"Lo que dura un parpadeo" es una novela que nos presenta la siguiente premisa:
Dos amigos, Belén y Aarón, de diferentes comunidades autonómicas se mudan a Madrid en busca de una oportunidad para sus respectivas profesiones soñadas —bailarina y actor—. ¿La solución? Compartir piso. ¿El problema? Los pisos son tan caros que el único que pueden permitirse solo tiene una cama. ¿Algo más en este cóctel cargado de drama?: Belén está enamorada de Aarón y Aarón tiene novia.
Y así es cómo nos inicia la novela, con la frase "Sólo hay una cama". Por supuesto, esto no es más que una manera de meternos de lleno en el conflicto principal. Y es que, los sentimientos de Belén no son recíprocos. Es un amor unilateral que hace daño, sobre todo porque toda la novela la vemos desde el punto de vista de Belén.
(Y a partir de aquí hay spoilers. Avisado queda)
Según vamos avanzando en la lectura, conocemos un poco el círculo social de ambos protagonistas y cómo se relacionan, las motivaciones de Belén, sus aciertos y fallos, todo. Porque Belén no es perfecta, comete errores (y muchos), pero hay un crecimiento que se ve a lo largo de la novela.
Por ejemplo, al principio vemos que está completamente enamorada de Aarón y que haría cualquier cosa para estar con él y, para el final de la novela, no es así. Me explico, al final, lo único que quiere es que la quieran en exclusiva, que la quieran como ella merece y no ser un premio de consolación. Quiere que la vean tal y como es ella y eso es al final lo que consigue.
Belén se equivoca, no sabe cómo gestionar sus sentimientos y emociones, los cuales llegan a convertirse en rumiaciones en muchas ocasiones, usa a una persona para ocultar su enamoramiento porque cree que esa es la mejor forma de hacerlo (aunque luego se arrepiente). Porque es así, se arrepiente, en todo momento se siente mal por sus acciones y es capaz de pedir disculpas (aunque el daño esté ya hecho). ¿Es un comportamiento infantil? Bueno, acaba de salir de la adolescencia y todavía tiene que madurar.
Una cosa que me ha gustado en especial y que quiero señalar es la manera en la que todo este malestar, la mente nublada, la afectación por la situación repercute en su manera de bailar sin ser capaz de dar el 100%.
Porque creo que todos nos hemos visto en una situación parecida. Ver cómo las cosas nos superan y no somos capaces de apartarlas a un lado y centrarnos en lo importante.
Otra cosa que quiero señalar son los capítulos de Aarón. Mientras leemos el punto de vista de Belén, vemos un comportamiento por su parte que manda señales mixtas, pero cuando leemos el suyo, vemos la batalla interna que ha estado librando. ¿Podríamos haber tenido más desarrollo? Sí, pero explayarse demasiado podría dar para otra novela. Pese a todo, la complejidad de sus sentimientos, la confusión de sus emociones, no saber qué hacer, qué es lo bueno, sus miedos... Son brutales.
Porque al final, los miedos es lo que termina por mover en gran parte la trama. El miedo de preferir tener a una persona como amigo y no perderla en caso de que la relación salga mal.
Los personajes secundarios me han gustado bastante, aunque su desarrollo no sea demasiado y parezcan estar más como un apoyo para los protagonistas. Cosa que lo entiendo, porque no es el foco principal de la novela. Pero desde aquí digo que quiero saber más de Santi, de Lucas y de Alejandro. Just saying.
Por último, quiero hacer mención al título y cómo todo parece cobrar sentido casi al final de la novela. "Lo que dura un parpadeo" es una metáfora maravillosa donde nos dicen que la vida al final es demasiado corta como para no vivirla y que, a veces, tenemos que atrevernos a dar el paso y jugárnosla para no arrepentirnos al final.
Sin embargo, tengo que reconocer que pensaba que no iban a acabar juntos. O sea, la tensión que vivimos al final... Bueno, decir que me rompió el corazón es quedarme corta.
En definitiva, "Lo que dura un parpadeo" es un libro de fácil lectura que, una vez entras en el meollo del asunto, se hace corto. Y no lo digo como pura palabrería, es que literal me bebí las 300 últimas páginas en una tarde.
Recomendadísimo.