Librarian Note: There is more than one author by this name in the Goodreads database.
Disambiguated authors: (1) Kevin O'Neill - Comic Illustrator (Current Profile) (2) Kevin O'Neill - Irish journalist, Athlone, Football, Who Needs Cantona... (3) Kevin O'Neill - American, Liberal Arts, Experiential Learning Int'l (4) Kevin O'Neill - Rand, PRGS, Military Personnel (5) Kevin O'Neill - KMO, IT, SharePoint, Quizzes, Trivia, Management (6) Kevin O'Neill - Ph.D, U of Redlands, Death, Internet Afterlife (7) Kevin O'Neill - André Gide, Roman d'Aventure, Literary Analysis (8) Kevin O'Neill - Movie Franchises (9) Kevin O'Neill - ISIS, Nuclear Weapon Program Assessment (10) Kevin O'Neill - Boston College, Ireland, rural society, famine, Atlantic economy (11) Kevin O'Neill - Co-author and husband of Mary O'Neill, Religious (12) Kevin O'Neill - UXO, Engineering, Dartmouth, SPIE, IEEE, NSF (13) Kevin O'Neill - Narrator
Pat Mills y Kevin O'Neill crean una historia entre la space opera y la espada y brujería, visualmente a la altura de lo que uno espera de este último, aun estando en sus primeros pasos en la industria del tebeo. En ocasiones las viñetas son un poco abigarradas y la ausencia de color dificulta entender lo que pasa. Sin embargo, el diseño detrás de cada personaje, las naves... no se parecen a nada que haya visto. Las 100 primeras páginas de relato, caóticas, una acumulación de episodios de cinco páginas que podían haber sido la mitad, se me han hecho muy entretenidas. La segunda parte del tomo, ilustrada por Jesús Redondo, tiene más sentido y es más breve, aunque sacrifica el punto punk por un relato pulp bastante más convencional.
Muy entretenida y delirante space-opera, que, sin embargo, parece un tanto improvisada y deslavazada ofrecida en conjunto, lo que es natural, puesto que en principio iba a tratarse de una historia más de los «Future Shocks» de la revista «2000 AD» y acabó convirtiéndose en un serial fijo, no sé muy bien si por aclamación popular o por querencia de sus autores; me suena más bien a lo segundo, puesto que en esa época Pat Mills era uno de los tótems sagrados de la revista y podía hacer (más o menos) lo que le viniera en gana, así que dudo que una imposición editorial de semejante calibre le hubiera sentado bien.
En fin, sea como sea, estamos ante el comienzo de una de las historias míticas de la revista de ciencia-ficción inglesa por antonomasia, con el atractivo añadido de estar completamente inédita en España. Los guiones de Pat Mills, como ya he comentado, no terminan de despegar del todo (aunque se aprecia el intento, tal vez un poco a medio gas, de dotar de una mínima complejidad a los personajes) y la sátira es de trazo muy grueso, pero el dibujo del triste y recientemente fallecido Kevin O'Neill es alucinante y mejora de episodio en episodio. Es, pues, el artista el que realmente dota de vida a ese universo retorcido, macabro y delirante por el que se mueven Warlock, Torquemada y la pléyade de secundarios, y es él, sin duda, por el que la obra ha obtenido el estatus del que goza en Inglaterra: el de obra de culto. Merecido, desde luego, sobre todo si lo que se empieza a vislumbrar de los personajes principales se hace realidad posteriormente y la historia deja de ser la simplísima de buenos contra malos, de rebeldes contra imperios opresores, etc., porque los relatos centrados en la juventud de Torquemada y los estrambóticos familiares de Warlock son, sin duda, los mejor del tomo. Esperemos que Mills siga en esa línea en futuros episodios y podamos disfrutar de la mejor cara del guionista inglés, que es el típico que, cuando quiere, es extraordinario, pero cuando no... ¿El precio? Es Dolmen, eso lo dice todo.