La fotografía de un anónimo enfermo mental al que encontraron robando vasos funerarios en un cementerio de Barcelona y dice no recordar nada de su pasado llega en 1952 hasta las páginas de La Vanguardia para que el sujeto pueda ser identificado. Al punto la señora Bruch reconoce en la fotografía del desmemoriado a su marido, el ilustre escritor falangista Ramón Bruch, desaparecido en plena campaña de la División Azul en Rusia. Pero no tarda en entrar en escena otra mujer, aduciendo que ese hombre es, de hecho, el tipógrafo Claudio Nart, antiguo anarquista y extorsionador y ladrón de tres al cuatro. A partir de ese equívoco, el astuto desmemoriado va a establecer un juego de intereses y sospechas que, implicando al lector y con la complicidad del narrador, conformarán un relato inquietante en torno al tema de la identidad imposible, tema que es hábilmente articulado con el motivo mismo de la literatura y el lugar impostado del escritor en el seno del discurso literario.
Libro escrito y publicado por Vila-Matas en 1984, Impostura está basado en un célebre hecho real, el caso Canella-Bruneri, que sacudió la Italia de los años veinte y dividió al país en partidarios de una u otra de las dos identidades de un desmemoriado recluido en el manicomio de Collegno y al que dos mujeres de diferente extracción social reconocieron apasionadamente como su marido. Un hecho real que inspiró una obra de teatro de Pirandello, Come tu mi vuoi (Greta Garbo y posteriormente Claudia Cardinale la llevaron a escena), una película de Sergio Corbucci interpretada por Totó, y grandes libros de Leonardo Sciascia y Susan Sontag.
Esta historia de Vila-Matas sobre el tema de la identidad imposible recibió grandes elogios en el momento de ser publicada: «Un libro contado con habilidad y que nos revela que su autor es un narrador nato» (Leopoldo Azancot, Abc), «Logradísimo desenlace que te obliga a llevarte las manos a la boca si no deseas que un moscardón se te incruste en el esófago. Una delicia» (Víctor Moreno, Egin); «Alejamiento radical de los cánones usuales del realismo. Uno de nuestros jóvenes narradores más originales e inquietantes» (Mercedes Monmany, Diario 16); «Enrique Vila-Matas es uno de los autores más malignos y peores enemigos de la moral pública del que jamás haya tenido noticia escrita» (Jordi Llovet, La Vanguardia).
Enrique Vila-Matas is a Spanish author. He has written several award-winning books that mix genres and have been translated into more than thirty languages. He is a founding Knight of the Order of Finnegans, a group which meets in Dublin every year to honour James Joyce. He lives in Barcelona.
Allí, entre sillas cojas, cocinas de carbón y colchones olvidados empezó a vivir esa vida ficticia que tienen los seres literarios y que, muchas veces, sobrepasa en energía la vida que anima a las personas que nos rodean. Allí, entre escobas sin paja y maceteros rotos, creyó descubrir, un día, que los escritores inician sus novelas con el único y exclusivo propósito de fundar, en un secreto fragmento de la obra, un reino para su personaje más desvalido.
Un hombre es sorprendido robando vasos funerarios. Al ser detenido, se comporta como un loco que ha perdido la memoria. Comienza a vacilar a la policía, a los médicos, familiares y otras personas que intentan saber quién es para ayudarlo.
Una reflexión sobre lo que la soledad puede hacer: intentar evadir la propia personalidad. Intentar ser otro. En la contraportada se menciona que incluso el propio escritor, mediante la escritura materializa esta fantasía. Todos son impostores.
Me encontré con esta pequeña novela revisando una hermosa librería de libros usados en Avenida de Mayo (no recuerdo la altura ahora). Me encanta cuando un libro se me impone así, casi por el azar. Un libro que ni siquiera conocía, que no buscaba, pero que sin embargo aparece con una atracción magnética (y seamos sinceros, con una precio que roza la ganga), suspendiendo todos mis planes y construcciones de lectura para crear su propio espacio.
Primer libro que leo de Vila-Matas. Muy bueno. Le daría 3.5/5. Se lee en una sentada si tenés tiempo, o en 3 o 4 si andás mas interrumpido (como fue mi caso).
Novela basada en 1953. EVM escribe bien, muy bien, joder. Es un castellano algo rebuscado pero bien musicado. Novela de manicomios con bastantes clichés. Se lee ágil pese a la subordinación continúa propia de un español del siglo pasado.