(...) sin ti. Mirando el mar, pensando con cuidado en la muerte (...) En mi cama sin ti, bajo la ducha, sin ti frente al espejo. (...) En domingo en diciembre y en agosto sin ti. Sin ti en la Alhambra y en los bosques (...) sola o acompañada, nunca feliz del todo.
Demasiado amablemente escrito. Con una nota de agradecimiento a su pareja hubiera bastado: se respira un ambiente doméstico, poco universal, no nos invita a vivenciarlo. Un par de poemas "buenos", a lo sumo.