campo esta mañana que en esta silla me vine a sentar.
a ver... este poemario me ha recordado a mi ex, lo cual no me ha hecho disfrutarlo tanto. es que era de canarias, no binarie, vivía con su mamá, adoraba a su abuela, su madre hacía ramos de anturios orquídeas flores caras flores buenas viviscos encarnaos amarillos crisantelmos para enramar estatuas de palomas sobre la liña plic plic plic plic una vez en la vida tienes que saber qué es
aunque evidentemente recordarle no me apetece mucho nunca, Envejecemos en los espacios de los recuerdos cuando nos mueven de estos espacios, qué esperanza nos queda de recuperar la cordura de vernos en el espejo y reconocer nuestra historia
me lo trajo mazu de tenerife que le había gustado mucho (¡normal!) aunque haya que "sentirlo más que entenderlo". yo todo lo que entiendo lo intento tener lejos, pero qué bonito el acento.
Sentada en la oficina nadie lo sabe nadie lo intuye. Que yo, delante de la pantalla del ordenador, estoy abriéndome al sol y seré ingrávida que este dolor de mis omóplatos separándose es el comienzo y los (míos) músculos dejarán de abrazar el (mío) tórax, poco a poco, el (mío) conejo escápula será luz del agujero del cuerpo y yo la flor —Me he llenado de sol.
he pensado en muchas cosas leyendo esto principalmente en otros libros, en Carmen Sevilla diciendo ovejitah, en mis abuelas, en cuando mi madre me regaña si digo ejque y comío
he pensado en como la palabra es tan importante en significado y tan inútil su forma y sus normas
No sé si he entendido este poemario pero lo he sentido, y creo que es suficiente. Al principio me estaba costando un poco, sentía que no conectaba y que igual era por no poder darle la oralidad que necesitaba (no puedo evocar el acento canario aunque viva aquí). Pero la verdad que luego fue fácil simplemente dejarme llevar por las imágenes del mundo rural y católico, de familias y vecinas, y lo queer, narrando todo. No soy inmune al uso de lenguaje neutro ni a leerlo impreso, siempre me emociona !
Es una propuesta muy interesante, más aún para ser un primer libro y una gran declaración de intenciones para inaugurar un premio al proyecto.
La sensación con la que me quedo es de ternura, una estructura experimental y arriesgado y el sonido del lenguaje canario cantando de poema a poema, hay varios versos perla, para quedárselos y memorizarlos, el tema de cómo se trata la demencia y lo queer es sencillamente espectacular, completamente orgánico y como lo hace desde la tierra y el amor.
Gana a más lecturas y en diálogo, lo leí dentro del club de lectura dirigido por Andrea Abello en la librería Pérgamo y si bien, creo que a ratos el libro puede ser algo irregular, el conjunto es increíble y en el análisis conjunto fue creciendo y creciendo, desde luego se trata de une poeta para seguir de cerca en próximos libros.
"en otra casa la cocción del huevo según la abuela Julia: 3 padrenuestros" "MAMÁ: Está muy ruinita" "sapo, cúrame del reflejo" "y nadie ha nacido voluntariamente en la Tierra" "MAMÁ: Abuela Julia decía que las bubillas/cuando cantan aberruntan algo MAMÁ: Un miedo" "La gente nunca termina de estar presente/ ni de desaparecer/ son el momento/ que prolongamos/ esta cadenita que me une en dios" "María duerme la cabeza sobre los cojines/debajo de los cojines se esconden los lagartos/rabos de lagartijas y perenquenes se comen las moscas en el techo de sus párpados/está cosechada de milagros"
Unos libros te gustan o no te gustan. En otros ves o intuyes destellos, pero te hacen sentir que no estás a la altura, que eres intelectual o sensiblemente inferior. Eso es lo que me ha pasado con este. Cuando leo cómo lo describe la contraportada o las críticas (alabanzas) que he leído sobre él veo que pertenezco a un universo inferior